Niños, mayores y comerciantes, afectados por la obra del puerto y por una plaga de ratas y cucarachas
SOCIEDAD
Vecinos de la Junta Obra del Puerto expresan su malestar por las consecuencias de “una obra absurda” que ha acabado con la vida en el llano próximo al muelle
“La barriada ya está cansada”, denuncia Jesús Márquez, un vecino y miembro de la Junta Obra del Puerto, enclave anexo al principal muelle de Ceuta. Los colectivos afectados por la obra del puerto son tanto los mayores como los jóvenes del barrio porque la mencionada construcción ha repercutido en que su zona común más transitada quede vacía al estar vallada mientras se implanta un nuevo acerado.
La obra, que comenzó hace poco menos de un mes y que las personas responsables de la misma “han dejado parada absolutamente” en cuestión de pocos días después de su comienzo, ha propiciado también una plaga de ratas y cucarachas que “se te suben por encima”, afirma Márquez. La principales consecuencias de esta obra son, consecuentemente, tanto la pérdida de vida en la barriada por falta de espacio como también por el miedo a la profusión de estos insectos y roedores que afectan a los vecinos y vecinas.
Las obras en el llano de la Junta Obra del Puerto también han afectado al comercio local, y en este sentido Márquez afirma que los empresarios de la zona se encuentran “desesperados” por la falta de afluencia de clientes: “Les ha partido el verano, los ha matado”, sentencia este vecino, que no considera “normal” que se haga esta obra en verano pensando también en el turismo que visita la zona.
La población menor de edad, los niños y niñas del barrio, no solo han dejado de transitar el llano por falta de espacio o por su propia voluntad, sino más por la de sus madres y padres, que no quieren exponerlos al contacto con ratas y cucarachas especialmente a partir de las ocho de la tarde; la hora cuando la zona queda más oscura y proliferan estas plagas. Los vecinos lamentan su ausencia, ya que la Junta Obra del Puerto es en Ceuta “uno de los poquitos barrios en los que los niños van al patio”.
Por su parte, las personas mayores han tenido que deshacer sus rutinas y dar nuevos rodeos para caminar por el barrio en donde habitan desde hace décadas. El vallado consecuente de la obra molesta especialmente a este colectivo, ya que cuenta con problemas de movilidad y accesibilidad derivados y debidos a su edad. Que las personas mayores “se sienten al fresquito” era una seña de identidad de la zona y una fotografía habitual anterior a la obra, por lo que su ausencia incluso representa una falta en términos simbólicos además de humanos.
Como conclusión para este vecino, esta obra supone “un gasto de dinero absurdo”, especialmente por otras necesidades que su barriada enfrenta, como son el vandalismo de los contenedores de basura de la zona y sus consecuencias o los desperfectos en la superficie asfaltada, ya que “el acerado está levantado día sí y día no” y esto también afecta a los mayores de la Junta Obra del Puerto.
Sigue el canal de El Pueblo de Ceuta en WhatsApp. Pincha aquí, dale a SEGUIR y encontrarás toda la actualidad informativa de la jornada ceutí