El reportero que regresa a Ceuta con “ojos literarios”

CULTURA

El escritor y periodista Pedro Simón volvió después de diez años para participar en un encuentro cultural, orgulloso de que sus historias hayan cruzado el Estrecho

El escritor Pedro Simón junto al yacimiento 'Huerta Rufino', en la biblioteca Adolfo Suárez. / FOTO G.S.
El escritor Pedro Simón junto al yacimiento 'Huerta Rufino', en la biblioteca Adolfo Suárez. / FOTO G.S.

Hace más de 10 años que Pedro Simón (Madrid, 1971) no pisa Ceuta. La última vez llegó a la ciudad autónoma en calidad de reportero, en busca de una herida, que “siempre” guarda consigo un reportaje. “Aquí hay una herida que sangra mucho, que es la frontera”, explica el escritor y periodista de El Mundo mientras aguarda la apertura de la puerta de embarque hasta el helicóptero que este jueves lo trajo a suelo africano. Hace una década dejó la ciudad con la “sensación gris” de no haberla caminado lo suficiente y conocido solo una parte de ella. Ahora, atraído por la llamada del club de lectura de la Biblioteca Miguel Ángel Blanco, espera verla “con ojos literarios y tranquilos”.

Cuando inició el relato de la novela ‘Los siguientes’ (2024) -la última de su trilogía sobre la familia, por la que mantendrá un encuentro con el club del Morro esta tarde-, no imaginaba que acabaría volando hasta Ceuta para escuchar a desconocidos hablar de su obra y confesarle “el calambre” que les produjo leer su relato. Como cualquier otro escritor, siempre que comienza a trabajar se topa con un “folio en blanco”. Siente que, a medida que narra, va “introduciendo un mensaje dentro de una botella que termina en el mar”, desde donde se dirige al resto del mundo.

“Parece como si esa botella, con mis mensajes dentro, hubiese cruzado el Estrecho, llegado allí y, de vuelta, me va a traer a toda esa gente que lo ha leído. Es conmovedor, muy emocionante, es edificante, pedagógico. Por un artefacto que creaste en soledad hace años, sin saber que iba a llegar a ellos”, reflexiona el novelista, con vasta experiencia en desarrollar su vida y obra ante extraños a los que la literatura reúne una vez al mes. “Casi cada semana” tiene una cita con un club de lectura diferente, y ninguno le pilla cerca de casa, pero no suele rechazar las invitaciones. La semana que viene se conectará online con un colegio de Albacete. La siguiente, estará presente en un encuentro con lectores de Argentina.

Pedro Simón durante el encuentro mantenido con los miembros del club de lectura de la biblioteca Miguel Ángel Blanco. / FOTO G.S.
Pedro Simón durante el encuentro mantenido con los miembros del club de lectura de la biblioteca Miguel Ángel Blanco. / FOTO G.S.

Para Simón, estos círculos de amantes de la lectura son “fuegos de la cultura que dan calor y que suman, suman mucho, porque hay partes de España donde hace mucho frío culturalmente hablando”. “Muchas veces hablamos de la literatura en clave de grandes eventos, espectáculos, de likes, casi en clave matemática, pero yo reivindico la cultura que habla de lo pequeñito. Y los clubes de lectura tienen que ver con eso”, comenta. El reportero cree fundamental mantener encendidos “esos fueguitos” que dan calor cultural “en un pueblito de Valladolid, en una calle de Ceuta o en un pueblo perdido de Teruel”.

Al pequeño círculo de lectores caballas llegó su nombre gracias a la última entrega de una trilogía que cuenta la historia de una familia, desde que los niños corretean por las calles de un pueblo hasta que, con 50 años, deben encargarse de los cuidados de su padre. En 2021 publicó el primero, ‘Los ingratos’, que fue Premio Primavera de Novela, y continuó con ‘Los incomprendidos’, en 2022, hasta finalizar hace un año con ‘Los siguientes’. Esta última ha sido la última lectura mensual del club del Morro, liderad por la coordinadora de la biblioteca, Yolanda Carbonell, que ha preparado un marzo cargado de cultura.

‘Los siguientes’ parte de una pregunta que se plantean los tres hermanos protagonistas, de en torno a los 50 años, con un padre octogenario y viudo, que es: “¿Qué hacemos ahora con papá?”. Cree su autor que la frase con la que da comienzo la lectura “dice mucho” de la obra. Entre los tres hermanos hay una mujer llamada Carmen, quien expresa: “El primer día que tuve que limpiarle el culo a mi padre me mentí diciéndome que era igual que cuando se lo limpiaba a mi hijo”.

Para Simón, es una novela que habla “del paso del tiempo, de los cuidados, de la culpa en los cuidados”. También “de la soledad, de la muerte”. “Para mí, es una novela que habla, sobre todo, de las segundas oportunidades dentro de la familia. De la heroicidad de callar a veces, de cómo alguien en la familia cuando calla, anuda. Y también, por supuesto, habla de amor, del amor incondicional, de una historia de amor que no se ha visto jamás”, comenta.

Asegura no haberse inspirado en su propia familia para escribir la historia, aunque reconoce que, dado que “las familias son bastante intercambiables”, todos podrían sentirse “protagonistas de la novela”. De la suya y de cualquier libro. “Tú podrías ser protagonista de una novela. Tú sabes qué parte de tu vida da para una novela. Otra cosa es que te atrevas a contarla o no, pero ahí es donde se mueve la novela. En ese atrevimiento, esa suavidad, en esa creencia de que los libros no están para quedar bien, sino para contar historias que a veces no nos atrevemos a contar”.

El reportero

En paralelo a los viajes alrededor de España de club en club, Pedro Simón está inmerso en el lanzamiento de la segunda edición de la novela ‘Peligro de Derrumbe’, que ya fue publicada en 2015 y ahora volverá a ver la luz tras ser revisada, gracias a la editorial Espasa. Entre tanto, compagina los deberes del oficio de escritor con los del periodista -no menos exigentes-. Confiesa que “se hace difícil” compaginar sus profesiones. A veces, tiene la sensación de que no llega. De hecho, durante la conversación con El Pueblo de Ceuta no podía olvidar que, en cuanto desembarcara en Ceuta, debía correr al hotel para rematar un reportaje que debe entregar el lunes próximo.

“Y así, llega el fin de semana, te pones a revisar textos que has escrito y, al final, siempre estás liado. Pero es lo que nos gusta y nos da de comer”, relata el escritor que, de niño, soñaba con ser papa de Roma o torero, y no narrador. “Me he salido un poco de la horquilla”, apunta entre risas. La segunda vocación se quedó en el traje de luces que su cuidadora le confeccionó y que lució en el salón de su casa. La segunda, tardó poco en desvanecerse. Hoy, ni guarda fe a Cristo ni llegó a bautizar a sus hijos.

El escritor Pedro Simón junto al yacimiento 'Huerta Rufino', en la biblioteca Adolfo Suárez. / FOTO G.S.
El escritor Pedro Simón junto al yacimiento 'Huerta Rufino', en la biblioteca Adolfo Suárez. / FOTO G.S.

Se confiesa también incrédulo de algo más terrenal: “la solemnidad del periodismo”. Califica de “mamonada” eso que lleva a algunos periodistas a “poner cara de pena” o publicar en redes fotos suyas “vacunándose en el Sahel” o con la puesta de sol del desierto como fondo y un turbante en la cabeza. Cree que, en realidad, son “unos privilegiados” que, tras atestiguar heridas y narrar el dolor, incluso a expensas de poder enfermar y pasarlo mal durante unos meses, acaban volviendo a casa, “donde hay calefacción, wifi, un entorno seguro, donde no caen bombas y se puede dormir bien”.

“Profesiones solemnes me parece la del cirujano, la del cooperante. La del maestro, si se toma en serio su trabajo. La del periodista es una profesión más, que está muy bien, creo que conviene quitarle un poquito de solemnidad. Cuando tengo delante historias jodidas hago mi trabajo y termino, cierro el paraguas y me voy a otra cosa, sin problema”. Descree de la solemnidad de su profesión, pero “a veces” le da por pensar “¿cómo alguien podría escribir una novela si antes no ha sido periodista?”. “Sé que es un delirio, pero a veces lo pienso”, comenta.

Para Pedro Simón, sus fuentes periodísticas son “la plastilina” que después utiliza y moldea en sus relatos de ficción. “Yo he tenido delante gente muy jodida”, inicia para después desglosar algunas de las circunstancias de las que ha sido testigo. Como aquella chica que se rompió delante suya al relatar cómo había sido violada por su padre entre los 5 y los 15 años. O la familia que perdió a tres hijos, de 5, 7 y 9 años, durante un lustro. A una mujer de 74 años adicta al crack y a la heroína. A la madre de ocho hermanos, todos ellos en la cárcel, todos ellos enfermos mentales. Sin ir más lejos, a un señor de 87 años a punto de recibir la eutanasia. “¿Cómo no me va a valer?, ¿cómo no me va a servir toda esa plastilina para hablar del miedo, de la soledad, de la enfermedad, en mis personajes de ficción? Claro que sí. Eso es maravilloso”, añade.

El escritor y el periodista se retroalimentan a medida que pasan los días y se acumulan las historias narradas. Pero tiene claras las diferencias, aunque también las similitudes, a costa -esto último- de contrariar a algún que otro profesor. En cuanto a lo que las separa, es consciente de que el reportero “tiene a alguien delante”. “Tú ahora me tienes delante a mí. Lo que estás haciendo es eviscerarme. Estás abriendo un canal y sacándole las vísceras. Por eso me haces preguntas. Pero cuando uno escribe una novela, se eviscera a sí mismo”, dice.

“No concibo al ser humano sin lectura. Igual que no lo concibo cerrando los ojos o rompiéndose los dos tímpanos deliberadamente para no oír, o caminando, de repente, a cuatro patas"

En esencia, opina, ambos son “procesos de evisceración”. Como tal, reniega de aquello que una vez le profirió un profesor en la universidad. Le había preguntado por qué decidió estudiar Periodismo. El motivo era que le gustaba escribir, y así se lo reveló. “Pues está usted en el sitio equivocado”, le espetó. No cree Simón que el periodismo sea solo “la pirámide invertida”, la “ortodoxia de un redactor escribiendo una noticia con datos”. Cree que el periodismo “es también la escritura con vuelo”, y usa como ejemplo la corriente del Periodismo Narrativo, nacido en América Latina, por el que las historias reales se cuentan, aunque siempre respetando los códigos periodísticos, con recursos y herramientas de la literatura.

“Creo que el reporterismo es hacer que sientas cosas cuando tienes un periódico en las manos. Creo que el reporterismo es eso que te jode un desayuno a veces. Y está bien que así sea. Yo defiendo mucho el aliento estético del periodismo escrito. Porque creo que eso es el alma de nuestro trabajo”. Para Simón, lo que mantiene viva su profesión es “el reportero que no ha dormido durante una noche”, “la reportera que va con dudas y con miedo a contar una historia”.

“Y esas cosas no les pasa a las máquinas”, defiende Simón, quien cree que los artículos que “tienen alma y pellizco” permitirán que el periodismo no muera frente a las inteligencias artificiales y los portales webs que se hacen pasar por medios de comunicación. Recuerda a una cantaora flamenca, Tía Anica La Piriñaca, quien, tras ser preguntada sobre cuándo sabía que había cantado bien, respondió: “Cuando la boca me sabe a sangre”. “Creo que con los reportajes pasa lo mismo. Las máquinas nunca van a saber cuándo la boca le ha sabido a sangre”.

Sobre la literatura, tampoco cree que muera nunca, por mucho que muchos pongan fecha a su funeral desde hace décadas. “Todo conspira para que no leamos”, reconoce. Incluso, cree que se han ideado herramientas -como los documentales, “que pueden ser maravillosos”, o las series, “que pueden ser fantásticas”- para que las personas se marchen a dormir creyendo que tienen “los deberes culturales hechos”. “Pero no es leer”. Aun así, insiste en que leer, que es “algo tan ancestral como respirar, como caminar sobre dos piernas”, siempre acompañará a lo humano.

“No concibo al ser humano sin lectura. Igual que no lo concibo cerrando los ojos o rompiéndose los dos tímpanos deliberadamente para no oír, o caminando, de repente, a cuatro patas. Creo que nos deshumanizaría todo esto, lo mismo que nos deshumanizaría dejar de leer. Por eso no me da miedo ese futuro”.

Sigue el canal de El Pueblo de Ceuta en WhatsApp. Pincha aquí, dale a SEGUIR y encontrarás toda la actualidad informativa de la jornada ceutí

También te puede interesar

Lo último

stats