Los plásticos, un gran mal para la vida en aguas marinas: la ingesta supone flotabilidad positiva
DÍA MUNDIAL DEL AGUA
El Centro de Estudio y Conservación de Fauna Marinos de Ceuta se encarga de cuidar a las tortugas que llegan sin poder sumergirse en el agua, a consecuencia de la ingesta de plásticos
En el Día Mundial del Agua, no se puede ignorar la sombría realidad que enfrentan nuestros océanos. La contaminación por plásticos se ha convertido en una plaga que afecta profundamente la salud de los ecosistemas marinos, una realidad que vive diariamente el CECAM, ya que se encarga de tratar y cuidar a tortugas marinas afectadas por la ingesta de estos plásticos.
Los impactos son devastadores, y entre los más afectados se encuentran los animales marinos que, con cada bocado, ingieren fragmentos de plástico, confundiéndolos con alimentos naturales y sufriendo dolencias graves como resultado, entre ellas la flotabilidad positiva. Desde tortugas que confunden bolsas de plástico con medusas hasta aves marinas atrapadas en aros de plástico, la ingesta de desechos plásticos ha desencadenado una crisis ambiental y de bienestar animal que requiere una acción urgente y concertada.
En este sentido, la dolencia de flotabilidad positiva en tortugas marinas es una preocupante condición que afecta a estas criaturas, amenazando su supervivencia en los océanos. Esta dolencia ocurre cuando las tortugas ingieren desechos plásticos, como bolsas o fragmentos, que bloquean su sistema digestivo y les impiden controlar adecuadamente su flotabilidad. Como resultado, las tortugas afectadas experimentan dificultades para sumergirse y nadar con normalidad, lo que las hace más vulnerables a depredadores y dificulta su capacidad para buscar alimento. La flotabilidad positiva es un síntoma evidente de los peligros de la contaminación por plásticos en los océanos y subraya la necesidad urgente de medidas globales para reducir la cantidad de desechos plásticos que ingresan a los hábitats marinos.
Flotabilidad positiva, la dolencia mayoritaria en el CECAM
Veinte años son lo que lleva el CECAM mimando a las criaturas marinas que por diversas causas terminan enfermas o heridas, entre ellas la dolencia general es la flotabilidad positiva en tortugas. Muchas de ellas llegan a las playas de Ceuta, otras son avistadas en plena mar y este equipo de profesionales apura todo lo que pueden para llegar a tiempo y darle una segunda oportunidad a la diversidad de ejemplares marinos. Desde tiburones, ballenas, delfines y hasta tortugas han pasado por las manos del Centro de Estudio y Conservación de Fauna Marinos de Ceuta.
La enfermedad responde al término de ‘flotabilidad positiva’ y es el resultado de la cantidad de plásticos y micro plásticos que navegan por el mar y que albergan las profundidades. “Estas tortugas han llegado aquí porque no pueden sumergirse en el mar ya que han ingerido plásticos. Esto hace que queden a la deriva en la superficie marina, y además la imposibilidad del proceso de alimentación, el sol y los choques con los barcos pueden acabar con su vida”, afirmaba Rivas en un reportaje para este Diario.
“El proceso para recuperarlas es meterlas en estos vasos acuáticos, darles de comer sardinas y un medicamento del veterinario que consigue que expulsen, a través de la defecación, mucho plástico. Es una barbaridad”, añade el presidente del CECAM. “Concretamente lo que hacemos cuando llegan es meterlas en agua dulce entre 12 y 24 horas para desparasitarlas y luego ya en agua salada”, añade.
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