“No merece la pena el dinero, la libertad es algo muy valioso”
REINSERCIÓN SOCIAL Y LABORAL
Cometió un delito contra la salud pública. Ahora está reinsertado. “Ni 6.000 o 10.000 euros compensan. Dormir tranquilo, antes no lo hacía”, reconoce en una entrevista con El Pueblo. Además, aconseja “estudiar en la calle, para que no reingresen. Iros de aquí si lo queréis, aunque no es Ceuta, eres tú”
Cometió un delito de tráfico de drogas. Ingresó en prisión y lo atendió el médico. Tras ello, una trabajadora social y un educador lo entrevistaron para el ingreso. Lo mandan al módulo ocho. Un Centro Penitenciario de Ceuta que “tiene muchos programas, teatro o incluso apoyo para acompañar a personas que quieran autolesionarse, cuando son atendidas por psicólogos, los que tienen el título pueden acompañarlos”, explica una persona que estuvo privada de su libertad, reconociendo que, dentro de prisión, desterrando estereotipos, hay herramientas para formarse, adquirir experiencia o continuar con la educación. “Casi” se sacó bachillerato, aunque sus metas van más allá. Pretende opositar.
Tranquilo, explica en una entrevista con El Pueblo que tuvo un trabajo en el Economato, y lo define como “suerte”, pues allí aprendió infinidad de valores. El economato de las prisiones es un comercio que gestiona la Secretaría de Instituciones Penitenciarias. Se trata de pequeñas tiendas instaladas en cada uno de los módulos con los que cuentan los centros penitenciarios, para que los presos puedan acudir a lo largo del día para adquirir los productos que venden.
El trato que ha tenido de los profesionales involucrados en su proceso fue “bueno”. Pero era consciente que, “si me portaba mal, me iban a regañar”. ¿Qué es lo primero que piensa un preso al ingresar en prisión? “En salir, y para hacerlo te debes portar bien”, explica. Tuvo la “suerte” de trabajar en un módulo de Ingresos y tuvo un puesto de confianza en el que trabajó “nueve meses”. Firme, reconoce que sus objetivos actualmente son cancelar los antecedentes penales. Un sueño, “ser funcionario de prisiones”.
A personas que pasen por la misma situación: “Por lo menos sacarse la secundaria”
Cuando le dieron su primer permiso pidió cambio de destino en Ordenanza. Salió en tercer grado y “gracias a Reincorpora” pudo sacar desde la clave PIN hasta hacer un currículum o la cartilla del paro. Como anécdota, relata que, con su implicación, “al final ayudé a los demás a sacarse la clave”.
La peor etapa para el entrevistado fue cuando se lesionó jugando al fútbol, narra. De acuerdo a su experiencia, cuando eres detenido, “lo primero que piensas es cómo es la prisión”. Una vez allí, “estás trabajando, ocupado y cada día es uno menos, hasta que consigues lo que quieres. Estás estudiando, con actividades, y el estar ocupado hace mucho más ameno el proceso”. Recalca, además, que “es la intención de ponerte a estudiar. Aprovechar todas las oportunidades, y no todos lo saben aprovecharla”.
El joven trabajaba en la hostelería. Ahora quiere opositar, “no merecen la pena ni 6.000 ni 10.000 euros para ingresar ahí. La libertad es algo muy valioso. Dormir tranquilo, antes no dormía tranquilo”, resalta orgulloso. Piensa que hay que ser positivo. “Hay que intentarlo, sacarse cursos”, él se sacó uno en la Cámara de Comercio y funcionó. Sobre la reinserción en las entrevistas, recuerda que en una dijo que había estado interno, “considero que no hay que mentir, lo dije y me dijeron que ya me llamarían”.
“Estudiar en la calle, para que no reingresen. Iros de aquí si lo queréis, aunque no es Ceuta, eres tú"
En la actualidad se encuentra en libertad condicional y ha superado muchas cosas. Entre ellas las entrevistas online, en las que el feedback es más delicado. Ahora no está trabajando, pero “por el convenio. He quedado muy bien con ellos” y continúa en búsqueda activa de empleo. Además, cuenta que se va a inscribir en varios cursos.
Afirma que fue al psicólogo en la cárcel, y lo hace reconociendo la importancia de acudir a profesionales. A personas que pasen por la misma situación que él, aconseja, “por lo menos, sacarse la secundaria”, que, en su opinión, “al no tener tiempo para el móvil, te centras más. Tienes tiempo para estudiar y formarte, cuenta la intención”.
Pero el más importante, “estudiar en la calle, para que no reingresen. Iros de aquí si lo queréis, aunque no es Ceuta, eres tú. Hay mucha gente negativa, si no tienes antecedentes, estudia, sácate la placa, actúa. Yo lo hice mal, pero enfócate. Muchos jóvenes son negativos porque creen que no van a trabajar. Pero, hay que echar currículum. Son más pesimistas”.
Otro punto clave en su proceso fue apoyo familiar, él tiene el privilegio en el que han estado desde que ingresó dándole apoyo moral, consejos, un sitio donde quedarse… Pero sí, en Ceuta “ha reinserción social, aquí estoy yo, que me siento reinsertado”, cuenta.