La Ciudad blinda con fondos propios la rehabilitación del Baluarte de los Mallorquines
CULTURA
El Gobierno aprueba una cobertura con sus recursos para garantizar una obra de 1,5 millones cuyo plazo de ejecución acaba en el segundo trimestre de 2026
La Ciudad no quiere que la rehabilitación del Baluarte de los Mallorquines quede en el aire si finalmente no se puede certificar a tiempo la subvención europea concedida para la actuación. El Consejo de Gobierno aprobó este martes una previsión de cobertura con fondos propios para garantizar la ejecución de una obra valorada en 1,5 millones de euros, financiada inicialmente con recursos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), pero cuyo plazo expira en el segundo trimestre de este 2026.
El portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, explicó que se trata de un acuerdo de previsión ante el riesgo de que la obra no pueda ejecutarse o certificarse dentro del calendario marcado por el real decreto que regula esta ayuda. La intención, aclaró, no es renunciar a los fondos estatales, sino evitar que cualquier problema de plazo pueda impedir pagar al contratista o terminar la intervención.
“Una institución pública no puede hacer que haya cualquier tipo de problema y no se pueda después al contratista que gane la obra poder abonarle la misma o poder finalizarla”, defendió Ramírez, que vinculó la decisión a la necesidad de asegurar una actuación con valor patrimonial, cultural y turístico.
La rehabilitación del Baluarte de los Mallorquines fue incluida en 2023 dentro de los fondos europeos, con una subvención de 1,5 millones. Según detalló el portavoz, la actuación tiene un plazo estimado de seis meses y afecta principalmente a la fachada y a la parte exterior del entorno donde se ubica la oficina de servicios turísticos, con el objetivo de armonizar esa zona con el conjunto de las Murallas Reales.
Ramírez precisó que, si finalmente hiciera falta aportar dinero municipal, saldría del plan de inversiones mediante el mecanismo presupuestario correspondiente.
“Si hubiera que aportar algunos fondos puntuales para finalizar esta obra, la Ciudad aplicaría el mecanismo necesario”, señaló.
El portavoz enmarcó este caso dentro de la complejidad general de la gestión de fondos europeos. Recordó que Ceuta está tramitando un volumen “muy importante” de programas y que cada uno tiene su propia casuística, con actuaciones que avanzan, otras que se adaptan y algunas que incluso han tenido que devolverse por falta de encaje en la ciudad.
En paralelo, Ramírez aclaró que en el entorno de las Murallas Reales coinciden varias intervenciones. Una de ellas es la del interior del Baluarte, vinculada a la futura oficina digital de turismo, que podría estar terminada en aproximadamente mes y medio.
Otra actuación menor afecta al exterior de la Puerta Califal. La tercera, de mayor envergadura, depende directamente del Ministerio y afecta a la parte interior y al acceso de la Puerta Califal, aunque el portavoz reconoció que esa obra “va bastante lenta” y que la Ciudad solicitará más información sobre su estado.