Soluciones `por una Sanidad digna´ en Ceuta: un instituto coordinado entre el INGESA y la Ciudad

SANIDAD

Ante la "inacción" de las administraciones públicas, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública propone desde hace años la creación de un organismo que, sin necesidad de transferirse las competencias, gestione desde Ceuta los fondos de su sistema sanitario

El Instituto Ceutí para la Innovación en Salud Pública, Salud Laboral e Investigación Sanitaria estaría coordinado por el INGESA y por la Ciudad. / FOTO  E.P.
El Instituto Ceutí para la Innovación en Salud Pública, Salud Laboral e Investigación Sanitaria estaría coordinado por el INGESA y por la Ciudad. / FOTO E.P.

Hace 27 años le fue transferida a la Ciudad Autónoma de Ceuta la competencia de gestión de la Salud Pública. Desde 1997 espera Julián Domínguez, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, la regulación de un decreto de Salud Pública por parte de la Consejería de Sanidad. Sin esta, asegura Domínguez, que es también jefe del servicio de Medicina Preventiva en el Hospital Universitario de Ceuta, no es posible la aplicación de políticas que generen una mejora en la materia. Un retraso, en este caso de 20 años, lleva también el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en la adaptación de las normas que regulan al personal estatutario, para lo cual las autonomías contaban con un plazo de un año y medio. Todas menos INGESA hicieron "los deberes".

Tampoco han adaptado el Real Decreto 1039/2011, del 15 de julio, por el que se regula el tiempo máximo de acceso a las prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud. Es decir, el tiempo de espera, que, según el texto, que procede de la administración europea, no pueden exceder los seis meses. Las autonomías disponían de un plazo de seis meses para incorporar el texto, procedente de una directiva europea, a sus territorios. Todas lo hicieron menos el INGESA, que continúa sin adaptarlo para su área de competencia.

Julián Domínguez, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública. / FOTO E.P.
Julián Domínguez, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública. / FOTO E.P.

Precisamente para garantizar el fin de la "dejadez" y la inacción" de ambas administraciones, Julián Domínguez, de manos de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, que él mismo preside, presentó una alegación a los Presupuestos de Ceuta del año 2023. Propusieron la incorporación de una nueva partida de gasto en la partida de "bienes corrientes y de servicios para crear el `Instituto Ceutí para la Innovación en Salud Pública, Salud Laboral e Investigación Sanitaria´ por valor de alrededor de un millón de euros. Las diferentes formaciones políticas, se lamenta Domínguez, votaron en contra. Se plantean volver a presentar una alegación contra los nuevos presupuestos, asegurando haber acudido ya a los políticos en busca de apoyo, pero, por el momento, tanto ellos como la administración local continúan perpetuando la "inacción".

El mismo estatismo achaca al INGESA, a quienes también presentó su propuesta. Desde hace unas semanas se viene gestando un movimiento de acción ciudadana bajo el lema `Por una sanidad digna´ que pretende agrupar a sindicatos, colegios profesionales, asociaciones y ciudadanía en general en la reivindicación de mejoras para la Sanidad Pública. Entre otras propuestas, se contempla la transferencia de competencias a la Ciudad Autónoma, lo cual ha sido planteado por organizaciones sindicales con representación en las mesas sectoriales del INGESA, como CSIF.

“En 27 años la Ciudad no ha sido capaz de desarrollar unas competencias pequeñas”

Consideran estos que la lejanía de los gestores sanitarios impide el desarrollo. Sin embargo, Domínguez se pregunta "si en 27 años la Ciudad no ha sido capaz de desarrollar unas competencias pequeñas -refiriéndose a la Salud Pública-, ¿podrá asumir una más grande?". A esto añade la cuestión económica: "El INGESA tiene un presupuesto de unos 200 millones de euros, y la Ciudad no llega a los 350 millones". Mientras la cuantía del instituto nacional se reparte en su territorio competente -Ceuta, Melilla y el Laboratorio de Dosimetría de Valencia-, la Ciudad debe destinar partidas para cada consejería, por lo que el presupuesto en Sanidad sería mejor. Propone, por tanto, soluciones alternativas.

Una de ellas, la menos ambiciosa, se conformaría con la posibilidad de "encomendar la gestión a Andalucía". "Quédese usted con esto porque nosotros no somos capaces de hacerlo bien". Plantea que "INGESA se lo quede el SAS" y que la materia de Salud Pública pase a ser competencia de la Consejería de Sanidad de Andalucía, "porque los que están no son capaces". "Hay una incapacidad, una inacción de más de 20 años. Es tremendo". Pero existen otras alternativas, como la coordinación de Ministerio y Ciudad para que la Sanidad de Ceuta sea gestionada desde Ceuta.

Alternativas `por una Sanidad digna´

Para combatir la "inacción" de ambas administraciones, propone desde hace años Domínguez la creación del mencionado instituto. La primera función estaría centrada en la creación de un decreto que coordine la salud pública a nivel local. Actualmente existe una dirección general de Salud Pública, pero, asegura, "son pocos" y "haría falta coordinarlo con una estructura técnica que fuera la que desarrollase todo esto a marchas forzadas". Es la no especialización de los políticos otra coyuntura que el instituto solucionaría. Ni siquiera los tres consejeros de Sanidad que, recuerda, se dedicaban a la medicina especializada, fueron capaces de desarrollar grandes avances, ya que carecían de formación "en gestión o Salud Pública". "Ese error se ha estado cometiendo reiteradamente. Ahora vuelve a pasar, tenemos una consejera que tendrá muy buena voluntad, pero no tiene formación en Sanidad, es de Asuntos Sociales".

La "segunda parte" consistiría en descentralizar el INGESA y gestionar las partidas económicas a través del mismo organismo. El objetivo final es contar con "una misma cabeza para poner de acuerdo al Ministerio y a la Ciudad". "A partir de ese momento, las decisiones se tomarían en Ceuta, no en Madrid". Sin embargo, no se trataría de una "transferencia de competencias", ya que seguiría dependiendo de la Administración General del Estado, no de la Ciudad Autónoma, la diferencia reside en que el dinero, proponen, sería gestionado desde Ceuta.

“Esta estructura desarrollaría la descentralización del INGESA y estaría coordinada en Ceuta”

El primer paso a dar para la creación del instituto consiste en que los fondos económicos para el mismo estén incluidos en los presupuestos de la Ciudad o en el Plan Estratégico del INGESA. Esa estructura "con competencia de autoridad sanitaria", siempre con la consejería de Sanidad integrada, "desarrollaría la descentralización del INGESA, y estaría coordinada en Ceuta", de manera que el instituto funcionaría como enlace entre el Ministerio y la Consejería. "Porque en el fondo es lo mismo. Las vacunas que compra la Ciudad son las que te ponen en el Centro de Salud. Si no damos el primer paso no iniciamos nada. Debemos empezar por crear una estructura".

Una vez creada, empezará "a hacer normas". En primer lugar, el ya mencionado "decreto de Salud Pública de la Ciudad", que regule "las actividades de la materia". A continuación, en coordinación con la Dirección Territorial del INGESA en Ceuta, "que tendría máximas competencias", comenzarían a "desarrollar funciones, categorías, plantillas...". Asegura Domínguez que su equipo y él lo tienen "clarísimo". Este programa le fue trasladado a los directores territoriales del INGESA, los cuales les transmitieron "que les parece una buena idea".

"Estamos deseando que alguien venga y nos diga que no le gusta nuestra idea, pero propone otra alternativa. Pero nadie hace nada"

Esta propuesta estuvo inmersa en el programa político de UPyD, "que fue un programa de gobierno centrado en la Asistencia Sanitaria y la Salud Pública". Este ha sido después ofrecido "a todo el mundo, para que lo usen como quieran", y, matiza en varias ocasiones, sin que ellos impongan una única forma de llevarlo a cabo, al tratarse de solo una propuesta. "Estamos deseando que alguien venga y nos diga que no le gusta nuestra idea, pero propone otra alternativa. Pero nadie hace nada".

Por lo pronto, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública continúa a la espera de la cita que han solicitado con la Ministra de Sanidad, Mónica Redondo, la cual "parece que será concedida pronto". Si no, conversarán con Javier Padilla, secretario de Estado, que es Médico de Familia. También aguardan por la reunión con Juan Vivas, que pidieron hace más de un mes. Mientras tanto, continúan coordinando junto con diferentes asociaciones de barriadas ceutíes el movimiento ciudadano `Por una Sanidad Digna´, que, de mantenerse el inmovilismo, pasará a la acción.

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