Simulacro de Capitanía Marítima por un supuesto vertido de amoniaco de un buque
PUERTO - SIMULACRO
El escenario planteado contempló una colisión entre dos buques en la zona de fondeo del puerto, que provocó la rotura de un tanque de amoniaco con una capacidad de 300 metros cúbicos. La fuga se produjo de forma instantánea, con vertido tanto a la mar como a la atmósfera, y las previsiones apuntaban a que la nube tóxica podría alcanzar instalaciones portuarias y determinadas zonas de la ciudad
Ceuta/ La Capitanía Marítima de Ceuta pone a prueba desde este miércoles los mecanismos de respuesta ante una posible emergencia química en el entorno portuario con la celebración de un simulacro de mesa que recrea una fuga de amoniaco procedente de un buque mercante fondeado en el Puerto de Ceuta.
El ejercicio, promovido por la Capitanía Marítima en colaboración con el área de Contaminación de la Dirección General de la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, se desarrolla entre este miércoles y jueves en la sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), sin despliegue de medios reales al tratarse de un ejercicio de planificación y coordinación.
En el simulacro participan, además, la Sociedad Estatal de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), la Autoridad Portuaria de Ceuta, Protección Civil y el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) de la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno, Emergencias 112 y otros organismos, entidades y empresas implicadas en la gestión de emergencias marítimas y químicas.
La jornada de este miércoles daba comienzo a las 10.30 horas con una sesión inicial dedicada a definir el escenario del ejercicio y a familiarizar a los participantes con las herramientas del programa ALOHA, utilizado por Salvamento Marítimo para calcular la dispersión de nubes tóxicas. Este software permite estimar el alcance de una posible fuga de sustancias peligrosas en función de variables meteorológicas y del volumen del producto liberado.
El escenario planteado contempló una colisión entre dos buques en la zona de fondeo del puerto, que provocó la rotura de un tanque de amoniaco con una capacidad de 300 metros cúbicos. La fuga se produjo de forma instantánea, con vertido tanto a la mar como a la atmósfera, y las previsiones apuntaban a que la nube tóxica podría alcanzar instalaciones portuarias y determinadas zonas de la ciudad.
Durante el desarrollo del ejercicio se adoptaron decisiones operativas y se activaron todos los procedimientos previstos para minimizar los efectos de la emergencia, con el objetivo de reducir al máximo el impacto sobre la población y el medio marino y atmosférico. Este jueves se llevará a cabo la fase principal de lucha contra la contaminación química, siempre en formato de simulación.
Este tipo de ejercicios, de carácter obligatorio, permiten ensayar la constitución de las estructuras de respuesta, comprobar los protocolos establecidos y evaluar la disponibilidad y los tiempos de reacción de los medios humanos y materiales, así como el grado de coordinación entre las distintas administraciones y organismos, conforme al Sistema Nacional de Respuesta ante Contaminaciones Marinas.
Al término del simulacro, los participantes realizarán una evaluación conjunta para identificar posibles mejoras en la gestión de emergencias marítimas y químicas, con el fin de reforzar la capacidad de respuesta ante un eventual suceso real de contaminación por sustancias nocivas líquidas, como el amoniaco.