ASFASPRO denuncia la situación de los militares en Ceuta
Ejército
La asociación de suboficiales critica que el aumento del gasto en Defensa no se haya traducido en mejoras salariales ni en un refuerzo de las plantillas y reclama nuevas leyes de carrera militar y movilidad geográfica
La Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (ASFASPRO) ha denunciado la situación que atraviesan los militares destinados en Ceuta. En un comunicado, señala que las asociaciones profesionales han tenido que dirigirse al Defensor del Pueblo para reclamar medidas que garanticen la seguridad física, jurídica y sanitaria de los militares durante el desempeño de sus funciones en la ciudad autónoma.
La organización profesional considera que esta situación refleja las dificultades que afrontan los profesionales en determinados destinos y reclama que la protección del personal forme parte de las prioridades del Ministerio de Defensa.
ASFASPRO ha calificado la legislatura que ahora termina como la del “malgasto” en Defensa y ha denunciado la falta de avances en las condiciones laborales, salariales y profesionales de los militares. Con motivo del Día de la Fiesta Nacional, la organización sostiene que el incremento de los recursos destinados a Defensa no ha servido para frenar la pérdida de efectivos ni para mejorar de forma significativa la situación del personal militar.
En un comunicado, ASFASPRO contrapone la imagen del desfile militar del 12 de octubre a los problemas que, según afirma, afrontan diariamente los profesionales de las Fuerzas Armadas. La asociación considera que los actos institucionales no deben ocultar las carencias que afectan al colectivo y reprocha al Ministerio de Defensa, dirigido por Margarita Robles, la ausencia de iniciativas legislativas destinadas a mejorar sus condiciones.
La organización critica que los militares hayan sido movilizados para responder a distintas crisis durante las dos últimas legislaturas, en apoyo de otros servicios y colectivos, sin recibir a cambio mejoras proporcionales en sus retribuciones y derechos laborales. Así, denuncia que los salarios siguen siendo insuficientes y señala como ejemplo que algunos profesionales estarían dispuestos a pasar de escalas superiores a otras inferiores para mejorar sus ingresos mediante un cambio de cuerpo.
Uno de los principales reproches de ASFASPRO se dirige al destino de los fondos públicos destinados a Defensa. La asociación cuestiona que, en un mundo marcado por los conflictos y el aumento de las necesidades de seguridad, el incremento del gasto no se haya traducido en una mejora perceptible para quienes integran las Fuerzas Armadas.
Como ejemplo, cita el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa, presentado por el Gobierno en abril de 2025. Según recoge el comunicado, el documento contemplaba inicialmente 3.712,49 millones de euros para condiciones laborales, preparación y equipamiento de las Fuerzas Armadas, mientras que la partida destinada al aumento de las retribuciones y de los efectivos se cifraba en 679 millones de euros.
La asociación cuestiona qué ha ocurrido con esos recursos y sostiene que las plantillas continúan perdiendo efectivos mientras las nóminas apenas han experimentado cambios significativos. A su juicio, las inversiones en armamento, equipamiento e infraestructuras no han ido acompañadas de una atención suficiente al personal, al que considera esencial para garantizar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas.
ASFASPRO también denuncia que los militares no tengan reconocido el carácter de profesión de riesgo, pese a las características de su trabajo y a los peligros a los que se enfrentan durante el servicio. La organización recuerda que la actividad militar puede implicar el manejo de armas y explosivos, la realización de maniobras en condiciones meteorológicas extremas, los saltos en paracaídas y las operaciones subacuáticas, además de accidentes y fallecimientos en acto de servicio.
La asociación profesional considera incongruente que determinadas actividades civiles, como el vuelo comercial, cuenten con ese reconocimiento mientras que el personal militar que desempeña funciones similares no disponga de una consideración equivalente.
La entidad critica, además, la falta de avances en materia de alojamiento. Los cambios de destino y los desplazamientos para realizar cursos suponen, según denuncia, un problema recurrente para los profesionales, que deben afrontar dificultades para encontrar viviendas asequibles y adecuadas.
Respecto a las soluciones planteadas por Defensa, ASFASPRO cuestiona el modelo de alojamiento denominado coliving, al considerar que puede resultar caro para los militares, dificulta la convivencia con sus familias y no garantiza una respuesta estable a sus necesidades residenciales.
Una nueva ley de carrera militar
De cara a la próxima legislatura, ASFASPRO reclama un cambio de rumbo en la política de personal de las Fuerzas Armadas. Entre sus principales propuestas figura la aprobación de una nueva ley de la carrera militar que haga más atractiva la profesión, mejore las perspectivas de desarrollo profesional y contribuya a frenar la pérdida de efectivos.
Asimismo, plantea una nueva ley de movilidad geográfica que ofrezca soluciones a los problemas derivados de los frecuentes cambios de destino, una circunstancia que afecta especialmente a los militares por las exigencias de su actividad profesional.
La asociación considera que el futuro de la Defensa española no puede depender exclusivamente del incremento presupuestario y de la adquisición de nuevos equipos, sino que debe incluir mejoras concretas en las condiciones de quienes prestan servicio.