El arte para desnaturalizar que la ciudadanía arroje colillas al suelo
Escuela de Arte
La artista Lola Nieto mostrará en el Museo del Revellín desde el jueves una exposición multidisciplinar para concienciar sobre lo nocivo de la práctica. Este martes estuvo en la Escuela de Arte para presentar su proyecto a su ex alumnado
El acto de arrojar al suelo la colilla del cigarro al suelo tras la última calada está, a ojos de la artista y profesora Lola Nieto, completamente normalizado en la sociedad española. También en la ceutí. Hace no mucho cayó en sus manos un artículo del National Geografic donde se profundizaba en los efectos nocivos y contaminantes de esta práctica sobre el medioambiente y los seres vivos que la habitan. El dato de que dos tercios de las colillas fabricadas acaban en la naturaleza fue suficiente para que su vaso rebosara. Decidió que debía hacer algo, e ideó llevarlo a cabo a través del arte. De tal inspiración nació la exposición multidisciplinar ‘Dos de cada tres’, que se mostrará en el Museo del Revellín del 29 de enero al 1 de marzo. Dos días antes del estreno, este martes, la también profesora se acercó a las aulas de la Escuela de Arte, que fuera su casa durante un año, para hablar con sus ex alumnos del proceso de creación de su proyecto y, de paso, crear consciencia para erradicar el sencillo y normalizado acto que pervierte los mares y los bosques.
Mientras la exdocente del centro ubicado junto al IES Siete Colinas se preparaba para recibir a los estudiantes, uno de los profesores de la Escuela destacaba ante la prensa allí presente la pertinencia de la charla que estaba a punto de ofrecerse, bajo el título de ‘Arte y concienciación ambiental’. Sus objetivos coinciden con la esencia de otra iniciativa en la que la Escuela de Arte se encuentra inmersa: el Coastwatch, un proyecto europeo de ciencia ciudadana que busca proteger y conservar el litoral de Ceuta. Según informó el docente, la academia artística participará conjugando arte y sensibilización pintando las alcantarillas de la ciudad con motivos relacionados con el mar, para recordar a la ciudadanía que “allí empieza el mar”.
Es por eso que, para el profesor, la charla de su compañera venía de perlas. En ella, Lola Nieto explicó que, durante la investigación previa a su trabajo creativo, descubrió que la normalización del acto de arrojar la colilla se debe a la presencia constante de esta práctica en el cine: “Es un acto aprendido que el cine y los medios audiovisuales están reforzando (…). Me di cuenta de que los que hacen ese gesto siempre son los personajes más interesantes, los más eróticos, los más ‘cool’”. Frente a ello, su objetivo es provocar un pensamiento crítico que lleve a modificar la conducta: “Eso es lo que intento hacer desde el arte, con la fotografía y con los distintos dispositivos de esta exposición”.
Nieto, artista multidisciplinar y fotógrafa nacida en Cartagena y afincada entre Murcia y Granada, subrayó que el proyecto se remonta a 2020 y nace de una inquietud personal por la crisis climática. “Estamos muy preocupados por lo que ocurre con el medioambiente, y al leer cómo las colillas afectan a animales y, por extensión, al ser humano, me impactó mucho”, explicó minutos antes del inicio de la charla. A partir de ahí, investigó el trabajo de ONG que realizan limpiezas de playas y acciones de participación ciudadana, y observó cómo en algunas ciudades empieza a interiorizarse la necesidad de no tirar colillas al suelo, aunque el gesto sigue ampliamente naturalizado.
Durante el encuentro con el alumnado, Nieto desgranó el proceso completo de trabajo artístico, desde el surgimiento de la idea hasta su materialización en una sala expositiva. Además, planteó una acción performativa en el espacio urbano —un “hackeo a la ciudad”— para señalar los lugares donde se acumulan colillas, una intervención que dependerá de las condiciones meteorológicas. “La investigación y la concienciación van unidas; no se pueden separar”, remarcó.
En cuanto al contenido de Dos de cada tres, la artista explicó que la muestra se articula en varias capas que funcionan de manera independiente y conjunta. Por un lado, incluye un breve registro documental de espacios cotidianos donde aparecen colillas. Por otro, un vídeo apropiacionista construido a partir de fragmentos de películas y series que reproducen el gesto. A ello se suma una serie fotográfica creada ex profeso, concebida como fotogramas de películas inexistentes, con una estética cinematográfica y performativa.
La exposición se completa con un libro de artista de edición limitada, compuesto por 60 piezas únicas realizadas a partir de paquetes de tabaco reutilizados y pintados individualmente, que reúnen 27 imágenes clave del proyecto. También incorpora una escultura que alude tanto al origen del problema como a posibles soluciones, un elemento que Nieto prefiere no desvelar para mantener el factor sorpresa.
Con referentes que van de Cindy Sherman a Claes Oldenburg, Dos de cada tres, según destacan desde la Escuela de Arte, “propone una revisión crítica de una conducta aprendida, estableciendo un diálogo entre cultura visual y responsabilidad medioambiental. A través de fotografía, vídeo, escultura y libro de artista, la muestra invita a cuestionar lo que damos por hecho y a mirar de otro modo un gesto cotidiano cuyas consecuencias, advierte Nieto, están lejos de ser inocuas”.