La Ciudad refuerza las tareas de limpieza en las playas ante la acumulación de algas por el levante
PLAYAS
Los operarios de Tragsa redoblan esfuerzos en distintas zonas de baño para minimizar los efectos de un fenómeno habitual durante episodios de fuerte oleaje
Las fuertes condiciones de levante que afectan a Ceuta desde hace varios días están provocando una importante acumulación de algas y limos en diferentes playas del litoral ceutí, una situación que ha obligado a intensificar las labores de limpieza para mantener las zonas de baño en las mejores condiciones posibles de cara al disfrute de residentes y visitantes.
Las playas de La Ribera y El Chorrillo, situadas en la bahía sur de la ciudad, así como las de Benítez y Benzú, en la bahía norte, son algunas de las más afectadas por este fenómeno natural. El fuerte oleaje está arrastrando de manera constante restos vegetales marinos hasta la costa, generando importantes acumulaciones a lo largo de la línea de playa. Incluso en las zonas de baño de la bahía sur las redes antimedusas se han visto afectadas soltándose en algunos puntos de los anclajes que las mantenían sujetas al fondo.
Ante esta situación, operarios de Tragsa han sido emplazados a trabajar casi de forma continuada en distintos puntos del litoral para retirar las algas y los limos que llegan a la orilla.
Durante los días laborables, el operativo cuenta con 20 trabajadores en turno de mañana dedicados a la limpieza de playas, a los que se suman otros 10 operarios en horario de tarde. Además, un equipo de 10 especialistas desarrolla labores en zonas verticales y de difícil acceso, reforzando así la actuación en distintos puntos del litoral. Los fines de semana y festivos, el dispositivo continúa activo con 15 trabajadores para garantizar la atención de las áreas de baño más concurridas.
No obstante, la intensidad del temporal de levante dificulta estas labores, ya que el mar continúa depositando nuevas cantidades de algas a medida que avanzan los trabajos de limpieza. Esta circunstancia obliga a mantener una actuación prácticamente constante para intentar reducir el impacto del fenómeno sobre las zonas de baño, aunque de momento los bañistas tienen que compartir espacio con estas algas.
Fuentes consultadas destacan que este tipo de episodios son habituales cuando coinciden varios días consecutivos de viento y oleaje de levante. Las corrientes marinas movilizan restos vegetales y sedimentos que terminan acumulándose en determinados puntos del litoral, especialmente en aquellas playas más expuestas a la dirección del viento.
Pese a las dificultades, los trabajos desarrollados por los equipos encargados de la limpieza están permitiendo retirar grandes cantidades de material orgánico, pero todavía queda un gran trabajo por delante para lograr que las playas recuperen progresivamente su aspecto habitual. La coordinación de los operarios resulta clave para afrontar una situación que evoluciona prácticamente al mismo ritmo que las condiciones meteorológicas.
Mientras el levante continúe soplando con intensidad, es previsible que sigan produciéndose nuevas acumulaciones de algas en distintos puntos de la costa ceutí. Sin embargo, los dispositivos de limpieza permanecen activos para minimizar las molestias y garantizar que las playas mantengan las mejores condiciones posibles durante la temporada estival.