Una ciudad que no se entiende sin la herencia de los portugueses
Cultura
El cronista oficial, José Luis Gómez Barceló, ofrece una conferencia sobre el legado de Portugal en el marco de las actividades organizadas por el Instituto de Historia y Cultura Militar
La herencia portuguesa en Ceuta es, seis siglos después, uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta la identidad de la ciudad. Este ha sido el argumento de la conferencia ofrecida esta tarde por el cronista oficial de Ceuta, José Luis Gómez Barceló, bajo el título “El pasado portugués de Ceuta”, en el marco de las actividades organizadas por el Instituto de Historia y Cultura Militar. El cronista ha contado entre el auditorio con la presencia de una delegación del Departamento de Historia y Cultura Militar de Portugal liderada por el general Antonio Joaquim Ramalhôa Cavaleiro.
Gómez Barcelona ha ofrecido una documentada disertación sobre la penetración de la cultura portuguesa en Ceuta y la preservación hasta nuestros días de su legado. Uno de los aspectos clave de su análisis ha sido el profundo cambio que experimentó la ciudad tras la conquista de 1415. Un giro histórico que no solo transformó el paisaje urbano sino que sentó las bases del modelo institucional que aún perdura. “Gracias a Portugal tenemos un general de la plaza, tenemos un obispo, tenemos una cámara municipal, que hoy día es nuestra Ciudad Autónoma, tenemos una serie de fueros –hoy, una fiscalidad especial- y desarrollamos una atención hacia la extrapeninsularidad”.
Más allá de los símbolos más conocidos como la bandera, el escudo o la devoción a la Virgen de África, el cronista rastrea las múltiples huellas igualmente vigentes, de la herencia portuguesa: “Hay señas de identidad inequívocas, pues, ¿cómo entender esta ciudad sin el Foso Real, cómo se entiende sin el áleo? –ha planteado el conferenciante- Hay muchísimas cosas que proceden de ese periodo”.
Una riqueza la del legado portugués que, sin embargo, como ocurre siempre con disciplinas como la Historia, cultivada por minorías, no siempre es conocido como se debería por los ceutíes. Gómez Barceló ha vinculado esta situación a la volubilidad que ha caracterizado siempre el interés por el pasado en cada época y según la corriente de pensamiento predominante. Ceuta, de este modo, determinada por su condición de frontera, ha abordado su aproximación al pasado con muy distintas miradas. “Las ciudades frontera hay veces que miran hacia el sur y otras que miran hacia el norte, y eso ha sido así a lo largo de nuestra historia”, sentencia el cronista oficial.
El acceso a nuevas fuentes y la colaboración entre instituciones permiten seguir profundizando en la investigación de periodo clave para entender la Ceuta actual, una ciudad cuya identidad, en buena medida, sigue anclada en su pasado portugués.