La Comisión de Hacienda y un informe jurídico decidirán sobre el Acuerdo de los tránsfugas
POLÍTICA
Con esta transaccional propuesta por el Gobierno se pretende ver las posibilidades que existen para modificar el Acuerdo sobre un Código de Conducta Políticas en relación con el transfuguismo de las Coorporaciones Locales
La Asamblea, con los votos favorables del Partido Popular y Vox, la abstención de PSOE y Caballas y los votos en contra del MDyC, aceptó en la sesión plenaria de este jueves una transaccional al Acuerdo sobre un Código de Conducta Políticas en relación con el transfuguismo de las Coorporaciones Locales. Así, esta propuesta fue llevada a la Asamblea por la formación verde a raíz de la salida del grupo parlamentario de José María Rodríguez y María del Carmen Vázquez, que han pasado al Grupo Mixto tras su marcha en el mes de enero, lo que el partido considera que hace a la Asamblea “ilegítima”. En este sentido, el portavoz del Grupo Popular, Carlos Rontomé, propuso una transaccional relativa a que sea la Comisión de Hacienda la que haga el seguimiento a este Acuerdo y que se solicite un Informe Jurídico previo para ver las posibilidades de modificar el reglamento ateniéndose a este acuerdo político. Así y ante las críticas de la portavoz del MDyC, que señaló en la Asamblea que el presidente Vivas llegó a la presidencia gracias a 5 tránsfugas, Rontomé le recordó a la diputada de la formación localista que ella fue tránsfuga tras su marcha de Coalición Caballas.
El presidente Vivas intervino por alusiones ante las acusaciones desde la bancada del MDyC y señaló con firmeza que “aquel grupo se quebró y fue una solución de emergencias”, insistiendo en que “estoy totalmente en contra del transfuguismo”.
Por otra parte, los ex diputados de Vox, José María Rodríguez y María del Carmen intentaron alterar el orden de la Asamblea sin tener concedida la palabra, lo que provocó que la secretaria tuviera que intervenir para dejar constancia de que no se había realizado alusiones contra ellos
En lo que a la exposición de la propuesta se refiere, el diputado Juan Sergio Redondo recordó que hace más de veinte años las fuerzas políticas representadas entonces en las Cortes Generales, rubricaron un acuerdo sobre un Código de Conducta Política en relación con el transfuguismo de las Corporaciones Locales. En dicho acuerdo, se describía al transfuguismo como un fenómeno que “deteriora los fundamentos del sistema político”, valorándolo como una “conducta negativa”.
En dicho acuerdo se alcanzaron una serie de compromisos entre los que se incluían el impedir la utilización de tránsfugas no apoyando ninguna iniciativa que provengan de los mismos y desincentivar el transfuguismo político a través de la adopción de medidas disuasorias de carácter económico, reglamentario y protocolario.
En dicho acuerdo se alcanzaron una serie de compromisos entre los que se incluían el impedir la utilización de tránsfugas no apoyando ninguna iniciativa que provengan de los mismos y desincentivar el transfuguismo político a través de la adopción de medidas disuasorias de carácter económico, reglamentario y protocolario.
Este acuerdo, todavía hoy vigente, se alcanzó en julio de 1998, siendo reafirmado en septiembre de 2000 y renovado en mayo de 2006, incorporándose en cada una de las renovaciones nuevos aspectos centrados en aislar cada vez más la figura del tránsfuga.
Por todo ello, y ante la última situación vivida en la Asamblea de Ceuta, desde Vox Ceuta se defendió en la sesión plenaria esta propuesta contra el transfuguismo a través de la cual buscó que la Asamblea manifestase una declaración de apoyo y conformidad al acuerdo sobre el código de conducta política en relación con el transfuguismo en las corporaciones locales, renovado por última vez en mayo de 2006 y que todavía hoy en día sigue vigente.
Para el Partido Socialista “esta propuesta roza con algo que es muy delicado, pues tenemos que tener en cuenta que los derechos políticos son fundamental y están recogidas por la Constitución, por lo que hay que tener claro que la acción política es libre, pero sometida a la legalidad”, añadiendo que “hay que tener cuidado, pues una realidad es que la actual legislación deja claro que esta figura, que por todos no es la más deseable, es que las personas que han elegido esta postura siguen manteniendo sus escaños”.