Un día en las entrañas de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Ceuta

DÍA MUNDIAL DEL AGUA

Este medio hace un recorrido por las instalaciones de la EDAR, que gestiona todo lo que se vierte a la red de saneamiento en la ciudad autónoma, excepto en Benzú

Juan de Dios Villoria señalando la zona por donde sale el agua depurada. / FOTO NICOL'S
Juan de Dios Villoria señalando la zona por donde sale el agua depurada. / FOTO NICOL'S

La instalación es de grandes dimensiones y la entrada de cualquier individuo es supervisada y cuidada por sus trabajadores. A las puertas de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) aguarda el jefe de planta, Juan de Dios Villoria, que viste casco y chaleco reflectante. “Es importante que todo el mundo lo lleve”, subraya. Antes de hacer el recorrido por todos los procesos que recorre todo lo que se vierte a la red de saneamiento de la ciudad autónoma, que se gestiona en este lugar, el trabajador lleva a este diario a ‘la sala de máquinas’ para ilustrar a través de esquemas, mapas y cámaras todo lo que se realiza en este recinto ubicado en Santa Catalina que lleva funcionando desde el año 2012 y que supuso un antes y un después en Ceuta.

Acuaes, dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, promovió en su día las obras para que la EDAR fuera una realidad en Ceuta. La gestión actual va de la mano de ACEMSA a través de una UTE de explotación en la que participan CADAGUA y Africana de Contratas y Construcciones (ACC).

El proyecto, imprescindible para gestionar la red de saneamiento de la ciudad autónoma, supuso un desembolso económico de 26 millones de euros, de los que 22,5 fueron para estas instalaciones y el resto para la Estación de Bombeo ubicada en San Amaro. En la financiación participaron la Unión Europea mediante el Fondo de Cohesión y el Gobierno de Ceuta.

Zona donde el agua ya ha pasado varios filtrados. / FOTO NICOL'S
Zona donde el agua ya ha pasado varios filtrados. / FOTO NICOL'S

A la Estación de Bombeo de San Amaro es hacia donde llega todo el vertido de aguas residuales de Ceuta. El lugar, frente a la playa, consta de una gran cantidad de maquinaria que se encarga de hacer el primer filtrado. Las cubetas con excrementos se apilan junto a otras que contienen centenares de toallitas que la gente, por lo general poco concienciada, tira al váter a diario, uno de los principales problemas que denuncian los propios empleados de la EDAR.

“Esto es lo que nos impulsa todo el agua residual de Ceuta, menos de la zona de Benzú, que cuenta con una planta depuradora pequeña que gestiona Acemsa”, explica Villoria desde la Estación de Bombeo de San Amaro mientras el agua entra sin descanso y la maquinaria filtra todo el material sólido, que puede ir desde toallitas y preservativos hasta cuchillas de afeitar.

Tratamiento de las aguas residuales

El proceso de tratamiento de las aguas residuales en la EDAR es complejo y culmina con más del 90% del líquido depurado expulsado al mar y con un pequeño porcentaje dedicado al baldeo de las calles por parte de Servilimpce, que cuenta con dos mangueras desde las que se surten los camiones en la Estación de Bombeo de San Amaro.

Villoria en la sala de control. / FOTO NICOL'S
Villoria en la sala de control. / FOTO NICOL'S

Para “matar” esas bacterias que pueda contener el agua dedicada al baldeo de las calles para su limpieza, Osvaldo Vargas, jefe de mantenimiento, explica que se le añade hipoclorito con el objetivo de eliminar hasta el 80% y así cerciorarse de que no pueda contener enfermedades el líquido.

Desde el principio del proceso, tanto Vargas como Villoria acompañan a este diario y explican cada fase por la que pasan las aguas residuales desde que llegan a las instalaciones de la EDAR.

Zona de filtrado previo a la expulsión del agua al mar. / FOTO NICOL'S
Zona de filtrado previo a la expulsión del agua al mar. / FOTO NICOL'S

Una vez llegan las aguas residuales a la Estación de Bombeo de San Amaro, pasan un primer filtrado para posteriormente llegar a la EDAR a la zona de pretratamiento. “En este punto se le echa oxígeno con el objetivo de descartar las arenas y las grasitas que lleva -el agua- en la parte superficial”, sostiene Villoria.

Posteriormente, explican los trabajadores, el agua llega al decantador primario, que se encarga de procesar los barros, los primeros lodos. “Los dejamos en el fondo y los extraemos para sacar los fangos a través de otro proceso. En este punto hay dos reactores biológicos, este tratamiento es algo fundamental. Se le echa aire de abajo, oxígeno, y a través de unos tubos soplantes -aquí es donde más consumo energético se produce en la planta- se produce realmente el proceso de depuración del agua”, expresan.

Ilustración de los procesos. / FOTO NICOL'S
Ilustración de los procesos. / FOTO NICOL'S

“La salida viene por aquí”, explica Villoria señalando la zona donde se realiza la decantación secundaria, un lugar donde aguardan dos ‘piscinas’ en las que el agua ya se mantiene mucho más clara y limpia que en los anteriores procesos.

Una vez hecha la decantación secundaria, el 90% del agua depurada se expulsa al mar. “No tiene ningún peligro ni daña el medio ambiente. En Europa hay unos parámetros que hay que seguir”, cuenta tajante Vargas. El otro porcentaje se destina al tratamiento terciario (filtrado, coloración), al depósito de agua tratada y colorada, al consumo propio de las instalaciones (industrial) y para el riego y baldeo de las calles.

Tratamiento de los lodos de la depuradora

Tanto Vargas como Villoria describen también la importancia del tratamiento exhaustivo de los fangos generados durante el tratamiento de aguas residuales. El proceso incluye la mezcla de fangos primarios y secundarios, la reducción de su humedad a través de centrifugación y secado térmico y la gestión del biogás producido. Aseguran que, aunque en algunas plantas el fango es aprovechado como abono, en Ceuta el manejo del fango implica costes de transporte, lo que hace que sea un desafío adicional.

Villoria y Vargas durante el recorrido de este diario por la EDAR. / FOTO NICOL'S
Villoria y Vargas durante el recorrido de este diario por la EDAR. / FOTO NICOL'S

Los fangos primarios, procedentes de la primera etapa de tratamiento, y los secundarios, provenientes de una fase posterior, se mezclan en lo que se conoce como el depósito mixto. Según cuentan los trabajadores, el fango primario se obtiene de un proceso llamado apresador de gravedad, mientras el secundario se obtiene de un proceso mecánico. La mezcla se trata de diferentes maneras.

¿Qué es el apresador mecánico? Según explica Villoria se trata de un equipo que ayuda a reducir la humedad del fango haciendo que sea más manejable antes de que pase al siguiente proceso. El fango, aunque tratado, todavía tiene un alto contenido de agua en este punto.

En relación al digestor, los empleados explican que es un proceso biológico que ocurre a temperaturas similares a las del cuerpo humano y es donde los fangos se descomponen. Durante este proceso, se genera biogás, que es útil, puntualizan, como fuente de energía. El fango que pasa por este proceso se llama fango “digerido o muerto” porque ya no tiene valor para los procesos posteriores.

Zona de filtrado previo a la expulsión del agua al mar. / FOTO NICOL'S
Zona de filtrado previo a la expulsión del agua al mar. / FOTO NICOL'S

Todo ese fango digerido, cuentan mientras recorren las instalaciones de la EDAR Vargas y Villoria, se almacena. “Este fango ya no es útil para otros procesos y se caracteriza por ser muy líquido y de color negro. Este es el fango que necesita ser deshidratado antes de ser eliminado o tratado más a fondo”, subrayan.

Señalando el silo ubicado en una zona de las instalaciones, Vargas explica que el fango pasa por centrífugas para extraer el agua y compactar el material, logrando “una mayor sequedad de aproximadamente el 20-23% de humedad. El fango que se recoge del proceso se coloca en la construcción diseñada para tal almacenamiento temporal.

Vargas enseñando el fango durante una de las fases del tratamiento. / FOTO NICOL'S
Vargas enseñando el fango durante una de las fases del tratamiento. / FOTO NICOL'S

Tras pasar por la centrífugas, continúan los empleados, se utiliza un sistema de secado térmico para reducir aún más la humedad del fango con el objetivo de lograr hasta un 90%. “Este es el proceso que hace que el fango se vuelva más seco y manejable. En algunas plantas se puede vender incluso como abono para agricultura”, expresa Vargas mientras coge un puñado con la mano para ilustrar.

“En algunas plantas, el fango ya seco se vende a empresas que lo usan como fertilizante. Sin embargo, en Ceuta, debido a la falta de demanda local para este producto, el fango seco o compactado debe ser transportado a otro lugar, lo que genera costes”, añade Osvaldo Vargas.

Último lugar por el que pasa el agua depurada. / FOTO NICOL'S
Último lugar por el que pasa el agua depurada. / FOTO NICOL'S
Vargas enseñando el fango tratado. / FOTO NICOL'S
Vargas enseñando el fango tratado. / FOTO NICOL'S

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