Alejandro Delmás, nieto de Blas Infante: “Ceuta y Melilla forman parte de Al-Ándalus”
POLÍTICA
El periodista es miembro de honor del Partido Andalusí, formación nacionalista inspirada en el “humanismo islámico” que será presentada este viernes en la Biblioteca Miguel Ángel Blanco
Mientras el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, sostiene su disposición de “ir a por todas” para lograr que su ciudad gane independencia al constituirse como comunidad autónoma, el Partido Andalusí desembarca en Ceuta para reivindicar el “renacimiento” de una “nación andalusí” en la que los dos enclaves norteafricanos se fusionen con la región blanquiverde.
“Ceuta y Melilla forman parte de Al-Ándalus”, cree el miembro de honor de la formación, además de su embajador en el extranjero, Alejandro Delmás Infante. En su proyecto de España convertida en un Estado federal, donde Andalucía pueda ser “autosuficiente”, las ciudades autónomas juegan un papel de regiones “libres asociadas”. A lo Puerto Rico y Estados Unidos. Esta “libre asociación” debe expandirse, según opina, también a Marruecos, con el fin de que “Andalucía y Marruecos puedan ir de la mano a todas partes”, con Ceuta y Melilla incluidas.
La idea de promover una “nación andaluza” que estreche la conexión del sur español con Marruecos, con el “castellano como lengua nacional y el árabe como lengua historia”, será difundida este viernes, a partir de las 17:00h, en la Biblioteca Pública Miguel Ángel Blanco. El Partido Andalusí, que defiende el “nacionalismo andaluz” y sustenta sus ideas en lo que llaman “humanismo islámico”, será presentado por primera vez al otro lado del Estrecho este 28 de febrero, por el Día de Andalucía, a través de Alejandro Delmás y del líder de la formación, Dris Mohamed.
Periodista de profesión, el nieto del “padre de la patria andaluza”, que fue fusilado por los franquistas en 1936, ha conversado con El Pueblo de Ceuta para explicar el proyecto de su abuelo, retomado por el Partido Andalusí, que se presentara por primera vez a las elecciones municipales de 2023 en Algeciras. También ensalza la grandeza del Al-Ándalus en la que su ancestro quería que Andalucía se convirtiera, y abre las puertas a una “libre asociación” entre los andaluces y Marruecos, que no considera una “monarquía absoluta” y, cree, “está dando grandes pasos”.
Pregunta.- ¿Por qué a Ceuta y por qué ahora?
Respuesta.- Consideramos que es un momento crucial precisamente este, con relación a los movimientos geopolíticos entre España y Marruecos. Ceuta es un lugar privilegiado o estratégicamente privilegiado. En el caso puntual de este momento, que además es el Día de Andalucía, no cabe duda de la vinculación especial de Ceuta con Andalucía y con Marruecos. Es un puente entre ambas zonas.
P.- Desde la Delegación del Gobierno en Ceuta se ha hablado en las últimas semanas de que las relaciones entre España y Marruecos pasan por un buen momento, ¿cuál es el diagnóstico que hacen desde su partido?
R.- Yo creo que la relación es muy buena. Por ahí se cruzará ahora que Marruecos también está muy bien con Estados Unidos. Pero bueno, en realidad nosotros, o mi interpretación, incluso la interpretación de mi abuelo -Blas Infante-, es que esto es un Al-Ándalus. Es Andalucía, un Al-Ándalus, donde fuera todo lo grande, lo potente, lo espléndida que fue, y que comprendía no solamente Andalucía, también Ceuta y Marruecos. La andaluza es una cultura que está por toda, llamémosle, la nación andaluza. La nación andaluza, de la cual estamos todos orgullosos, creo que se compone de Ceuta, de Andalucía, de Marruecos, de todos los que se sienten andaluces en todas partes.
Esto no es una proclama vacía, o sea, estábamos todos juntos. Mi abuelo se fotografió un montón de veces con líderes marroquíes y magrebíes, en Marruecos, donde estuvo hace 100 años, y él reivindicaba lo que yo creo que todos podemos o tenemos que reivindicar, que fuimos lo grandes que fuimos, el tremendo potencial cultural, histórico y de todos los colores, de la nación andaluza. Por ejemplo, el que le dio la gramática al Corán era de Jaén. Esto no lo sabe prácticamente nadie.
Ceuta es el eslabón que une el Marruecos actual con la España actual, dentro de que yo interpreto que tanto Marruecos como España son andaluzas, y de ahí el famoso lema, que es de verdad, “Andalucía por sí, para España y la humanidad”. En la “Andalucía por sí, para España y la humanidad”, Andalucía es tan grande que tiene que funcionar por sí.
P.- Hace constante referencia a esa época en que Andalucía era rica, envidiada como potencia cultural, intelectual, de las ciencias y las artes. ¿Qué ha cambiado para que ahora se asocie con la pobreza y el desempleo?
R.- Éramos muy buenos, ¿no? Morimos de éxito. Tanta gente quería el potencial de Andalucía y de la misma Ceuta… Ya Andalucía se dividió en los reinos de Taifas. Una potencia militar, que fue Castilla en aquel momento, empezó a dominar en Europa en los siglos XVI y XVII, y esa potencia militar, militarmente se adueñó de lo que fue Andalucía. El estrecho impidió un salto al otro lado, a la parte de Marruecos, que quedó muy dividida, porque en realidad Marruecos eran varios reinos.
"Defiendo una asociación libre entre Andalucía y Marruecos. Yo veo un Estado federal, o, por lo menos, con parte de Marruecos. Para empezar, hay que desterrar los recelos que existen entre unos"
Cuando se habla, por ejemplo, del desastre de Annual, de la guerra de Marruecos con España, no es Marruecos, es el Rif. Es una parte de Marruecos. De hecho, el sultán de Marruecos en aquel momento, en 1921, era contra el Rif. O sea, que España se mete en el Rif. Yo lo que interpreto es que hay una conquista militar de una potente civilización, que se llamaba Al-Ándalus, en la que intervenía Ceuta, tanto como el resto de todos los lugares que he indicado hoy, yo no hago distinciones. La gente que está, por ejemplo, en el Larache, tenemos un barrio entero de Andalucía de moriscos, hay que hablar también de los moriscos, que tienen las llaves de sus casas que dejaron en aquellos años, en los siglos XVI y XVII. Y la cuestión es un poco coser todo esto. Se van a hacer propuestas para que se reconozca en España formalmente, como ha hecho Marruecos, la personalidad y la cultura del pueblo morisco.
P.- ¿Andalucía no ha sabido resurgir de esas cenizas de las que habla?
R.- No… A ver, Blas Infante estaba llamado a ser el primer presidente de Andalucía, o lo fue prácticamente, de hecho, hasta que hubo lo que todos sabemos, hubo un asesinato, que el cuerpo no ha sido recuperado, como sabemos, no solamente el de él, sino también asesinatos de las tropas franquistas en el norte del Magreb. Por ejemplo, en Chauen, también murió gente allí. Entonces, militarmente, hubo muy poco que hacer. Yo fui muy amigo de Manuel Clavero Arévalo, que fue ministro de Cultura y de las Regiones y tuvo una participación fundamental en el referéndum del 28 de febrero de 1980, siempre decía que su mayor orgullo era ser un ministro de Blas Infante en la presidencia de Andalucía.
La idea de mi abuelo no pasaba por excluir a nadie, al revés. Y yo lo que quiero es que todo el mundo se sintiera incluido, es una cosa de inclusión, nunca de exclusión, y de recuperar los derechos. Por ejemplo, de estos moriscos que fueron exiliados, muchos de ellos torturados, ejecutados, un montón de cosas más. Y un poco de recuperar todo esto.
Quiero hacer constar que los tres monumentos, yo siempre lo digo, que más dinero generan al Estado español, que son la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba, y el Conjunto de la Catedral de Sevilla, son precisamente, yo nunca digo musulmanes, digo andaluces. Pueden ser musulmanes si usted quiere, vale, perfecto, pero son andaluces. O andalusíes. Yo utilizo las dos palabras iguales.
P.- Ha apuntado a un asunto sobre el que le iba a preguntar y es la exclusión. He leído que el partido, cuando se tiene que definir, normalmente utiliza la palabra nacionalista, nacionalismo, ¿no? Usted dice que la idea es no excluir a nadie. ¿Qué tipo de nacionalismo defienden?
R.- Aquí se trataría de agrupar y aglutinar a la gente. Que un ceutí o un andaluz o un andalusí se sintiera tan andalusí en Marruecos como los de Marruecos en Andalucía o como los andaluces en Marruecos, claro. En aquel momento, el andaluz con los omeyas llegó hasta Siria. Si nos ponemos así… De hecho, hay en Siria descendientes de andalusíes. Llegó a haber en Toledo o en Valencia, no hablemos de Extremadura, incluso Portugal. La última taifa de Sevilla comprendía una buena zona de Portugal, de Algarve y de Alentejo. Lo que se intenta es incluir, nunca excluir. Dentro de esta gran nación que era Andalucía.
P.- ¿Esa gran nación andalusí es posible, es viable, puede existir una Andalucía independiente de España? ¿Formaría parte de Marruecos? ¿Habría una fusión?
R.- Yo no sé por qué hay tanto miedo en España al Estado federal. No lo entiendo. Los Estados Unidos de América es un Estado federal donde, por ejemplo, hay pena de muerte en un Estado sí y en otro no. México, México no es México, es Estados Unidos de México, Brasil es Estados Unidos de Brasil. Donde existen leyes radicalmente distintas. Hay una tendencia que es cada vez más centrífuga, donde cada vez se marcan más distancias entre los distintos centros de poder de las comunidades. Es que, por el potencial de Andalucía en este aspecto, según mi punto de vista, debería serlo. ...
Es lamentable que Cataluña o el País Vasco, con todo mi respeto hacia Cataluña o el País Vasco, tengan mucho más peso en el Estado español que Andalucía. Tendría que ser exactamente al revés. Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer para que ese poder andaluz, vamos a llamar el poder andaluz, se establezca por encima de todo esto? Pues hay que reconstituir o recoser o recomponer esta nación andalusí. Si es con la ayuda de Marruecos, bienvenida sea, yo no tengo ningún problema, porque, además, lo que pasa en Marruecos afecta en Andalucía, y en Ceuta, no cabe ninguna duda, y lo que pasa en Andalucía o en Ceuta afecta a Marruecos. Además, somos todos hermanos, nos parecemos mucho.
P.- Pero, ¿en cuanto a una administración política, institucional, de Andalucía?
R.- Una administración política de Andalucía lo más autosuficiente y lo más potente posible, y sin tener que reclamarle nada a nadie, porque si hay alguna comunidad en el Estado español que pueda ser autosuficiente, es Andalucía.
P.- ¿Andalucía como parte de un Estado español federal?
R.- De un Estado federal, que mantuviera relaciones de igual a igual, yo apuesto por un Estado federal. Y dentro de ese Estado federal, Andalucía sería un Estado muy potente, imagínate California en los Estados Unidos.
P.- ¿Qué papel jugarían Ceuta y Melilla?
R.- En mi opinión, Ceuta y Melilla forman parte de Al-Ándalus. Esa es mi opinión. Entonces, ¿qué pueden ser? Libres asociados. Por ejemplo, Puerto Rico es un Estado libre asociado de Estados Unidos. Habría muchas fórmulas. Y con Marruecos, evidentemente, tendría que haber una relación muy especial. Lo que no entiendo es que intenten enfrentar al pueblo de Marruecos con el pueblo andaluz. Somos prácticamente hermanos, no tiene ningún sentido.
Marruecos y Andalucía forman parte prácticamente de lo mismo. Imagínate que Marruecos y Andalucía pudieran ir juntos a todas partes. Pero es tremendo que se aliente el enfrentamiento. No cabe criminalizar constantemente a los marroquíes o a los que pasan al estrecho. Yo creo que esto es una aberración. Creo que lo que hay que hacer, vuelvo a decir, es incluir, no excluir.
P.- ¿Hasta qué punto la religión influye en el Partido Andalusí? He leído muchas referencias al islam en los discursos. No sé si se consideran un partido aconfesional.
R.- Yo defiendo el derecho de tanto cristianos como musulmanes a rezar en la mezquita de Córdoba, por ejemplo. Sería un sitio como lo fue en su momento, donde cualquiera podría practicar su confesión, la que quisiera. Esta es la idea, con todos los pronunciamientos favorables. Eso sí, es que hay un recelo hacia los musulmanes que yo no termino de entender. Debe desaparecer. Nosotros estuvimos en Sevilla en 2024 en un encuentro de musulmanas y cristianas a la que acudieron 35 mujeres de Marruecos. Mujeres con cargos, que siempre se habla de cómo están las mujeres en Marruecos.
Acudieron 35 mujeres de Marruecos con cargos en la administración marroquí. Una teniente coronel de Marruecos, una mayor, la mejor alpinista de África. Hay varias diputadas del Parlamento de Marruecos. Hay gobernadoras civiles, gobernadoras del estado del departamento del Sahara. Pues esa mentalidad es la que yo intentaría o intentamos explicar. Que nadie sobra y que todo el mundo puede tener una inclusión en todo esto.
P.- Pero me pregunto si la ideología del partido, la teoría política, está atravesada por el islam, por sus preceptos, ¿o no tiene nada que ver?
R.- No, no, nada que ver no. Hay gente islámica y hay gente que no es islámica. No se trata de imponer confesiones. No sé si la palabra es humanismo islámico, bueno, quizá podría ser una buena definición. Digamos que sería coger las cosas buenas. Nosotros lo que queremos es que se explore y se aproveche el inmenso potencial a todos los niveles, cultural, político y económico de Andalucía y de todos sus departamentos, comunidades. Llámales como lo quieras llamar. Ceuta, Melilla y Marrueco, a través de una relación fraternal, de un puente entre ambas orillas de la expresión.
P.- He leído que Blas Infante también tenía su Corán, ¿él era creyente o simplemente era curioso?
R.- Según mi opinión, Blas Infante era una persona que exploraba. Blas Infante, por ejemplo, se carteaba con el Mahatma Gandhi. Llegó a visitar al presidente catalán, Lluís Companys, cuando estuvo preso en el penal del Puerto, en 1934. Blas Infante se carteaba e intentaba establecer relaciones con un montón de gente. Tenía un Corán. Está una tabla de lectura de él, de una semana, en la que incluye a San Agustín, a los ejes de los apóstoles, a los pitagóricos, al Santo Tomás...
Marruecos no es una monarquía absoluta, o un sultanato, en el sentido en el que la gente lo quiere establecer
¿Que tenía un fuerte arraigo en algunas de las formulaciones del Corán que él subraya? Pues sí, pero yo, según mi opinión, yo no puedo dar por probado que hubiera una conversión de Blas Infante al islam. Mucho menos, si tú ves las fotos de él en Marruecos. Hay una foto que me hace mucha gracia, que es con una chilaba. Yo mismo tengo dos chilabas compradas en Chauen, y no por ello soy islámico. Además, la foto de mi abuelo con la chilaba es precisamente en su casa en Sevilla.
P.- ¿Qué opina de la cantidad de personas, sobre todo jóvenes, que huyen de Marruecos y se juegan la vida intentando llegar a Ceuta?
R.- Eso no debería de ocurrir. Habría que abrir la puerta. Yo entiendo Ceuta como una ciudad de paso, y un punto de cruce. Ten en cuenta que estamos hablando de un momento especial. Dentro de muy poco yo querría que se sentaran las bases del estado federal. Recuerdo lo que te he dicho, Puerto Rico con Estados Unidos, una asociación libre entre Andalucía y Marruecos. Yo veo un Estado federal, o, por lo menos, parte de Marruecos. Para empezar, hay que desterrar la mala conciencia, los recelos que existen entre unos.
P.- ¿No cree que, primero, Marruecos debería hacer los deberes desde el punto de vista democrático?
R.- Yo creo que lo hacen, creo que están dando grandes pasos, en el sentido de la inclusión de las mujeres, que, por ejemplo, existe en el deporte femenino cada día con más potencia. Hay cosas que no sabe mucha gente. Yo conozco los partidos que comprenden al gobierno de Marruecos. Marruecos no es una monarquía absoluta, o un sultanato, en el sentido en el que la gente lo quiere establecer.
Sin ninguna duda, el rey o el sultán es el comendador de los creyentes, pero tiene un consejo real, al que le hace mucha cuenta, y hay un gobierno que forman varios partidos, hay un partido socialista por el progreso. Hay, incluso, partidos de izquierda, fuertemente de izquierda, cuyos actos son de Estado, y hay ministros de izquierda socialistas. Creo que, sin ninguna duda, Marruecos está abriendo muchas puertas.
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