La Delegación del Gobierno, decidida a acabar con el porteo peatonal, que da una imagen “tercermundista”
Frontera
La Delegación del Gobierno reconoce que tiene “una espinita clavada” con respecto a la frontera del Tarajal. Esta “espinita” es el porteo peatonal en la frontera y desde el Gobierno por medio de la Delegación están determinados a acabar con él. “Probablemente nos cueste algún que otro disgusto”, reconoce Juan Hernández, que continúa afirmando que “no lo podemos permitir porque da una imagen tercermundista y por ello tenemos intención de acabar con este porteo peatonal y pronto”.
Esto no significa que se quiera acabar con todo el porteo, ya que “hay que potenciar el sector económico del centro de la Ciudad, el comercio y la hostelería”, además del que generan los polígonos cercanos a la frontera. Por ello, la Delegación del Gobierno seguirá apostando por el porteo en vehículos, con “toda la capacidad que puedan ofrecer estos”. Mientras la Delegación tenga capacidad de organización para que este tipo de transportes entren en Marruecos y este país los admita, no hay problema.
Por último, Hernández dijo estar convencido de las medidas que se están tomando, ya que “a partir de ahora no va hacer falta ni Guardia Civil en rotondas ni Policía Local regulando. Igual que los porteadores. Ellos saben que sin el tiquet no entran porque hay un control de entrada y han venido disciplinadamente aceptando la situación”.