¿Quién hace justicia a los abogados de oficio?
El abogado de oficio es una figura que tenemos siempre presente, muy vinculada a la justicia y, por supuesto, a aquellas personas que precisan de un letrado para hacer frente a algún proceso judicial. Esta figura está ahí para, precisamente, a ayudar y defender a quien lo necesita para intentar que se haga justicia. Pero, ¿quien le hace justicia a ellos cuando la necesitan?
Ahora son ellos los que necesitan de un ministerio, el cual les da la espalda, mientras ellos siguen realizando su labor para aquellos que requieren de sus servicios. Un trabajo que, como indica su nombre ‘Asistencia Jurídica Gratuita’, es gratis para la persona que requiere esta prestación, pero por la que el abogado asignado tiene que cobrar. Unos honorarios que, como es el caso para los más de 120 abogados de oficio de Ceuta, todavía no han llegado. Llevan sin cobrar marzo, abril y mayo, y por como va la cosa, tampoco verán un duro en junio.
Entonces, aquí, ¿quien les hace justicia? Están trabajando sin cobrar y, por desgracia, sin saber cuándo lo harán. Cuando una persona se dedica a una profesión, a un oficio, lo hace por vocación, sí, pero también porque necesita subsistir. Hay que pagar facturas, hay que pagar la vivienda, se tienen gastos. Pero, la cuestión aquí es que, hay que cobrar por el trabajo hecho. Las cosas no se hacen gratis.
Estos más de 120 abogados se han encontrado que su Ministerio, el que imparte Justicia, les ha dado la espalda y solo saben ofrecer excusas y ponerles trabas. Un ministerio, un Estado, que los obliga a trabajar aun sabiendo que, a lo mejor, ese servicio no lo va a cobrar. El Estado se desentiende y el defendido también.
Asistir a una persona en un juicio no es únicamente ir, sentarse en la audiencia o en el penal y soltar la verborrea propia del momento. Asistir a una persona en un juicio es prepararlo con antelación, conocer a la persona en cuestión, pasar el día, a veces días, en los juzgados, estar pendientes de la posterior sentencia que se emita. Se trata de un largo proceso que es gratuito para quien se le concede esa asistencia jurídica, pero que ellos, hasta ahora y hasta nuevo aviso, están haciendo totalmente gratis.