Abril, mes clave para la recuperación del Consejo de Medio Ambiente, un foro olvidado
Sectorial
La Consejería se ha comprometido a convocar en los próximos días una reunión de este organismo. Los ecologistas ponen sobre la mesa la necesidad de debatir proyectos de reforestación de los montes y el impulso a los planes de ordenación y gestión de la Red Natura 2000
La lasitud en la convocatoria del Consejo Sectorial de Medio Ambiente, un foro constituido en 2010 que no se reúne desde hace varios años, es para los ecologistas ceutíes una señal de la falta de compromiso de las autoridades locales con las políticas medioambientales. Aunque las cosas, al menos en lo que se refiere al Consejo, pueden cambiar este mismo mes.
El consejero de Medio Ambiente, Alejandro Ramírez, se comprometía hace ahora un mes con las organizaciones conservacionistas a convocar este mismo abril a convocar el órgano que, sobre el papel, tiene la misión de garantizar la participación ciudadana en la toma de decisiones relacionadas con el entorno ambiental. “Si se ha reunido tres veces, han sido muchas -lamenta el presidente de los ecologistas de Septem Nostra, José Manuel Pérez Rivera- Este Consejo es importante porque transmite la idea de que el medioambiente es algo que nos implica a todos”. Y es que la escasa actividad desplegada por el Consejo desde su creación mantiene sobre la mesa un enorme rimero de asuntos pendientes.
A la espera de que la Consejería fije una fecha para la celebración de la reunión del Consejo, los ecologistas ya manejan una gruesa agenda alimentada por una serie de reivindicaciones que todavía no han sido satisfechas por la administración municipal.
Los conservacionistas demandan como una prioridad el impulso a los proyectos de reforestación en el municipio. Pérez Rivera advierte de que la Ciudad ha reprogramado para dedicarlos a otros fines fondos destinados a políticas medioambientales, entre los cuales figuraban 4 millones de euros para actividades de reforestación. Según explica el ecologista de Septem Nostra, estos recursos serán finalmente utilizados para el desarrollo del parque de vivienda. “Nosotros no decimos que no se invierta en vivienda, no negamos su importancia, pero también pedimos que no se deje de atender un área tan poco desarrollada como el medioambiente”, reclama.
Red Natura 2000
Una de las exigencias históricas del movimiento conservacionista ceutí es poner fin a la demora en la aprobación de los planes de ordenación y gestión de la Red Natura 2000. Ha pasado ya más de un cuarto de siglo y, a día de hoy, ninguno de los espacios protegidos por este sistema ecológico europeo en Ceuta cuenta con un plan que garantice su desarrollo y preservación.
Natura 2000 nació como una red de áreas de conservación diseñadas para la protección de la biodiversidad en los países de la Unión Europea. Creada al amparo de la llamada Directiva de Hábitats de mayo de 1992, se estructura en torno a dos tipos de espacios. Las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) son lugares que albergan especies de aves silvestres necesitadas de conservación. Las Zonas de Especial Conservación (ZEC), concebidas como espacios donde pueden encontrarse tipos de hábitat naturales o especies de especial valor, son declaradas por cada país a partir de los denominados Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). Los LIC pasan a convertirse en ZEC cuando se aprueba su plan de gestión.
La protección de la Red Natura 2000 alcanza al LIC-ZEPA de Calamocarro-Benzú y al LIC de la zona marítimo-terrestre del Monte Hacho, que integra el espacio “Acantilados Monte Hacho”, catalogado como ZEPA.
Los ecologistas consideran que el impulso de estos planes constituye una cuestión “fundamental” tanto para definir los usos compatibles en estos entornos como para cumplir con las obligaciones marcadas por la Unión Europea. “La Dirección General nos dijo que los planes estarán acabados este año, aunque eso nos parece poco probable porque se trata de un trabajo muy complejo y estamos en abril y no se ha movido nada”, objeta Pérez Rivera.
El Consejo de Medio Ambiente es el foro en el que los ecologistas consideran se debe sustanciar un debate en torno a la necesidad de contar con una mayor planificación técnica que permita aprovechar los fondos europeos disponibles. Según denuncia el movimiento ambientalista, esa falta de planificación está haciendo que muchos recursos disponibles no acaben siendo aprovechados.
“Lo que queremos es que haya una agenda de trabajo, que se comience a poner documentos sobre la mesa”, resume Pérez Rivera sus objetivos en torno al Consejo.