Un profesional como la copa de un pino
El Cuerpo de Bomberos de Ceuta es uno de los Cuerpos más admirados por todos los ceutíes, entre los que nos encontramos todos los que trabajamos en este medio de comunicación, que ha elogiado el trabajo que realizan a pesar de no contar en muchas ocasiones con los medios necesarios o idóneos para el desarrollo de su actividad profesional, que se antoja esencial, pues entre sus misiones está salvar vidas, evitando numerosas tragedias y actuando como verdaderos héroes. Por eso, es importante no escatimar en esfuerzos a la hora de dotar a nuestros bomberos con los mejores medios materiales y humanos, pues para protegernos también necesitan ser protegidos y no pueden quedar desamparados.
Dicho esto, resulta inadmisible lo ocurrido la pasada semana con la nota de UGT Bomberos cargando de forma injusta y ruín contra el director general de Emergencias y Protección Civil. No sabemos con qué intención se emitió ese comunicado por parte del sindicato, pero lo que sí está claro es que han pinchado en hueso, pues todo aquel que conoce a Víctor Ríos, sabe de su condición laboral y humana. Un profesional como la copa de un pino, que nunca pone pegas a nada, aunque en algunas ocasiones sus circunstancias familiares fueran adversas. Curra y no se queja. Un hombre entregado en cuerpo y alma a su trabajo, que siempre está para lo que se necesite. Desde el inicio de la pandemia ha estado en primera línea de batalla dirigiendo para que todo marche de la mejor manera posible ante la mayor crisis sanitaria que se recuerda en más de 100 años. Sobresaliendo la sonrisa, el buen rollo y la honestidad en el trabajo.
Por eso extraña y mucho que UGT Bomberos cargase contra su persona de manera gratuita pidiendo hasta su dimisión o cese. ¿Qué interés hay escondido detrás de todo esto? ¿Quién puede quedar retratado con esta actuación?
Mientras tanto, es importante que administraciones como el Gobierno de la Ciudad hayan salido en defensa de Víctor Ríos, subrayando su trabajo y la forma de volcarse durante toda la pandemia de manera absoluta desde la primera línea de batalla. Y no es para menos, pues estamos hablando de alguien con unas condiciones profesionales y humanas que deben ser ejemplo para muchas personas, siempre trabajando en silencio y a la sombra, sin hacer ruido, dejando constancia de su amor por su profesión y tendiendo la mano a todo aquel que lo necesita.