Los pantanos aumentan en casi 20 puntos su capacidad en solo diez días
BORRASCA
Las lluvias caídas durante la última semana han propiciado un crecimiento espectacular en la capacidad de los pantanos. En solo diez días, han acumulado 335.000 hm2, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.
No consta que nieve en Ceuta desde 1993, pero si aplicamos aquello de que año de nieves, o de lluvias, es año de bienes, 2026 va a ser glorioso para nuestra ciudad. Y tras el refranero, los datos: en solo diez días, los pantanos han recogido 335.000 hm2 de agua. Si ya la semana pasada destacábamos que habían ganado un 20% de ocupación desde septiembre, ahora hay que decir lo mismo, pero solo desde el 24 de enero. Entonces, les decíamos que las lluvias habían aumentado al 60% el caudal de agua recogido en los embalses de Ceuta. Ahora, estamos al 78%, una cifra sin precedentes en los últimos años en nuestra ciudad.
Como también lo es la cantidad de agua caída en Ceuta: la misma fuente señala que han sido 29 litros por metro cuadrado. Los diez que cayeron en la semana final de enero parecían una auténtica barbaridad: en los últimos diez días, pues, prácticamente se triplica la cantidad.
Como decimos, los dos embalses están prácticamente llenos. El embalse del Renegado tiene ahora mismo almacenados 1.314.000 hm2, con una capacidad máxima de 1.645.000. Esta ocupación equivale al 79'91% del total. En el más pequeño, el del Infierno, ahora mismo están ocupados 437.000 de sus 599.000 hm2, lo que supone un 73'03%. En total, ambos suman 1.751.000, un 78'03% de los 2.224.000 que suman entre los dos pantanos.
Otro dato más: antes de septiembre, los pantanos no alcanzaban el 40% de ocupación, y hemos tenido cotas de ocupación peores. Recordar, una vez más, que el agua que usamos para el suministro y consumo en Ceuta lo genera, mayoritariamente, la planta desaladora de Benítez. La de los pantanos se utiliza, ocasionalmente, cuando la instalación entra en parada técnica, sufre una avería o en momentos en que el precio de la luz se dispara y es más barata la producción de agua por la noche.