Defensa unifica y reduce las pruebas físicas en las Fuerzas Armadas
MILITARES
Menos ejercicios, mismos controles durante toda la carrera y nuevos baremos a partir de 2026 y 2027
El Ministerio de Defensa ha aprobado un nuevo régimen de pruebas físicas unificadas para el ingreso, la formación, el egreso y la evaluación periódica del personal de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de simplificar el sistema, homogeneizar los criterios y garantizar un estándar común de preparación física durante toda la trayectoria profesional militar. La medida, publicada en el Boletín Oficial del Estado, reduce el número de pruebas obligatorias y las hace comunes para todos los cuerpos y escalas, con algunas excepciones específicas.
Según establece la nueva normativa, todos los miembros de las Fuerzas Armadas deberán superar las mismas pruebas físicas periódicas a lo largo de su carrera, con una periodicidad máxima de dos años, independientemente del cuerpo o escala al que pertenezcan. El sistema se articula en torno a cuatro pruebas básicas obligatorias: flexo-extensiones de brazos para medir la fuerza del tren superior, plancha isométrica para evaluar la resistencia abdominal, carrera continua de 2.000 metros para valorar la capacidad cardiorrespiratoria y un circuito de agilidad-velocidad. En el caso de oficiales y suboficiales, se añade además una específica de soltura acuática consistente en nadar 50 metros sin apoyo externo
La orden ministerial sustituye y deroga la normativa anterior -en vigor desde 2012 y 2014- integrando en un único texto las pruebas de acceso, formación y evaluación periódica. Defensa justifica este cambio en la necesidad de adaptar el sistema a los avances normativos, al nuevo Plan Integral de la Actividad Física y el Deporte en las Fuerzas Armadas y a la Ley del Deporte, además de reforzar la coherencia entre salud, preparación física y eficacia operativa
En lo relativo a la evaluación periódica, los resultados de las pruebas se incorporarán al historial militar y podrán tener efectos en los procesos de ascenso, promoción interna, acceso a determinados cursos, renovación de compromisos y asignación de destinos.
En caso de no superar alguna convocatoria, el personal podrá solicitar una nueva realización de las pruebas. La norma contempla asimismo adaptaciones en función de la edad y el sexo, así como supuestos específicos para personal con limitaciones psicofísicas reconocidas o destinado fuera del territorio nacional
La orden también refuerza el papel de la actividad física como parte del servicio, estableciendo un mínimo de tres horas semanales dentro de la jornada laboral destinadas a la práctica físico-deportiva, con posibilidad de ampliación en aquellas unidades con exigencias operativas especiales. En estos casos, los Jefes de Estado Mayor podrán proponer pruebas complementarias o elevar los mínimos exigidos para determinados destinos o cometidos singulares
En materia de conciliación y protección social, la norma prevé el aplazamiento de las pruebas en supuestos de embarazo, parto o posparto, así como la prórroga de los resultados obtenidos en el ciclo anterior cuando no sea posible realizar los ejercicios por estas circunstancias debidamente acreditadas
La entrada en vigor del nuevo sistema será progresiva. Las pruebas de ingreso y formación se aplicarán a partir de las convocatorias iniciadas tras la publicación de la orden, mientras que los nuevos baremos de las pruebas físicas periódicas no entrarán en vigor hasta el 1 de enero de 2027, manteniéndose hasta entonces el régimen anterior para los procesos ya iniciados