¿Hay que pagar mejor a los políticos?
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios sindicato (CSIF), ha dado a conocer a la ciudadanía lo que pretende subirse el sueldo cada político en Ceuta con la aprobación del presupuesto de la Ciudad Autónoma para 2024. ¿Cuál será la reacción de la mayoría de la población? Apostamos a que no muy favorable.
La gente siempre se queja que los políticos ganan demasiado. Es fácil quejarse porque son empleados públicos que pagamos entre todos y cualquier cantidad de dinero que ganen suena a demasiado. Cada vez que sale a la luz el sueldo de un político muchos se rasgan las vestiduras, mientras que cuando un político anuncia que baja su propio sueldo o el sueldo de altos funcionarios la opinión pública lo aplaude.
Y es que en un mundo ideal el servicio publico debería ser generoso y entregado. Gente que ya tiene su propia forma de sustento y se dedica de manera altruista a la administración del patrimonio de todos. Pero ese mundo no existe. Es más, de existir, sólo la gente con alto patrimonio personal podría entonces dedicarse a la política... ¿quién representaría entonces a la inmensa mayoría de la clase media? O aún peor, si no tuviesen un buen sueldo sólo aumentamos la tentación de la corrupción. Hay incontables ejemplos de politicos que abusan de su situación para embolsarse riqueza que no les pertenece.
Que los políticos ganen mucho dinero no es garantía de que el sistema funcione. Pero lo contrario tampoco parece una buena receta. Si queremos que gente con talento, formada y profesional se dedique a la política ¿No deberían los políticos cobrar un buen sueldo? ¿No es preferible tener políticos bien pagados e incentivados de manera correcta para tomar decisiones?
Tras la aprobación definitiva de presupuesto 2023, el salario del presidente del Gobierno de la Ciudad será de 87.220 euros y el de los consejeros de 79.900 euros, cifras sustancialmente inferiores a los consejeros con cargo ejecutivo de todas las empresas que cotizan en la bolsa española, con un sueldo medio de 850.000 euros anuales. Por eso, es muy difícil que directivos de empresa acepten cambiar sus sueldos por los más bajos de la Administración. Por eso, ésta se acaba convirtiendo en lugar de paso de funcionarios públicos que han ido escalando peldaños en “lo público”. O que haya candidatos a presidir gobiernos autónomos y presidentes de parlamentos autonómicos sin apenas estudios. Aunque siempre hay excepciones.
Los anglosajones dicen aquello de que if you pay peanuts you get monkeys (si pagas cacahuetes contratas monos).