Septem Nostra lleva al Estado el daño ambiental de la crisis migratoria en Ceuta
SEPTEM NOSTRA
La entidad conservacionista reclama una evaluación detallada de los daños provocados sobre el litoral, los espacios protegidos, los montes y el ciclo del agua tras los acontecimientos de finales de julio. Hugo Morán asegura que el Estado no pretende asumir competencias de la Ciudad, pero ofrece respaldo técnico y económico ante una situación que considera extraordinaria
La crisis migratoria que atraviesa Ceuta desde las entradas masivas registradas a finales de julio ha abierto también un frente medioambiental. Septem Nostra ha trasladado este miércoles al secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, su preocupación por los daños que la situación está provocando sobre espacios naturales, litoral, especies protegidas, saneamiento y montes de la ciudad.
El presidente y el vicepresidente de la asociación conservacionista han mantenido esta tarde un encuentro con Morán en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta, en el que también ha participado el director del Área de Fomento de la institución, Diego Martínez.
La reunión, promovida por el propio secretario de Estado aprovechando su visita a Ceuta, ha servido para poner sobre la mesa tanto las consecuencias ambientales directamente relacionadas con la actual crisis como algunos de los problemas estructurales que, según Septem Nostra, arrastra desde hace años la gestión del patrimonio natural ceutí.
Morán ha explicado que su desplazamiento, acompañado por personal técnico de su departamento, responde principalmente a la petición realizada por la Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma para buscar soluciones a los impactos derivados de la llegada de miles de personas durante los últimos días del pasado mes de julio.
Entre los problemas comunicados por la Administración autonómica figuran las afecciones a hábitats y especies protegidas, con especial atención a la Patella ferruginea, así como los vertidos de aguas fecales detectados en las inmediaciones de las playas de Benítez y el Trampolín.
A ello se añade la acumulación y gestión de un elevado volumen de residuos, el incremento del riesgo de incendios forestales y las posibles consecuencias sobre el ciclo integral del agua, especialmente en lo relativo al funcionamiento y producción de la planta desalinizadora.
Septem Nostra ha defendido ante el secretario de Estado la necesidad de realizar primero una recopilación exhaustiva de información que permita conocer con precisión qué daños se han producido, dónde se localizan y cuál es su gravedad. A partir de ese diagnóstico, la entidad plantea elaborar una estrategia que determine las actuaciones necesarias, las administraciones responsables de ejecutarlas y la financiación que requerirá cada intervención.
Morán ha señalado, según la asociación, que la Administración General del Estado no pretende interferir en las competencias medioambientales correspondientes a la Ciudad Autónoma. Su intención, ha explicado, es aportar apoyo técnico y económico ante la excepcionalidad de la situación que atraviesa Ceuta y colaborar en la recuperación de las zonas afectadas.
Los representantes de Septem Nostra también han aprovechado la reunión para recordar el extraordinario valor ecológico del Estrecho de Gibraltar. La organización considera esta región biogeográfica un ecotono excepcional y uno de los puntos de especial relevancia para la biodiversidad mundial por confluir en un espacio reducido dos continentes y dos masas de agua diferentes.
Sin embargo, la asociación entiende que esa riqueza natural no ha recibido históricamente una atención acorde con su importancia por parte de la Administración central y también ha dirigido sus críticas hacia la propia Ciudad Autónoma por asuntos medioambientales que permanecen pendientes desde hace años.
Uno de ellos es el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y de Gestión (PORNG) correspondiente a los espacios ceutíes integrados en la Red Natura 2000. Septem Nostra ha recordado a Morán que este instrumento continúa pendiente desde 2011 pese a considerarlo fundamental para gestionar y proteger adecuadamente los espacios LIC-ZEPA.
La situación de los montes ha ocupado igualmente una parte importante del encuentro. La asociación ha advertido de que Ceuta continúa sin disponer de un plan forestal integral o una ordenación plurianual de los montes aprobada con una perspectiva de largo plazo, pese a las peticiones realizadas durante años por los colectivos conservacionistas.
Septem Nostra ha recordado asimismo el compromiso adquirido por el Gobierno de la Ciudad de impulsar un ambicioso programa de reforestación después del grave incendio registrado en 2019. Según la organización, el estado de las masas forestales no solo no ha mejorado desde entonces, sino que nuevos incendios y las fuertes borrascas del pasado invierno han agravado su deterioro.
En este sentido, la entidad ha vuelto a reclamar que la Ciudad aporte con recursos propios los 4,085 millones de euros inicialmente previstos en la programación de fondos FEDER para actuaciones de reforestación y que, según ha explicado Septem Nostra, fueron posteriormente destinados a financiar el plan de vivienda.
La organización también ha alertado de otros problemas pendientes, como el seguimiento ambiental de los vertidos de salmuera procedentes de la desalinizadora y las deficiencias existentes en la red de saneamiento. Entre ellas destaca, a juicio de la asociación, la insuficiente implantación de redes separativas, circunstancia que favorece que durante episodios de lluvias puedan terminar llegando aguas fecales al mar.
Otro de los asuntos planteados ha sido la falta de medios humanos dedicados específicamente a la protección del patrimonio natural. Septem Nostra ha reclamado al Estado efectivos que puedan ejercer labores de vigilancia tanto en el litoral como en el dominio público hidráulico.
Morán ha explicado que la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación dispone de funcionarios pertenecientes a la Escala de Agentes Medioambientales de Organismos Autónomos del Ministerio, con funciones relacionadas, entre otras materias, con la biodiversidad marina, los hábitats y las especies protegidas y la Red de Áreas Marinas Protegidas de España (RAMPE).
El secretario de Estado ha señalado que estos agentes se están desplegando progresivamente por el litoral español, aunque una ampliación de su presencia está condicionada por la disponibilidad presupuestaria. Septem Nostra ha pedido expresamente que Ceuta sea incluida en ese despliegue por la singularidad y fragilidad de su medio marino y por la intensa presión humana que soporta.
La asociación sostiene que esa presión se ha multiplicado desde finales de julio debido a la presencia de miles de migrantes, algunos de los cuales se han asentado en zonas próximas al litoral y en espacios especialmente sensibles desde el punto de vista ecológico.
Septem Nostra ha planteado además la necesidad de reforzar la vigilancia del dominio público hidráulico. La organización ha recordado que, durante un taller organizado en febrero por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir dentro de los trabajos preparatorios del cuarto ciclo de planificación hidrológica 2028-2033, ya propuso crear una delegación de la Comisaría de Aguas en Ceuta.
La finalidad de esa estructura sería incrementar el control sobre cauces y arroyos, donde la entidad denuncia desde hace tiempo la existencia de construcciones y vertidos ilegales que deterioran estos espacios y dificultan su adecuada conservación.
Una de las posibilidades abiertas durante el encuentro es que la propuesta de elaborar un plan estratégico ambiental específico para Ceuta pueda canalizarse a través del Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza presentado recientemente por el Ministerio ante la Comisión Europea en cumplimiento del Reglamento europeo 2024/1991.
Según lo trasladado durante la reunión, el primer borrador de ese documento se hará público próximamente, lo que permitirá conocer las propuestas incorporadas por la Consejería de Medio Ambiente de Ceuta y, posteriormente, complementarlas con aportaciones de las organizaciones que forman parte del Consejo Sectorial de Medio Ambiente.
El encuentro ha concluido con una petición de colaboración directa. Morán ha invitado a Septem Nostra a trasladar al Ministerio, a través del Área de Fomento de la Delegación del Gobierno, toda la información de la que disponga sobre las afecciones medioambientales relacionadas con la crisis migratoria, además de las medidas que considere necesarias para recuperar las zonas dañadas.
De esta forma, la situación ambiental derivada de los acontecimientos de finales de julio entra también en la agenda del Ministerio, mientras Septem Nostra reclama que la respuesta no se limite a reparar los daños inmediatos y sirva para afrontar problemas de conservación y gestión que, según la entidad, Ceuta viene arrastrando desde hace años.