El choque entre el ‘Milenium’ y el ‘New Glory’, a la espera de juicio ocho años después
JUSTICIA
El próximo 13 de enero se cumplen ocho años del choque entre el New Glory y el Millenium Dos –que dejó 23 heridos–, sin que se haya celebrado aún juicio el oral
A pocos días de cumplirse ocho años de la colisión entre un buque de bandera de Malta y el fast ferry de Acciona ‘Millenium’ en el Estrecho aún se está a la espera de jucio oral –contra el capitán del ‘New-Glory’, M.C., y los responsables del ‘Millenium II’, el capitán J.J.M. y el primer oficial C.A.V. Todos están acusados de 23 delitos de lesiones imprudentes y otro de daños imprudentes–, ya que el procedimiento volvió al Juzgado de Instrucción para que contestaran a los escritos de acusación los responsables civiles. No obstante, la mayoría de los afectados ya han sido indemnizados con carácter previo a la celebración del juicio oral, que tenía que haber comenzado en 2018, pero que fue suspendido por incomparecencia de una de las compañías señalada como posible responsable civil subsidiaria, y ya han renunciado al ejercicio de acciones civiles.
Los hechos tuvieron lugar el 13 de enero de 2012, a las 19.50 horas, cuando ambos buques colisionaron a cinco millas náuticas al norte de nuestra ciudad, en una jornada en calma y sin apenas viento. El mercante ‘New-Glory’ se empotró en la popa del ‘Millenium’, tras lo cual se pusieron en marcha los protocolos de salvamento en alta mar. Tras el pánico inicial de los pasajeros, se logró controlar la situación y las 184 personas a bordo se colocaron los chalecos salvavidas hasta que fueron rescatados. Destacar que además de los 12 tripulantes, once de los viajeros eran bebés. En la bodega del buque de Acciona viajaban 37 vehículos ligeros, dos motocicletas, un camión y tres semirremolques.
La Fiscalía de Ceuta solicita una pena de dos años de cárcel y cuatro de inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión para los capitanes del ferry de pasajeros y el mercante que el 13 de enero de 2012 colisionaron en aguas del Estrecho de Gibraltar. El choque se produjo a última hora de la tarde “como consecuencia de la falta grave de observancia de las normas de la navegación” que se imputa a ambos y al primer oficial del barco de la naviera Trasmediterránea que viajaba desde Algeciras hacia la ciudad autónoma y que estaba “encargado igualmente de la vigilancia”. Se les atribuyen “en concurso ideal” un total de 23 delitos de lesiones y otro de daños por imprudencia grave.
Según el escrito en el que el Ministerio Público interesa la apertura de juicio oral, los oficiales del puente del Milenium Dos incurrieron en una “falta de vigilancia efectiva” al no llevar las alarmas y otros instrumentos de navegación conectados. Los del New Glory, por su parte, “no realizaron llamadas de alerta ni a Tánger Tráfico ni al ferry ante el riesgo de colisión”, y “tampoco efectuaron los avisos sonoros ni llevaban el vigía requerido para navegar en modo manual”.
Como consecuencia de su choque, un total de 23 personas sufrieron lesiones “que requirieron, además de una primera asistencia facultativa, de tratamiento médico”. En el caso más grave, un varón padeció una fractura compleja de tobillo derecho que tardó en curar casi tres años, y que le ha dejado “una importante deformidad del tobillo derecho por inflamación y amplias zonas cicatriciales, cojera evidente y necesidad de uso de botín ortopédico y de muletas”.
El mercante New Glory sufrió daños tasados pericialmente en 230.288,32 euros, y los del Milenium Dos se elevaron a 4,5 millones de euros.
Un cúmulo de fallos humanos en ambos buques causó el choque en enero entre el ‘Milenium Dos’ y el ‘New Glory’
La Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM) del Ministerio de Fomento concluyó que la causa del abordaje entre el fast-ferry de Acciona ‘Milenium Dos’ y el carguero ‘New Glory’ el pasado 13 de enero a las 19.59 horas en el Estrecho de Gibraltar, a cinco millas al norte de Ceuta, fue “el incumplimiento por ambos buques de las reglas del Reglamento Internacional para Prevenir los Abordajes (RIPA) de 1972”. Según el contenido del Informe Técnico A30/2012 del órgano consultivo, la causa “primordial” del accidente fue “la falta de vigilancia eficaz” por los oficiales del puente del buque de pasajeros, que no detectaron la situación de cruce “hasta quince segundos antes de que se produjera el abordaje” por “un exceso de confianza” y porque “su atención estaba focalizada entre una conversación ajena a la navegación y el cruce con el ferry ‘Jaume I”.
“La falta de vigilancia es un error humano que se puede calificar como transgresión de rutina”, apunta el informe, “como resultado de una serie de factores subyacentes” entre los que incluye “exceso de confianza” y posible “pérdida de atención” como resultado de “el retraso y el cansancio acumulados a lo largo del día”.
La tripulación del mercante con bandera de Islas Marshall tampoco estuvo al quite. “Otra causa del accidente fue su reacción tardía tras detectar la situación de riesgo, ya que no maniobró hasta dos minutos antes del abordaje”, señala. “Un exceso de confianza y una percepción inadecuada del riesgo hicieron tomar la decisión de no reducir la velocidad ni emitir mensajes de alerta”, sentencia.
Además de estos dos errores humanos, otros “factores contribuyentes” al siniestro fueron que “parte de las ayudas de la navegación del ‘Milenium Dos’ estaban desactivadas”; que la torre de control de ‘Tarifa Tráfico’ no detectó la situación de riesgo; que “la contaminación lumínica en la zona dificultó distinguir las luces de navegación del ‘New Glory” y que “ninguno de los dos buques solicitó información sobre el tráfico marítimo en la zona a los servicios de control de Tánger y Tarifa”.
La CIAIM ha concluido su investigación señalando que “posiblemente hubiese sido más efectivo para evitar el accidente que el ‘New Glory’ hubiera reducido su velocidad en lugar de hacer una maniobra evasiva”.