Los ceutíes no faltan a su cita con la fragata blindada Numancia
La unidad de la Armada recaló en el Muelle España para descanso de la tripulación y regresa hoy domingo a Rota
Decenas de ceutíes quisieron conocer por dentro una de las unidades más emblemáticas de la Armada Española, la fragata blindada F-83 Numancia, que desde el pasado viernes se encuentra atracada en el Muelle España.
Durante la mañana y a primeras horas de la tarde de ayer sábado, la fragata abría sus puertas a todos aquellos que querían conocer por dentro los entresijos de una nave que ha participado en numerosas misiones y que es una de las más distinguidas de la Marina española.
Al mando se halla el comandante Isidro Carrara Navas. La Numancia zarpó hace una semana desde Rota, su base, y ha estado realizando diversos ejercicios antes de recalar en Ceuta para descanso y esparcimiento de la tripulación. En la mañana de hoy domingo tiene previsto zarpar de vuelta a Rota, adonde tiene previsto llegar durante la tarde. Los horarios no pueden ser divulgados, por seguridad.
Infantes de marina de la dotación del buque recibían a las personas que accedían de buena mañana al Muelle España para realizar un control de seguridad y después, tras una breve espera, eran acompañados en una visita al interior del buque. El marinero Jesús Trujillo acompañaba al grupo en el que iba un equipo de EL PUEBLO, junto con otros ciudadanos.
Por ejemplo, iban Juan, Vanesa y el pequeño Iván, de seis años. “Está muy ilusionado. El otro día vino a ver el Galicia. Siempre que viene un buque de la Armada venimos a visitarlo. El niño también ha estado en un portaaeronaves”, expresaron.
“Y también en un submarino grandes. Yo entro en todos los barcos del mundo”, expresaba regocijado el pequeño, momentos antes de entrar al barco.
Mientras se aguarda a entrar, sale uno de los turnos de visitantes. Allí viene Alejandro, de cinco años, de la mano de Salvador. Alejandro sale “encantado”. “La visita –explica Salvador- ha sido muy amena y sobre todo nos han enseñado por encima el funcionamiento del buque. Los equipos de defensa, navegación y un poco también el funcionamiento de los radares, la lanzadera de misiles…”.
María José Garrido Doncel y su hijo Pablo Martínez Garrido, de 13 años, también visitan el barco. “Nos gusta y a mi hijo le encanta el Ejército. Seguramente cuando sea mayor entre en el Ejército”, explican.
Apenas entrar en el interior del buque, tras la bienvenida de rigor, los visitantes entran por uno de los lugares de tránsito interior, en donde se encuentran equipos de seguridad internos. La tripulación está adiestrada para responder a cualquier incidencia que pudiera producirse a bordo”.
A babor y estribor se encuentran los combés, una zona en la que pueden moverse los marineros. En la de estribor se encuentra el tubo lanzatorpedos.
Jesús Trujillo, a preguntas de EL PUEBLO explica que la fragata cuenta con una dotación, en misiones, que oscila entre 190 y 200 tripulantes. Seguidamente lleva a los visitantes al castillo de proa, donde se encuentra la lanzadera de misiles. Allí está el anillo de carga, donde se encuentran los misiles, y la zona de control del lanzador. Hay un perímetro circular pintado en rojo que delimita la zona de seguridad. Si el misil es de adiestramiento, los marineros pueden estar en proa, pero no entrar en la zona de exclusión. Si el fuego es real, nadie puede estar en la zona. Son protocolos de seguridad que se siguen estrictamente.
Seguidamente, los visitantes son acompañados al puente de gobierno del buque, donde Cristian Orama un experto marinero, es quien explica lo que allí se hace. Es uno de los controladores de los sistemas de navegación, comunicaciones, tanto internas como externa,, alarmas, misiles, etcétera. Junto al lugar desde el que controlan el barco están los asientos del comandante y del segundo comandante, a derecha e izquierda, respectivamente, según se mira a proa. Enrique muestra el “volante”, el timón del buque. Hay dos: uno manual y otro automático.
En lo referente a los lanzamientos de misiles, lo ideal es que siempre se produzcan cuando la fragata está navegando, no inmóvil.
En el puesto de mando del segundo comandante, invitado por la tripulación, se sienta más que contento Abel, de 3 años, que viene acompañado por Enrique. El pequeño posa orgulloso para las cámaras en un día más que feliz para él.
También acompañan en la visita Manuel Hilario de la Vega y Susana Esteban Molés, quien señala que le gusta visitar los buques de la Armada que recalan en Ceuta: “Me gusta verlos y entrar al interior de los barcos”.
La Numancia fue botada en 1988, con diseño y fabricación americana. Actualmente las unidades similares de la Armada de EEUU se utilizan como patrulleras y la mayoría de los sistemas más sofisticados de ataque y defensa han sido desmantelados. No así en la fragata española, que sigue en continua modernización.
La visita concluye con explicaciones en torno al cañón de 76 pulgadas que se sitúa en la parte delantera de la cubierta y que es capaz de realizar 85 disparos por minutos. Está refrigerado por agua.
Los visitantes abandonan el barco no sin echar la última mirada al helicóptero Sykorsky SH 60 B, que se encuentra en la zona de popa, resguardado y con la hélice trasera plegada.