Un cordobés vuelve, en el ‘día de los niños, a la ciudad que le fascinó
FERIA DEL LIBRO
Francisco Javier Romero Alanzabes tiene claro que Ceuta “me atrapó, y de alguna manera mi literatura y yo estamos vinculados a esta ciudad para los restos”
El yacimiento sobre el que se alza la Biblioteca Pública del Estado ‘Adolfo Suárez’ hace del lugar un sitio especial. Debió ser de gente pudiente, interesada por las tendencias de la época, como lo demuestra un tipo de pintura que solo se ha encontrado, al margen de en el recinto bibliotecario, en uno de los monumentos más visitados del mundo: la Alhambra de Granada. Cuando le contamos la anécdota a Fran Alanzabes, no se corta. “Otra más. Es que esta ciudad fascina”. Alanzabes es un profesor de Montoro (Córdoba), destinado desde hace años en La Línea de la Concepción. “Un día, con unos amigos, organizamos una excursión a Ceuta. Me fascinó la ciudad, desde el primer momento hasta el último. Con unos amigos de Ceuta recorrimos toda la ciudad; desde El Príncipe hasta los miradores y me enamoró. Esta ciudad tiene algo que engancha”.
Esto, en palabras de un escritor, multiplica su valor. “Tengo varias novelas publicadas, y evidentemente Ceuta no se podía quedar fuera de la última”. Un thriller con una condición espacial muy determinada, y que lleva al lector “por muchos lugares, para acabar en Ceuta”. Su novela es ‘Las chicas del velo’, un libro que presenta en la Biblioteca. “No he visto una como esta en mi vida”, admite impresionado por la construcción en la que presenta su libro.
Un libro que está funcionando bien. “Ya he hecho dos presentaciones previas, tanto en Montoro como en La Línea, luego está esta de Ceuta y hay alguna más prevista. Habrá segunda parte, seguro”.
Mientras, en la Plaza de los Reyes, tanto veteranos como noveles tienen un enemigo: el fútbol. “Cuando no es la final de la Champions nos coincide con algún partido de España en un Mundial o una Eurocopa. Es algo con lo que hay que contar”, nos dicen algunos resignados. “La esperanza en estos casos, a fuerza de veteranía, nos dice que tenemos la opción de que a los cuentacuentos venga gente a la que no le gusta el fútbol, o uno de los cónyuges decida que no quiere ver algún partido para que vengan los niños. Y ahí, ‘pescar’ algo”. Si es por el deporte rey, con el Ceuta-Albacete y el Arsenal-París Saint Germain era complicado.
Una curiosidad de la Feria del Libro 2026. Ha habido otros años en los que un hecho de actualidad ha marcado tendencia a la hora de la venta de libros. Sin ir más lejos: el pasado año no eran pocos los libros sobre la historia del Vaticano, de la Iglesia o biografías de Jorge Mario Bergoglio tras la muerte de Francisco. En ediciones anteriores, coincidentes (2014) con la abdicación del Rey, proliferaban los trabajos biográficos sobre la Casa Real. “En esta ocasión no hay ningún hecho político o social que haya motivado que la gente pida determinados libros”, admite Minu Sunderdas de ‘Librería Krispi’, que si recuerda que “cuando ha habido acontecimientos traumáticos, la gente viene buscando libros sobre el hecho que haya sido”.
PROGRAMA PARA MAÑANA
Para este domingo, hay actividades previstas para los niños, auténticos protagonistas de este fin de semana. A partir de las 12.00 del mediodía, ‘Los cantajuegos de Ana’ realizarán una actividad inclusiva. A las 19.00 horas, la compañía ‘ La Gotera de la Azotea’ representará la obra ‘Juanaca, el de la vaca’, actuando a partir de las 21.00 horas la banda ‘Gato de Rúa’.
Por cierto, que durante la próxima semana habrá varias actividades, tanto en la Biblioteca como en la propia Plaza de los Reyes, dedicada a los escolares, aunque esta vez concentradas en distintas actividades previamente concentradas con los distintos centros educativos de la ciudad en horario de mañana.
“Jesús sigue siendo el personaje más vendido”
Una de las libreras más veteranas de la Feria es, sin duda, Minu Sunderdas. De hecho, Librería Krispi ha estado presente en 35 de las 41 ediciones de la cita anual entre lectores, libreros y autores.
Sunderdas lo tiene claro. “Merece la pena venir a la Feria del Libro, porque te da un encuentro con el lector que en muchas ocasiones no ocurre. Aquí estamos en pleno centro de Ceuta, y hay mucha gente que empieza a pasear y se acerca. Pregunta, charla, se lleva un libro. Igual ese lector no se lleva el libro en otras ocasiones”.
Eso desde el punto de vista comercial. “Luego ocurre, también, que hay un intercambio de ideas, un ambiente: la gente paseando, los niños con las actividades, el verano, la música en directo... Es un ambiente especial, la verdad”.
En cuanto a los títulos que están funcionando mejor en estos primeros días de la Feria del Libro “hay de todo, mucha literatura fantástica. Luego está Nieves Herrero, La Casa de Huéspedes de Ana Leres, y muchos libros de autoayuda. Hay uno que sale muy bien todos los años, como es el Libro Tibetano de la Vida y la Muerte, que va ya por cuatro ediciones”.
Pero si hay un personaje central “es Jesús de Nazaret, sin duda. José María Zavala ha escrito El profeta o Los Doce y sigue funcionando. Desde la pandemia, la gente busca mucha espiritualidad, muchas respuestas en la religión y en determinadas cuestiones de ese tipo”, admite.
Olga Martí: “La mirada de los niños actuando es incomparable con otras”
Una de las partes imprescindibles de la Feria del Libro es, siempre, la actuación para los menores de edad. Desde primera hora de la mañana los fines de semana, por ejemplo, siempre hay un grupo de pequeños prestos a disfrutar de títeres o compañías de teatro. Y estas, para mandar un mensaje sibilino: fomentar la lectura. Si alguien sabe algo de como se comportan los niños en una Feria del Libro es, sin duda, Olga Martí. “No se cuantas Ferias del Libro llevo. No sabría concretar una fecha”, admite cuando le preguntamos qué número de edición hace esta para ella y para ‘Tic, tac, teatro’, la compañía que dirige desde hace años.
Para este sábado, la oferta era doble: una historia en la que los pequeños tenían que jugar con una serie de palabras mágicas y una historia sobre cajas de colores. Las palabras mágicas: “Va para los niños, pero tampoco vienen mal a algunos adultos: buenos días, buenas tardes, por favor, gracias”...
Y lo de los colores: “nosotros queremos simular una historia en la que alguien roba los colores. Si no hay colores no se puede pintar, y si no se pinta, no se puede escribir. Ni, por tanto, leer”, desvela sobre una de las obras que la traen a la Feria del Libro. El próximo jueves habrá más, hasta dos representaciones de ‘Las aventuras de Pepita’.
Sobre el público infantil “es muy agradecido, es sincero, no tiene doblez. Cuando actuas ante un niño, sabes que es sincero, que se emociona de verdad, que no finge”. Pero también es un público “exigente como pocos. Es muy especial, pero es muy bonito trabajar para pequeños”.
En cuanto a la Feria del Libro, admite que es muy especial para ella regresar otro año más a la cita de la Plaza de los Reyes. “Y que sean muchos más”, se conjura. “Competimos con el calor, la final de la Champions y las comuniones, pero siempre viene alguien”.
Henry Medina: “Ceuta me ha acogido de una manera fabulosa, es mi casa”
Cuenta la historia que en la actual Ceuta de Aguas, en el lago Maracaibo, los expedicionarios de Colón se quedaron maravillados cuando vieron a los nativos remar en unas embarcaciones parecidas a las góndolas. “Parece una Venecia pequeña; una Venezuela”. De ahí el nombre del país caribeño.
Venezuela es un país que, por otros motivos, está muy presente en nuestro país, y la huella de Ceuta está presente en ese lugar. Y la de Venezuela aquí. Henry Medina llega a nuestra ciudad a finales del pasado año. “La verdad es que estoy encantado. La acogida ha sido fabulosa, tanto a mi como a mi familia, y me siento como si estuviera en casa”, nos confiesa mientras habla con dos de sus hijos en el stand de Palabras de Vida.
Es otra de las librerías que lleva toda la vida en la Feria del Libro. “Aquí viene toda la gente a buscar respuestas que ofrece Dios a las preguntas que nos surgen en el día a día”, admite. La gente, por ejemplo, “viene buscando Biblias de tapa blanda, que suelen ser más económicas”.
Pero “también hay autores cristianos de otra temática que dejan reminiscencias. Por ejemplo, con C.S. Lewis y Las Crónicas de Narnia. “En efecto, era un hombre muy creyente en Dios y sus libros son una alegoría perfecta de muchos pasajes bíblicos”.