Dos ceutíes atrapados en Galicia piden volver a su tierra
CRISIS CORONAVIRUS
Miguel Ángel Ruiz Sánchez y Francisco José Dieste Álvarez no pueden volver a Ceuta en estos momentos de crisis en el que se han cortado todas las conexiones
Miguel Ángel Ruiz Sánchez y Francisco José Dieste Álvarez llevan en Galicia desde el 4 de marzo de vacaciones porque la madre de uno de ellos se casaba en Marín, Pontevedra. Ambos son miembros de la chirigota llamada este año Los Fast Furius y subieron juntos cargados con la guitarra para cantar y ambientar la boda, que se pudo celebrar sin problemas el viernes 6 de marzo, cuando todavía no se había decretado el estado de alarma en nuestro país. “Una boda muy bonita y todo fue muy bien”, nos cuenta Miguel Ángel, hijo de la novia.
Tras la celebración los dos ceutíes se aislaron directamente en la casa de la hermana de Miguel Ángel, en un pueblo pequeño “de muy pocos habitantes” y prácticamente en el monte, Castrelo-Cambados. Tenían prevista la vuelta para este martes 17 de marzo, con un vuelo de Santiago de Compostela a Málaga, desde donde cogerían un autobús hasta Algeciras para tomar el barco a Ceuta. Ambos fueron al aeropuerto de Santiago tomando todas las medidas de protección necesarias, de hecho han querido destacar que “llevábamos todas las medidas preventivas posibles habidas y por haber, con trajes, mascarilla, guantes, alcohol y gel antibacteriano” (ver foto). Sin embargo cuando llegaron se encontraron con los vuelos cancelados, “nos dieron la información de la cancelación en el mismo aeropuerto, y la Policía Nacional nos dijo que no dejan pasar a civiles a Ceuta, que está todo cerrado”. Como alternativa la aerolínea ofreció otro vuelo al día siguiente, que fue igualmente cancelado, de manera que Ruiz pidió el reembolso “para ya cuando se normalice la situación bajaremos”.
Y es que como sabemos, ante la pandemia del coronavirus se han cerrado todas las vías de acceso para personas a la Ciudad Autónoma. La frontera del Tarajal que separa Ceuta de Marruecos está cerrada desde el pasado viernes 13 de marzo, por iniciativa del país vecino aunque desde el Gobierno de la Ciudad se ha propuesto el cierre en caso de que los marroquíes decidieran volver a abrirla.
Además desde justo el día que tenían prevista estos dos jóvenes su vuelta, este martes 17 de marzo, se ha cerrado el puerto y helipuerto de Ceuta al tráfico de pasajeros a través de un decreto del ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, como una de las medidas que están dentro de las decisiones del Gobierno de España para contener la expansión del coronavirus.
Los ceutíes aseguran necesitar volver a Ceuta porque “tienen que trabajar”, en el caso de Miguel Ángel es panadero y trabaja en la Panificadora El Molino que “es un no parar” y más ahora en esta situación que, como cuenta, su jefe ya le llamó el viernes 13 por si se podía reincorporar “lo antes posible” de las vacaciones porque “necesitamos plantilla” ante la alta demanda que ha provocado esta crisis. Recordemos que jueves y viernes de la semana pasada fueron los días en que tiendas de alimentación y supermercados se vieron colapsados ante la gran cantidad de gente que llenaba los parkings y hacía colas para poder realizar grandes compras, siendo el pan uno de los productos más demandados y que se agotaban con mayor rapidez. “Yo necesito bajar para trabajar ya, no puedo estar aislado más que nada porque los recursos van amainando cada día más”, dice Miguel Ángel, que no sabe lo que va a pasar con su trabajo y quiere “bajar ya para solucionar todo, porque está todo paralizado, pero yo necesito trabajar y reincorporarme a la empresa”. En el caso de Francisco José, es trabajador contratado por la Ciudad para mantener las bibliotecas públicas, que actualmente están cerradas, por lo que en ese sentido no tiene problema, sin embargo asegura tener una madre mayor “de 68 años” y necesita “bajar para cuidarla”.
Pero ante la suspensión de los transportes y el cierre de fronteras y puertos, es muy difícil a día de hoy, y mientras dure el estado de alarma, entrar o salir de la Ciudad Autónoma, siendo la única manera de “levantar las prohibiciones a los vuelos o al desembarque en el puerto de Ceuta de pasajeros” a través “de una autorización específica del titular de la Delegación del Gobierno en Ceuta”. La autorización deberá estar basada en la “necesidad inaplazable de realización del viaje para alguna de las actividades autorizadas en el artículo 7.1 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo”. En este sentido, los ceutíes han intentado sin éxito ponerse en contacto con la Delegación a través de todos los medios disponibles. “No nos cogen el teléfono, nos hemos registrado por la página oficial y expuesto el problema, pero lo he mandado ya dos veces y nada”, escribiendo también al correo electrónico que ha facilitado este organismo para personas que quieran solicitar viajar a Ceuta durante el estado de alarma. “No me contestan y no puedo bajar a Algeciras con la incertidumbre de no poder montarme al barco y quedarme atrapado. Necesito estar seguro”, por lo que siguen esperando una respuesta por parte de la Delegación de Gobierno.
Estos chirigoteros ceutís quieren destacar que viajarían con todas las precauciones y “que estamos aislados de la civilización desde hace dos semanas, aquí no hay civilización por así decirlo y estamos conviviendo en una casa sin salir y estamos bien, es un punto a favor”. Pero por el momento solo tienen una opción, esperar. “Aquí estamos a la espera, ya desesperados tirándonos de los pocos pelos que tenemos del estrés”.