Denuncian la presencia de trozos uralita en la calle 'Isidoro Martínez' desde hace más de dos semanas
MEDIO AMBIENTE
La Asociación Medioambiental de Ceuta, que preside Francisco García Segado, denunciaba este sábado la presencia, desde hace más de dos semanas, de un material tan peligroso como la uralita abandonado en plena calle 'Alcalde Isidoro Martínez'.
Desde la asociación se recuerda que la uralita contiene amianto, y por lo tanto requiere de los servicios de una empresa especializada para su retirada ya que este material es cancerígeno, además de estar terminantemente prohibido arrojar cualquier material de estas características a la calle al ser tóxicos, nocivos y peligrosos.
Sin embargo, como se denuncia desde la asociación, estas placas de uralita llevan más de dos semanas abanonadas en una calle del centro, sin que haya sido retirada ya pese a la peligrosidad que ello conlleva, denunciándose por tanto “el abandono total que sufre la ciudad y que puede observarse en cada rincón de Ceuta”.
La Asociación Medioambiental de Ceuta denuncia que “estos restos de uralita han sido arrojados a plena calle por algún ciudadanos que ha preferido obviar el procedimiento marcado para este tipo de materiales considerados como tóxicos al contener amianto”, poniéndose de manifiesto que “la retirada de la uralita no debe llevarse a cabo de forma particular, ya que este tipo de material requiere de los servicios de una empresa especializada que manipule las piezas y luego traslade los restos a un vertedero en el que se les aplica un tratamiento especial. Sin embargo, algunas personas, ya bien por desconocimiento o por ahorrarse el dinero, aprovechan para tirarlos de forma furtiva. De hecho, esta prohibido depositar en la vía pública materiales inflamables, explosivos, tóxicos, nocivos o peligrosos”, se insiste.
En este sentido, hay que poner de manifiesto que el amianto, o asbesto, es uno de los componentes del fibrocemento, un material de construcción que en España fue comercializado por la empresa Uralita, de ahí que comúnmente se conozca como uralita. Está compuesto por fibras microscópicas que pueden permanecer en suspensión en el aire el tiempo suficiente para que representen un riesgo respiratorio.
Este material se ha usado en una gran variedad de productos manufacturados y es muy rentable para las empresas por sus propiedades (aislantes, mecánicas, químicas y de resistencia al calor y a las llamas) y su bajo costo.
El simple hecho de estar en contacto con el amianto no supone casi riesgo para la salud pero la situación cambia cuando el contacto es prolongado y se manipula el material de manera que las fibras pasen al aire y sean fácilmente respirables. Esto sucede en derribos, trabajos como el corte, taladro, rotura o cuando el material está muy envejecido. De esta manera, las fibras pueden adherirse a la ropa y el riesgo de pasar al aire respirado aumenta.
¿Qué tipo de enfermedades puede provocar?
Las enfermedades que puede provocar son las del aparato respiratorio. El cáncer de pulmón es la más mortal de las enfermedades que afectan a las personas expuestas al amianto. El amianto se considera un cocarcinógeno, es decir, un agente externo físico, químico o biológico capaz de producir cáncer, como es el tabaco.
Otra de las enfermedades es el mesotelioma maligno, otro tipo de cáncer pero que, en este caso, afecta a la pleura y al peritoneo. Suele darse en personas que han estado expuestas al amianto por motivos laborales, aunque los síntomas pueden no aparecer hasta 20 o 30 años después de la exposición. Sus consecuencias son total gravedad ya que no existe cura para esta enfermedad y además, la esperanza media de vida una vez detectada la enfermedad es de nueve meses.
La asbestosis es una enfermedad asociada directamente a la exposición al amianto. Consiste en el desarrollo de una fibrosis pulmonar tras la inhalación de asbesto. Al igual que el mesotelioma maligno se desarrolla con el paso de los años y los síntomas son dificultad respiratoria que se va agravando a medida que progresa la enfermedad, tos seca y sensación de tirantez en el pecho.