La trayectoria de el 'Pastilla': El sicario ceutí de 21 años que se ha fugado de una prisión madrileña
Cumplía su pena de cárcel desde finales de mayo por disparar en plena calle al que era su jefe en uno de los grupos mafiosos de Ceuta
Tiene 21 años y dos asesinatos a sus espaldas. El ‘Pastilla’ está siendo portada de los informativos y protagonista en muchos titulares de prensa después de su fuga el pasado 23 de diciembre de la cárcel madrileña de Alcalá Meco. Este sicario ceutí, inmerso en el tejido del crimen organizado en la ciudad autónoma, mató de un disparo en plena calle en Los Barrios (Cádiz), al que fuera jefe de su banda y uno de los principales criminales de Ceuta, ‘Tayena’. Hoy vaga a sus anchas por las calles de España. La policía lo busca y tiene abierta una investigación sobre los motivos que permitieron que el reo escapara. Temen que huya al extranjero antes de su captura.
Los años 2022 y 2023 fueron de ‘plomo’ en Ceuta. Una época en la que las muertes y los disparos eran la tónica habitual ante un conflicto abierto que había entre bandas de El Príncipe y Los Rosales debido a la rivalidad entre los dos cabecillas de los grupos criminales que controlaban ambas zonas. Uno era ‘Piolín’, que fue detenido el pasado mes de abril en la Costa del Sol e ingresó en prisión en la cárcel de Loma Mendizábal. El otro era ‘Tayena’, jefe por aquel entonces del ‘Pastilla’. Los enfrentamientos entre ambas bandas, con tiroteos y violencia habituales, generaron miedo e incertidumbre entre los vecinos que fueron testigos de una guerra abierta nunca antes vista.
Dentro de esta vorágine de delincuencia estaba inmerso el ‘Pastilla’. Ya en 2022 supuestamente asesinó a un joven de 26 años en Algeciras tras confundirlo con uno de los integrantes de la banda de ‘Piolín’. Fue en el pasado mes de abril cuando de un tiro en el pecho ‘eliminó’ a uno de los capos más peligrosos de Ceuta en una localidad gaditana. Su detención se produjo a finales de mayo en el puerto de Algeciras cuando el asesino confeso pretendía regresar a la ciudad autónoma.
Por motivos que se desconocen y tras unos meses cumpliendo pena en una prisión de Algeciras, el reo fue trasladado a Alcalá Meco, donde desapareció hace solo tres días.
La fuga
Sobre las 18.00 de la tarde del 23 de diciembre los empleados del centro penitenciario se dieron cuenta de la falta de uno de los internos. Se inició el protocolo para este tipo de casos y se avisó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al juzgado. Sabían que un preso “altamente peligroso” andaba suelto. Ahora se investiga el motivo por el que el encarcelado pudo escapar, algo poco habitual en las cárceles españolas. Pudo ser un descuido o que pagara a alguien para poder salir. La hipótesis proporcionada por el centro penitenciario es que aprovechó una visita de sus familiares, aunque no han facilitado más datos hasta el momento. Lo que temen, así lo han explicado, es que hay un ‘claro riesgo’ de fuga al extranjero.