OPINIÓN | INGESA
Verdades en el discurso de Isabel Moreno: ni están ni se le esperan
Helena Arias Sánchez
¡DON CLAUDIO! Le gustaba recordar cómo le saludaban con cariño sus antiguos alumnos del “Santa Amelia” por la calles de Ceuta.
Director de dicho colegio, asesor del centro de profesores de la ciudad... Toda una vida dedicada a la enseñanza: En Extremadura, en Canarias, en Ceuta y en Lisboa.
Sangre extremeña, piel cosmopolita y alma viajera.
Siempre dispuesto, sonriente, amable.
Ahora que no está con nosotros pero sí en el corazón de sus amigos y familia, sus conocidos le recuerdan como alguien sumamente educado, correcto y servicial.
Tal vez os parezcan adjetivos vacíos, pero solamente por lo inusual de encontrarlos.
Cariñoso, andarín, siempre le recordaré con una sonrisa diciéndome cosas como “dagala” y “guapina”, que me saben a cacereño y antiguo: todo bueno.
Se ha ido tranquilo, sin hacer mucho ruido, como él era.
No estoy segura de saber bien si le dijimos suficientes veces lo que lo queríamos y si lo abracé lo fuerte que debía, pero eso no lo sabe nadie nunca.
Me quedo con la imagen de todos brindando por él, con todos los momentos que desde siempre hemos compartido: viajes, comidas (muchas), paseos, chapuzones y besos (muchos también)
Te quiero tito, ojalá pudiera prepararte la cena una vez más.
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