Lunes literario: el amor tóxico, el acoso escolar y un clásico infantil
LITERATURA
Yolanda Carbonell vuelve a proponer tres lecturas semanales, escogiendo un libro de la gallega Lucía Solla, uno para jóvenes de Eloy Moreno y un cuento con ilustraciones preciosas para los más pequeños
Ceuta/ La coordinadora del Club de Lectura de la Biblioteca del Morro, Yolanda Carbonell, propone esta semana de lunes literario tres títulos muy diferentes entre sí, dirigidos a públicos adulto, juvenil e infantil, con historias que abordan desde las relaciones desiguales y el acoso escolar hasta el humor para los más pequeños.
Para los adultos, Carbonell recomienda Comerás flores, la ópera prima de la joven autora gallega Lucía Solla Sobral, galardonada con el Premio El Ojo Crítico de RNE de Narrativa 2025 y el Premio Cálamo al Libro del Año. La novela aborda la violencia psicológica y el control emocional dentro de una relación aparentemente idílica.
La protagonista, Marina, atraviesa el duelo por la muerte de su padre cuando conoce a Jaime, un hombre veinte años mayor que ella que irrumpe en su vida colmándola de atenciones. Poco a poco, la joven abandona su vida anterior para instalarse en el lujoso mundo de Jaime, dejando atrás a sus amigos, sus planes y buena parte de aquello que la definía.
La historia se adentra así en las distintas caras del amor, los espejismos de las relaciones desiguales, las dificultades del duelo y el valor de la amistad como refugio. Según destaca Carbonell, se trata de una lectura de estilo ágil y fresco, con un ritmo que consigue atrapar al lector desde las primeras páginas.
Además, quienes quieran acercarse a la obra tendrán una oportunidad especial este viernes 2 de octubre a las 18:30 horas, cuando Lucía Solla Sobral visitará la Biblioteca Pública del Estado en Ceuta 'Adolfo Suárez' para conversar con los lectores. La biblioteca dispone de varios ejemplares de la novela para préstamo, por lo que Carbonell anima a leerla previamente y acudir al encuentro con la autora.
Una historia sobre el acoso escolar
Para el público juvenil, la recomendación de esta semana es Invisible, de Eloy Moreno, una novela que aborda el acoso escolar desde la perspectiva de un estudiante de secundaria que comienza a sentirse cada vez más solo e incomprendido.
El protagonista sufre bullying después de negarse a dejar copiar a un compañero durante un examen de matemáticas. Ante el dolor y la indiferencia de quienes le rodean, desarrolla un mecanismo de defensa: creer que posee el superpoder de hacerse invisible.
Carbonell destaca que la novela combina sensibilidad y realismo para mostrar las consecuencias del acoso y pone especial atención en quienes presencian las situaciones de violencia. La historia plantea así el papel de los testigos y cómo mirar hacia otro lado o no intervenir puede contribuir a perpetuar el sufrimiento de la víctima.
La obra se adentra en la mente de un niño que mezcla fantasía y realidad como forma de protegerse del dolor y se ha convertido en una referencia de la literatura juvenil contemporánea en torno al bullying, la empatía y la prevención del acoso escolar.
Humor para los primeros lectores
La tercera propuesta de Yolanda Carbonell está dirigida a los más pequeños. Se trata de El topo que no sabía quién se había hecho eso en su cabeza, de Werner Holzwarth, con ilustraciones de Wolf Erlbruch, un clásico de la literatura infantil que también puede disfrutarse en familia.
La historia comienza cuando un topo sale de su madriguera y una cosa grande, marrón y con forma de salchicha cae sobre su cabeza. Indignado, decide averiguar qué animal ha sido el responsable y emprende una particular investigación por la granja.
El protagonista irá preguntando a distintos animales, que le mostrarán las características de sus excrementos, mientras el topo intenta descubrir al culpable. Una búsqueda en la que incluso contará con la ayuda de las moscas, expertas en la materia.
Carbonell destaca el carácter entrañable, gruñón y decidido del topo y el componente humorístico de una historia que garantiza las risas entre los primeros lectores. La estructura repetitiva y la lectura sencilla facilitan además la participación de los niños, mientras que las ilustraciones de Erlbruch aportan expresividad y refuerzan el carácter cómico de los personajes.