La tensión entre España y Marruecos agrava la crisis en la frontera del Tarajal
FRONTERA
Al igual que las autoridades marroquíes han endurecido los controles, desde el lado español se ha hecho lo propio, generando largas colas y concentraciones en el país vecino
Se acabaron las complacencias y la benevolencia hacia el país vecino de Marruecos. Si desde el reino alauita presionan cada vez que quieren a la ciudad de Ceuta, generando con su manera de proceder situaciones incómodas en la ciudad autónoma, las autoridades españolas ya han demostrado a Marruecos que también saben jugar a ese juego, provocando una importante situación de colapso al otro lado de la frontera del Tarajal.
La pasada semana, debido a las continuas protestas y manifestaciones de más de tres mil porteadores ante la situación de incertidumbre que viene viviendo este comercio atípico, el cual lleva paralizado desde el pasado día 9 de octubre, llevó a las autoridades marroquíes a ralentizar el tránsito en el paso fronterizo de tal manera que originó un importante colapso en la zona de embolsamiento, la cual se tuvo que mantener abierta hasta cerca de las cuatro de la madrugada con un tiempo de espera superior a las dos horas.
Igualmente, este martes, nuevamente por una masiva protesta de casi tres mil porteadores, la frontera del Tarajal quedaba cerrada más de dos horas.
Marruecos ya tiene claro que no quiere volver oir hablar del porteo y ello le ha llevado a endurecer todas las medidas de forma progresiva, incluso reforzando la presencia de agentes de Aduanas en Marruecos con hasta diez efectivos, o incrementando la presencia policial con hasta cincuenta agentes más, quienes diariamente miran uno por uno los vehículos y las personas que intentan acceder desde Ceuta a Marruecos.
Dentro de esas medidas restrictivas, que provocan el caos y el colapso en Ceuta, también se ha establecido que la mercancía permitida en vehículos en régimen de viajero será tan sólo de dos bolsas de supermercado con productos de alimentación, de limpieza, algún electrodoméstico pequeño o pequeñas piezas de recambio, ya que el resto de productos serán requisados.
Marruecos quiere por tanto acabar, cueste lo que le cueste, con el porteo para que los porteadores regresen a sus antiguas ocupaciones, generando todo ello un importante impacto económico a ambos lados de la frontera, no en vano, tal y como resaltan fuentes marroquíes, el 95% de la renta per cápita de Castillejos depende de Ceuta.
Por ello, ante el endurecimiento de las medidas para poder lograr pasar algún producto de Ceuta a Marruecos, muchas empresas marroquíes ya han optado por dirigir sus miradas hacia otros lugares, y esto ha llevado a que, aprovechando el libre comercio existente entre Marruecos y Turquía, se esté empezando a comerciar con dicho país, especialmente en el ámbito de lo textil.
Ante esta situación de presión que está ejerciendo la autoridad marroquí en la frontera, las autoridades españolas han tomado medidas y han demostrado al país vecino que también saben jugar a ralentizar el paso y a generar caos al otro lado de la frontera.
Así, y al parecer cumpliendo órdenes de la Delegación del Gobierno, también se han endurecido los controles, y este martes no se permitía la entrada a viandantes y vehículos que pudieran traficar con mercancías desde Ceuta, por lo que ha provocado una situación de colapso en la zona marroquí.
Y es que España ya ha comenzado a asumir que la intención de Marruecos es la de poner fin al conocido como “comercio atípico”, un tráfico de mercancías transfronterizo irregular pero tolerado.
La actitud de las autoridades del país vecino han venido ofrenciendo diferentes pistas sobre su talante, no existiendo ningún tipo de conversación entre las autoridades de ambos lados de la frontera, aunque se haya querido hacer ver lo contrario. No en vano, el jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno, Juan Hernández, ha tratado de entrevistarse a lo largo de la última semana con el nuevo jefe de aduanas marroquí, trasladado al menos en dos ocasiones hasta la frontera, sin que este encuentro se haya podido producir finalmente.
Se está organizando una concentración de protesta en la N-352
La situación que se viene viviendo en la frontera no deja indiferente a nadie y los comerciantes y empresarios de Ceuta ya están cansados de la misma. No es la primera vez que han convocado concentraciones como protesta por esta situación y en la actualidad, y a través de las redes sociales, se está gestando una nueva manifestación, aunque esta vez no delante de la Delegación del Gobierno, sino en la N-352, con el propósito de cortar esta carretera. Por ello, se está realizando un llamamiento y que todos los damnificados protesten por el mal funcionamiento de la frontera y la “mala gestión” que está teniendo el gobierno para arreglar esta situación, exigiendo “una solución ya”.