El guiño de Alejandro Sanz a Ceuta que no pasó desapercibido junto a Shakira
INVASIÓN
El artista madrileño apareció por sorpresa durante el espectáculo de Shakira en Madrid con un brazalete de la bandera ceutí. El detalle fue visible mientras ambos recuperaban sobre el escenario uno de sus grandes éxitos, 'La Tortura'
Ceuta también tuvo este viernes su pequeño espacio bajo los focos de uno de los grandes espectáculos musicales celebrados en Madrid. Alejandro Sanz apareció por sorpresa en el concierto de Shakira llevando en uno de sus brazos un brazalete con la bandera de la ciudad autónoma, un detalle que rápidamente llamó la atención de los seguidores ceutíes.
La aparición del cantante madrileño se produjo durante el segundo fin de semana de la residencia de la artista colombiana en la capital. Los primeros acordes de La Tortura sirvieron para anunciar la llegada de Sanz al escenario y desatar una de las ovaciones de la noche.
Fue precisamente durante esa actuación cuando pudo apreciarse el brazalete con los colores de Ceuta. Un gesto discreto, pero especialmente significativo por el momento que atraviesa la ciudad y por las movilizaciones ciudadanas que se han sucedido durante las últimas semanas a raíz de la crisis migratoria.
Sanz y Shakira volvieron así a compartir en directo una canción que marcó un antes y un después en la trayectoria de ambos. La Tortura, publicada en 2005, se convirtió en uno de los mayores éxitos de aquella etapa y dos décadas después continúa siendo uno de los temas más reconocibles de los dos artistas.
Más allá del reencuentro musical, en Ceuta las miradas se dirigieron hacia ese pequeño detalle que acompañaba al cantante. La enseña ceutí apareció así en un escenario de enorme repercusión y en uno de los momentos más celebrados del concierto.
La imagen adquiere además un componente especial por la estrecha relación que Alejandro Sanz mantiene desde hace décadas con el Campo de Gibraltar. Aunque nació en Madrid, sus raíces familiares están profundamente ligadas a Algeciras, ciudad natal de su padre, Jesús Sánchez Madero.
Ese vínculo ha sido reconocido oficialmente por el Ayuntamiento algecireño. El artista recibió en 2002 el título de Hijo Adoptivo de Algeciras y años después, en 2015, fue distinguido como Embajador de la ciudad por su constante promoción y defensa de sus raíces algecireñas.
En esta ocasión, sin embargo, fue Ceuta la que viajó con él hasta el escenario. Y lo hizo de una manera sencilla: alrededor de su brazo y ante miles de espectadores, mientras dos de las grandes figuras de la música en español volvían a cantar juntas.