El implicado en el asesinato de Mohamed Ali admite todos los delitos ante la Fiscalía
TRIBUNALES
El único que quedaba por juzgar lo hizo este lunes ante un jurado popular. Fuentes consultadas afirman que el reconocimiento de los hechos puede rebajar la pena de los 25 años que pide el Ministerio Público y la acusación particular a 12 años y medio
El camino de la familia de Mohamed Ali para hacer justicia por el asesinato de su hijo en enero de 2022 parece estar llegando a su fin. Este lunes comenzó el juicio con jurado popular contra el único mayor de edad implicado en unos hechos que conmocionaron a Ceuta y por el que ya hay dos menores de edad condenados desde 2023. Enrique L.A., para sorpresa de alguno de los presentes, admitió todos los delitos que la Fiscalía le imputa por su implicación directa en el crimen tras un breve interrogatorio. Fuentes consultadas por este diario afirman que ese reconocimiento de los acontecimientos puede hacer que se le rebaje la pena de los 25 años que piden el Ministerio Público y la acusación particular a 12 años y medio de cárcel.
La jornada comenzaba con retraso ya que la cita era a las 10.30 y pasadas las 12.00 horas aún no había comenzado. El desfile de personas por el juzgado no cesó prácticamente en toda la mañana, que se dedicó a elegir un jurado popular preseleccionado de unas 20 personas de las que quedaron 11 elegidos, dos de ellos suplentes.
Durante varias horas los futuros miembros del jurado popular deambulaban entre los pasillos de los juzgados y entraban a la Audiencia Provincial, donde la Fiscalía junto a las demás partes se encargaban de recusar o no a los elegidos. Una vez finalizado el proceso, con la sala preparada, agentes de la Policía Nacional sacaban al acusado de una de las habitaciones en las que aguardaba desde un inicio. “¡Asesino!” gritaban algunos de los presentes antes de que entrara ante el Tribunal esposado y con la cabeza gacha.
El fiscal Leopoldo Sánchez fue el encargado de exponer los hechos que defiende el Ministerio Público que ocurrieron aquel 13 de enero de 2022 y que acabaron con el asesinato de Mohamed Ali. Soraya M.B. y Ahmed A.O., menores en su día y ya condenados a 8 años de internamiento en régimen cerrado, 5 de libertad vigilada y 6 años de internamiento también en régimen cerrado con 3 años de libertad vigilada –respectivamente-, fueron los implicados en el crimen junto al individuo juzgado esta semana, Enrique L.A.
Aquel 13 de enero Soraya M.B., amiga de Mohamed Ali, le insistió al joven a través de Instagram para quedar a tomar algo. Aunque la víctima mostró algo de desconfianza durante la conversación, finalmente quedó con la menor para verse en los aledaños del IES Siete Colinas sobre las 18.00 horas.
Los problemas comenzaron cuando llegaron a los alrededores del instituto Soraya M.B. junto a Ahmed A.O. y Enrique L.A. en el Seat León de este último, único mayor de edad. Las hostilidades sobre Mohamed Ali, sobre todo del menor ya condenado, se basaban en que supuestamente la víctima contaba con vídeos comprometedores sobre él.
El fiscal explicó ante los miembros del jurado que en los vídeos salía Ahmed A.O. maquillándose, vestido de mujer, bebiendo alcohol y bailando. Una vez convencieron a Mohamed Ali para que subiera al coche comenzó una discusión entre ambos que sería solo la semilla de una posterior pelea mortal. Lo que no sabía el joven es que los tres individuos que lo acompañaban tenían escondidos en el vehículo un bate de béisbol de 84 centímetros, que fue el arma utilizada para acabar con su vida, y un palo. Las intenciones, puso sobre la mesa el fiscal, no eran buenas desde un inicio.
-“¿Usted sabía que tanto Soraya M.B. como Ahmed A.O. tenían la intención de darle un escarmiento a Mohamed Ali?”, preguntó el fiscal al acusado durante el interrogatorio
- “Sí”, contestó Enrique L.A.
La trampa
La bronca iba en aumento dentro del vehículo mientras se dirigían a una zona inhóspita de Ceuta. El lugar elegido por los implicados fue una construcción abandonada y en ruinas en el Monte de la Tortuga. Allí los jóvenes comienzan a beber y a fumar pasando la jornada hasta que, todo según el Ministerio Público, Soraya M.B. pide a Enrique L.A. que saque el bate de béisbol y lo esconda por la zona.
Al poco tiempo y viendo que Mohamed Ali no tenía intención de borrar los vídeos de Ahmed A.O., éste le propina con el bate de béisbol un golpe en la cabeza y por la espalda que deja al joven aturdido. El fiscal mantiene que, además del golpe, también recibió una paliza entre los dos menores.
Las cosas empezaban a empeorar y Mohamed Ali, con el miedo en el cuerpo según el relato del fiscal, explicó que no podía borrar los vídeos porque estaban en una zona en la que internet no funciona. Entonces, los implicados lo subieron al coche lo sentaron en el centro de la parte trasera, entre Soraya M.B. y Ahmed A.O., e iniciaron su travesía hacia Benzú, donde supuestamente la víctima hizo un borrado completo en su teléfono.
De vuelta a García Aldave
El relato del fiscal arroja luz sobre unos hechos de los que no se contaba con toda la información debido a que el único juicio celebrado hasta el momento fue en el Juzgado de Menores. Además, los datos que ofreció Leopoldo Sánchez cuentan con una credibilidad confirmada por el propio acusado, que reconoció la historia de principio a fin.
Después de realizar el borrado de los vídeos en Benzú y malherido tras la paliza recibida por Soraya M.B. y Ahmed A.O., los jóvenes continuaron su camino hacia García Aldave, concretamente a la Casa del Agua. Fue allí donde recibió de nuevo agresiones de los menores mientras Enrique L.A. visionaba toda la escena desde el coche. “Volvieron para culminar el plan”, subrayó Leopoldo Sánchez.
Mohamed Ali, viendo que su vida corría realmente peligro, echó a correr, pero Enrique L.A. le cortó el paso con su vehículo, información admitida por el propio acusado. La víctima cayó entonces por un barranco y quedó tendida en el suelo. Fue en ese momento cuando Ahmed A.O., bate de béisbol en mano, remató y asesinó al menor.
- ”Vámonos”, le dijo a Enrique L.A.
Los jóvenes se marcharon. Mohamed Ali quedó tendido en el suelo. Lo asesinaron y no encontrarían sus restos hasta el 2 de febrero de 2023.
Destrucción de pruebas
Leopoldo Sánchez insistió también en las labores de los menores y Enrique L.A. destinadas a borrar su participación para resaltar su culpabilidad. El acusado guardó en su vehículo “de manera sigilosa” el bate de béisbol, que posteriormente limpiaron con lejía.
Además, el vehículo fue lavado después del crimen tanto por dentro como por fuera. “Ellos apagaron sus teléfonos porque querían evitar ser geolocalizados a través del posicionamiento de sus móviles”, sostuvo el fiscal.
El móvil y los auriculares de Mohamed Ali fueron destruidos. “No dejaron nada al azar. El cálculo por parte de ellos fue pleno. Consideramos a Enrique culpable porque él ya ha reconocido parcialmente los hechos. Estaba implicado, llevaba el coche, imprescindible para cometer el delito, sabía lo del escarmiento, lo del bate…”, defendía el Ministerio Público antes de que el propio acusado en un posterior interrogatorio admitiera todo el relato del fiscal.
La madre de Mohamed Ali, Asma, estaba presente en la sala. Aunque se mantuvo firme, no pudo evitar emocionarse por momentos mientras escuchaba unos hechos que llevan resonando en su cabeza desde aquel 13 de enero de 2022. Mentiras, información confusa, encubrimiento y batidas por los montes de la ciudad autónoma en busca de los restos; el calvario por el que ha pasado la familia se cerró a medias con la condena por asesinato de los dos menores. La pesadilla continúa esta semana, removiendo una historia que conmocionó Ceuta. Este último capítulo se cerrará en los próximos días. La familia quiere, en boca de su abogado, justicia, aunque su pérdida ya sea irreversible.
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