El virus del Sarampión: Síntomas, qué debes evitar y cómo prevenirlo con la vacuna
SANIDAD
La Asociación Española de Pediatría (AEP) sigue recomendando la vacunación como la medida más efectiva para combatir el sarampión
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se caracteriza por síntomas como fiebre alta, erupciones en la piel, tos irritativa, conjuntivitis (ojos rojos) y, en ocasiones, manchas blancas con un halo rojizo en la mucosa de la boca, conocidas como manchas de Koplik. Aunque a menudo se asocia con complicaciones graves, como otitis, neumonía e incluso encefalitis, el sarampión sigue siendo un riesgo considerable en algunas regiones del mundo, a pesar de los esfuerzos para erradicarlo.
En Europa, los casos de sarampión han aumentado en los últimos años, en gran parte debido a la baja cobertura de vacunación, tanto en niños como en adultos. La falta de confianza en las vacunas y la propagación de mitos erróneos acerca de su seguridad han favorecido este retroceso. Esta situación se suma a la creciente preocupación de que el sarampión siga siendo una causa importante de muerte infantil en África y Asia, mientras se extiende por la región europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La vacunación: la mejor herramienta contra el sarampión
La Asociación Española de Pediatría (AEP) sigue recomendando la vacunación como la medida más efectiva para combatir el sarampión. La AEP aconseja administrar dos dosis de la vacuna triple vírica, que incluye protección contra el sarampión, las paperas y la rubéola. La primera dosis debe ser administrada a los 12 meses de edad, mientras que la segunda dosis se recomienda entre los 3 y 4 años.
Existen dos tipos de vacunas disponibles en Europa: la vacuna triple vírica (SRP) y la tetravírica (SRPV), que además incluye protección contra la varicela. Ambas vacunas son de virus vivos atenuados y ofrecen una protección duradera sin causar la enfermedad. Aunque la vacuna tetravírica se recomienda para la segunda dosis, especialmente para los niños mayores de 2 años, ambas opciones son eficaces para prevenir el sarampión.
¿Quién debe vacunarse?
La vacunación contra el sarampión es universal y debe administrarse a todos los niños con dos dosis separadas por al menos un mes. La primera dosis se aplica a los 12 meses, aunque en circunstancias especiales, como viajar a un país con brotes de sarampión, podría administrarse antes de esa edad. Además, los adultos mayores que hayan pasado la enfermedad en su infancia generalmente están inmunizados de manera natural.
Posibles reacciones adversas y contraindicaciones
Aunque las reacciones adversas a la vacuna son raras y suelen ser leves, pueden incluir fiebre moderada y sarpullido entre 5 y 15 días después de la vacunación. Casos raros de alteración de la coagulación o hinchazón articular también se han documentado, pero en ningún caso se ha demostrado una relación entre la vacunación del sarampión y el autismo.
La vacuna está contraindicada en aquellos que hayan tenido reacciones alérgicas graves a una dosis anterior o a algún componente vacunal, como la gelatina. Además, las personas con el sistema inmunológico debilitado o en embarazo deben consultar a un médico antes de recibir la vacuna.
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