‘The Ticks’, el grupo de música garrapatero que anima las noches de verano en Ceuta
Álvaro, Ismael, Santi, Alvarito y Zacarías se cuelan cada fin de semana en los locales de ocio nocturno de la ciudad con un repertorio de versiones muy disfrutón y gamberro que hace cantar y bailar, desde la silla, a los caballas
Se hacen llamar ‘The Ticks’, y aunque a algunos les sonará al típico grupo de pop rock de Reino Unido, la realidad es que sus raíces están en una tierra más cercana a la nuestra de la que creemos. El nombre significa “los garrapata”, aunque ellos se identifican más como garrapateros, un término acuñado por el grupo jerezano de ‘Los Delincuentes’, de quien beben su máxima influencia. De ahí su logotipo, que es su nombre en inglés con una garrapata.
Unos son caballas de nacimiento, otros lo son de adopción. Álvaro, a las cuerdas vocales; Ismael, a las cuerdas vocales y a las de la guitarra, Santi, segundo guitarra; Álvaro, a la viola; y Zacarías a la percusión. También, Manu, como nueva incorporación, y Rubén, que ha tenido que bajarse del barco un tiempo. Álvaro, el cantante, e Ismael, tenían ya un grupo de música anteriormente que se llamaba ‘Pájaro Roto’ pero por motivos y destinos de la vida, tuvieron que separarse. Cuando se reencontraron en Ceuta hace un año, decidieron juntarse para volver a los escenarios más puros de nuestra ciudad. “Tras un año de Erasmus en Portugal, regresé y cree este proyecto, quise hacer partícipe a todos los músicos que conocía y nació ‘The Ticks’”, explica Ismael.
Este proyecto arrancó en julio del año pasado. Comenzaron a ensayar y el último mes de verano se colaron en las noches del ‘CAS’ (Real Club Náutico) para amenizar a su público. Durante el invierno, se han dedicado a ensayar aunque alguna que otra vez los hemos visto “palmoteando” por las esquinas del Poblado Marinero. Durante ese tiempo han estado preparando su repertorio con el fin de dejarlo todo bien atado para ofrecer a los ceutíes unas noches de verano de lo más animadas. A la vista está que los podemos ver amenizando las veladas de diferentes locales de ocio nocturno de la ciudad como el ya mencionado ‘CAS’, la ‘Velvet’, e incluso, la recién inaugurada ‘La Carantoña’.
Los ceutíes están encantados con ellos, tanto que hay quienes se deciden por salir en las zonas donde van a tocar ‘The Ticks’. Para ellos, que no viven del aire, el apoyo de su público es una de las más preciadas recompensas. No pretenden parecerse a ‘Los Delincuentes’, pero les gusta mucho y la influencia se nota. También les tira el rock, cosa que reflejan con los temas de ‘Extremoduro’. Su repertorio tiene tintes de todos los colores: pop, rock, flamenco, etc. Y lo hacen porque pueden.
Ellos se han dado cuenta de que la gente después de haber estado tanto tiempo encerrada, lo que quieren es un poquito de marcha. Les piden rumbitas, ska y el palmoteo. Y si pueden levantarse a bailar desde su silla, porque debido a la pandemia no pueden hacerlo de otra forma, lo hacen. “Es lo que pide la gente, sobre todo, aunque tenemos muchas canciones tranquilitas y se nota cuando pasamos de eso a tocar algo más animado”, explica el músico.
Sin lugar a dudas, donde hay gente joven -y no tan joven-, con ganas de pasar un buen rato, ahí están ellos, haciendo música y creando momentos inolvidables, después de que la pandemia nos haya secuestrado nuestros ratitos más disfrutones. Y es que si algo nos ha enseñado la Covid-19 es que “vivir es urgente”, como diría Pau Donés, y tenemos que disfrutarla de este modo.
Los locales de ocio nocturno se los rifan, e incluso han tocado en el Parque Marítimo del Mediterráneo. Pero otro de sus escenarios más importantes son las redes sociales, ya que es el escaparate que les está ayudando a consolidarse y a estar presentes entre la sociedad caballa. Antes, las tenían "descuidadas", cuentan, sin embargo, ahora les dedican su tiempo “y eso se nota”, cuenta Ismael.
Están haciendo un buen trabajo de marketing, aunque lo hacen como pueden, porque aparte del grupo de música, todos tienen su trabajo. Cuando hacen algún “bolo”, lo cuelgan en sus redes y las reacciones de sus seguidores no se hacen esperar, quienes también hacen ‘feed-back’ con ellos, grabando o haciendo fotos de sus actuaciones y compartiéndolo en Instagram.
Son incapaces de enumerar los locales de ocio nocturno locales que les apoyan. Aunque, con sus actuaciones, son ellos también los que están apoyando a los comercios y la hostelería ceutí. Esto no es más que una cadena solidaria para apoyar la economía local y hacer que, después de mucho tiempo encerrados, la gente tenga un motivo para salir a la calle y pasar un buen rato. “La hostelería de Ceuta está últimamente muy por la labor de contratar a banditas locales y a la vista está, también lo hacen con ‘Entre Amigos’, ‘Los Inefables’, ‘D’JAZZ Flamenc’, etc.”, enumera el componente de ‘The Ticks’, que reconoce que cada vez se está viendo más música local y en directo en la ciudad, y que las empresas apuestan por ellos.
Ellos también apuestan por el comercio local, y es que no pierden la oportunidad para pasarse por la tienda de su amiga Yolanda, de ‘Feel Vintage’, tienda de ropa ‘vintage’ de Ceuta, para que les ayude con el ‘outfit’ de los conciertos. Si ya de por sí son garrapateros, con las camisas de este comercio local sellan su identidad. El pasado jueves asistieron a la inauguración de un nuevo restaurante en Ceuta y lo hicieron vestidos de esta tienda. Un gesto tan sencillo como subirlo a las redes sociales, etiquetarse entre unos y otros, y compartirlo, hace que se ayude a llegar a más gente. Es la solidaridad de los nuevos tiempos y, en este caso, está patrocinada por la juventud caballa. “Esto es una máquina de ayudarse entre hostelería, moda y música, en Ceuta está todo conectado y tenemos que apoyarnos”, sentencia Ismael.
Tienen hasta una mascota en el grupo, un pollo de plástico que va con ellos a todos lados y es que, aunque no veamos a los miembros de ‘The Ticks’ en una foto, si aparece este animal colgado en el micro sabemos que en breves instantes aparecerán por allí para hacer ruido. “Siempre estamos haciendo bromas con el pollo, como si lo perdiéramos, cualquier historia le da un punto de humor a la cosa y la gente se divierte”, añade.
La mayoría de sus conciertos son en Ceuta, aunque no desprecian cualquier invitación a ofrecer un espectáculo en la península. Hace dos semanas estuvieron en Ronda, porque precisamente Álvaro, el vocalista, es de allí. Ya en una ocasión actuaron allí en un festival con el grupo ‘Pájaro Roto’ y el público quedó muy contento con el rollo de estos músicos. “Les gustamos mucho, se han vuelto a acordar de nosotros y hemos estado allí haciendo música”, explica el ceutí.
Aunque reconoce que este verano se han querido centrar en dar sus conciertos en Ceuta ya que por motivos de trabajo y la situación geográfica de Ceuta, es muy complicado desplazarse a la península. Asumen que tienen limitada la movilidad.
Pero esto no coarta sus sueños. Les gusta mucho la costa de Tarifa y la seña de su grupo está muy arraigada al ambiente que allí se respira. “El modelo de bandita que nosotros tenemos pega mucho en los chiringuitos de Tarifa”, subraya Ismael.
En verano están en todas partes, pero en invierno no se quedan quietos. Este año, por motivos como el aforo limitado, el confinamiento y el toque de queda, no han tenido muchas facilidades para estar presentes debido a que el ocio nocturno ha estado prohibido. Iñaki, de ‘D’Armando’, ha apostado por ellos y su música en directo, y han podido tocar en sus locales. “Con esto del virus vamos sobre la marcha, vamos saliendo como los caracoles y hasta que nos dejen”, reconoce el joven.
Viven al día y no piensan en qué les gustaría hacer con su grupo en un futuro. No saben si dentro de un tiempo se verán haciendo lo mismo o no, o si es algo temporal por su juventud y la situación. Ahora tienen fechas para dar conciertos prácticamente todas las semanas y no les da tiempo a pensar mucho, pero avanzan que tienen temas propios que les gustaría arreglar para hacer algo más personal “que sería lo bonito”. Cuando pueden, intentan escribir y componer, y quizá para el próximo verano, en vez de corear ‘Me Maten’ de C’Tangana, nos toque memorizar sus temas. Ya el otro día metieron en su concierto un par de canciones que el cantante ha compuesto y que, paradójicamente, va sobre el confinamiento. También han colado entre su repertorio una rumbita propia que parece que está gustando mucho. Tienen tantas fechas para este verano que tampoco se quieren desgastar entre ellos ni forzar nada, quieren que el nuevo repertorio que saquen con temas propios salga de forma natural.
Se dan cuenta que cada vez hay más personas que van a verlos y que, incluso, la gente decide a dónde va a salir a cenar o de copas en función de sus conciertos. “La peña va a Tarifa o a Caños de Meca y ve este rollo y dice, qué bonito, y no valoramos después lo que tenemos en nuestra ciudad”, subraya el músico caballa. Presumen de su grupo de amigos, bastante grande, que los apoya y los acompaña “al fin del mundo”, y esa complicidad se nota en el ambiente.
Desde ‘The Ticks’ mandan un mensaje a los ceutíes para que vayan a verlos a sus conciertos y que apoyen la música en directo. Para ellos, esto es algo divertido y para pasar un buen rato. Animan a los jóvenes caballas a que saquen nuevas bandas de música con diferentes estilos para, de este modo, enriquecer el ocio de nuestra ciudad. Para ellos no existe la competencia, la cultura no es algo que divide, sino que multiplica. Y así lo defienden los caballas garrapateros que animan las noches de Ceuta.