El exprofesor del San Agustín condenado a 18 años y seis meses de prisión

SENTENCIA

Esta sentencia llega tras cinco meses de finalizado el juicio en el que 17 exalumnos del entonces acusado han debido declarar por los acusaciones que la madre de uno de ellos realizara contra el docente, tras revisar el teléfono móvil de su hijo y encontrar conversaciones inapropiadas y fotografías del menor en calzoncillas enviadas al exprofesor luego que este se las solicitara.

FOTO REDUAN / ARCHIVO EL PUEBLO
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Dieciocho años y seis meses de prisión ha sido la condena impuesta por los magistrados de la Sección VI de la Audiencia de Cádiz en Ceuta al exprofesor del Colegio San Agustín por la comisión de una serie de delitos contra la libertad y la indemnidad sexual de menores en el ámbito de dicho centro educativo.

Esta sentencia, cuya ponencia ha estado a cargo de la magistrada Rosa María de Castro, llega tras cinco meses de finalizado el juicio en el que 17 exalumnos del entonces acusado han debido declarar por los acusaciones que la madre de uno de ellos realizara contra el docente, tras revisar el teléfono móvil de su hijo y encontrar conversaciones inapropiadas y fotografías del menor en calzoncillos enviadas al exprofesor luego que este se las solicitara.

Según se ha dado a conocer, los años de condena corresponden a un delito de elaboración de pornografía infantil para el que utilizó a menores de 16 años de edad y por el que recibió 7 años de prisión, mientras que por el delito de elaboración de pornografía utilizando a menores de edad ha sido condenado a otros 6 años de prisión.

También ha sido condenado por el delito de tenencia de pornografía infantil y por el cual suma otros seis meses de prisión a la sentencia, a lo que se agregan 5 años de prisión por un delito de abusos sexuales a menores de 16 años.

El educador también ha sido impuesto de durante 23 años y medio de una pena de inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido que conlleve contacto regular y directo con menores de edad por un tiempo de cinco años superior a las penas privativas de libertad impuestas, así como una medida de libertad vigilada efectiva durante 10 años a partir del momento de su salida de prisión. El exprofesor del San Agustín fue absuelto de los delitos de corrupción de menores e inducción a la prostitución.

Sobre el delito de corrupción de menores el tribunal considera que el mismo ha quedado absorbido y por tanto condenado en el de elaboración de pornografía infantil; mientras que los delitos de inducción a la prostitución y el delito continuado de sexting "no pueden ser tenidos como acreditados a través de la prueba practicada" y "procede, por tanto, absolver al acusado de los dos delitos mencionados en este fundamento".

El juicio

Visto para sentencia desde el 28 de enero, este lunes ha sido dada a conocer la condenada dictada por la Sección VI de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta, integrado por los magistrados Fernando Tesón Martín, Rosa de Castro Martín y Emilio Martín Salinas, sobre el caso que se le seguía a un exprofesor del Colegio San Agustín por una serie de delitos de índole sexual contra menores en dicho ámbito escolar, siendo la ponente de la misma doña Rosa Castro Martín.

En el juicio, que debió realizarse durante cinco jornadas, constantes fallas técnicas en los sistemas de videoconferencia y grabación de las audiencias proveído por el Ministerio de Justicia y una suspensión de catorce días, debieron rendir declaración una veintena de testigos, entre los que se contaban más de una decena de presuntas víctimas de las cuáles solo una actuó en forma de denunciante.

Tras suspenderse el juicio el pasado 13 de enero, cuando se anunció que faltaba la comparecencia de dos testigos periciales, uno de la defensa y otro de la acusación, uno de los cuales se vio impedido de hacerlo en las audiencias previas por enfermedad, mientras que el otro, un agente de la Guardia Civil que presta servicio en el departamento de Criminalística de la Benemérita en Madrid y cuyo testimonio fue una solicitud de última hora hecha por el Ministerio Fiscal y aprobada por el tribunal, en la última de las audiencia fueron cinco los testigos que debieron rendir declaración ante los magistrados de la Sección VI del Tribunal de la Audiencia de Cádiz en Ceuta.

Un año antes el Juzgado de Instrucción número 6 de Ceuta dictaba auto de apertura de juicio oral sobre el exprofesor del colegio concertado San Agustín para el que la Fiscalía solicitaba la condena de 66 años de cárcel, y que inicialmente tenía previsto realizarse a lo largo de cuatro jornadas entre el lunes 10 y el jueves 13 de enero y que finalmente debió alargarse a una quinta que tuvo lugar el viernes 28 de enero.

Los cargos

El Ministerio Fiscal había imputado por ocho presuntos delitos contra la libertad y la indemnidad sexual de los menores al exprofesor, para un total de 14 cargos, toda vez que algunos de estos se repiten en víctimas distintas.

Los cargos suman un total de 66 años de prisión, uno por tenencia de pornografía infantil, 2 años por corrupción de menores continuada, 6 años por abuso sexual continuado a menor de 16 años, 37 años por cinco delitos de inducción a la prostitución a menores, 18 años por dos cargos de elaboración de pornografía infantil y 2 años por un delito continuado de ‘sexting', con el agravante de ser su profesor. A los años de cárcel se solicitaban también órdenes de alejamiento de las víctimas e inhabilitación por 10 años luego de su salida de la cárcel.

El acusado, cuya identidad responde a las iniciales A.D.B., fue detenido en noviembre de 2017 después de que la familia de uno de sus alumnos denunciase ante la Guardia Civil comportamientos impropios del docente. El Ministerio Público, en una calificación de “más de 100 páginas”, concluyó que de las diligencias practicadas el acusado “se aprovechó de su condición de docente para, desde 2003, en ejecución de un plan preconcebido y aprovechando idéntica ocasión, tener acceso a los números de teléfono de menores de edad y lograr, con ánimo libidinoso, una relación y trato que excedía del amistoso y llegaba al ámbito sentimental y sexual”.

El profesor, ya jubilado, “se ganaba la confianza de cada menor por medio de regalos e invitaciones a comer, tanto en el domicilio del investigado como en restaurantes”. Cuando lo conseguía, “solicitaba que le remitiera a través del terminal móvil fotografías de naturaleza sexual, logrando su objetivo al remitirle los menores fotografías con el torso desnudo o en calzoncillos, llegando a obtener fotos de menores totalmente desnudos, en las que se les veía la zona genital”.

“Del mismo modo”, concluye la Fiscalía de la instrucción realizada, “ganada la confianza del menor por medio de regalos, entre los que se incluye ropa interior y bañadores, consiguió que los menores se desnudaran ante él y se probaran dicha ropa [en el domicilio del acusado], logrando captar las imágenes de los mismos con fines libidinosos, conservando así fotografías y vídeos” de menores desnudos.

Los testigos

En la primera jornada de juicio fueron llamados a declarar como testigos seis exalumnos del Colegio San Agustín, además de los padres que interpusieron la denuncia contra el exprofesor del 'San Agustín' que ha sido imputado de una serie de delitos contra la libertad e indemnidad sexual de los menores.

Durante la primera jornada del juicio se desplegaron dos versiones radicalmente diferentes de la historia de los hechos según se tratara de los testimonios de los testigos de la Defensa o de la Acusación, versiones que se mantuvieron a lo largo de las cinco audiencias realizadas. A pesar de esto se presentaron una serie de hechos comunes en los que coinciden todos los testimonios, como son el intercambio de mensajes de whatsapp, de fotografías de carácter "desinhibido" o directamente de desnudos, las invitaciones y regalos, la realización de masajes o el uso de lenguaje especialmente cariñoso entre el acusado y los menores "Cariño, te echo de menos, mi amor, te quiero con locura... o no puedo estar sin ti".

El joven cuya madre presentó la denuncia por ante la Guardia Civil después de encontrar conversaciones y fotografías en el móvil de su hijo dirigidas al acusado, ahora mayor de edad, tenía 14 años cuando, según testificó, fue coaccionado repetidas veces por el acusado para que le permitiera tomarle fotos con poca o sin ninguna ropa, en un proceso fue gradual, en el que fue ganándose su confianza con “buenos tratos y regalos”, los que terminaron encendiendo las alarmas de sus padres y que les llevaron a interponer la denuncia.

Alertada por un regalo para su hijo que consideró inapropiado, la madre del joven fue quien realizó la denuncia en contra del entonces profesor del Colegio San Agustín aprovechando que su hijo se había ido a clases dejando el móvil en casa. Fue así como descubrió conversaciones en las que, narró, el educador le pedía fotos con poca ropa a su hijo y le ofrecía recompensas por acceder a sus peticiones. “Al leer la conversación tuve que vomitar”, afirmó dos veces durante su declaración.

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