Lunes literario: monográfico de Lorenzo Silva, un escritor para todas las edades
Lunes literario
Yolanda Carbonell dedica la undécima entrega de la sección a la obra del autor madrileño, que visitará Ceuta el 9 de noviembre para mantener un encuentro con los lectores en la Biblioteca Adolfo Suárez
Ceuta/ El lunes literario se adelanta esta semana a una cita con la literatura que tendrá lugar en Ceuta el próximo 9 de noviembre. Para su undécima entrega, que se publicará el lunes 2 de noviembre, Yolanda Carbonell, coordinadora del Club de Lectura del Morro y colaboradora de esta sección, ha elegido a un único escritor capaz de transitar por géneros y públicos muy diferentes: Lorenzo Silva.
Novela negra, relatos juveniles, cuentos infantiles y ficción histórica conviven en la trayectoria de un autor que ha superado los 40 libros publicados y que se ha consolidado como uno de los nombres destacados de la narrativa española contemporánea. Su obra ofrece propuestas tanto para quienes buscan una investigación criminal como para los lectores que prefieren las historias de amor adolescente, las aventuras para los más pequeños o los relatos que recuperan episodios de la historia.
La elección no es casual. Silva, que ha visitado Ceuta en otras ocasiones, regresará el lunes 9 de noviembre para mantener un encuentro con los lectores en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez, a las 19.30 horas. Carbonell ha querido agradecer públicamente la disposición del escritor, que, según ha explicado, se ha ofrecido a acudir, ha buscado las fechas posibles y asumirá sus propios gastos, sin que la Ciudad ni la biblioteca tengan que destinar recursos a su desplazamiento.
"Él viene a colaborar, a apoyarnos y a estar con nosotros", ha destacado la coordinadora del club de lectura, que reconoce que le ha resultado difícil seleccionar solo algunos títulos de una bibliografía tan amplia. La propuesta recorre distintas etapas de su producción y demuestra que la literatura de Silva puede encontrar lectores en prácticamente cualquier edad.
Infantil
Cuentos para descubrir el alma de las cosas y la música de Isaac Albéniz
Aunque la literatura infantil ocupa una parte más reducida de su producción, Lorenzo Silva también ha escrito obras dirigidas a los primeros lectores. Entre las propuestas que ha destacado Carbonell se encuentra Laura y el corazón de las cosas, un cuento que el autor escribió para su hija Laura cuando era pequeña y en el que la protagonista descubre una forma muy especial de mirar el mundo.
La niña tiene unos ojos grandes y una sensibilidad que le permite percibir que los objetos parecen tener alma y sentimientos. A partir de esa mirada, la historia invita a cuidar las cosas, valorarlas y comprender que, cuando dejan de ser útiles para una persona, pueden encontrar una segunda vida en manos de alguien que las necesite.
El relato convierte así los objetos cotidianos en protagonistas de una historia sobre el cuidado, el respeto y la generosidad. Una propuesta para acercar la lectura a los más pequeños a través de un álbum ilustrado que invita a observar el entorno de otra manera.
La segunda recomendación infantil es una obra dedicada al compositor Isaac Albéniz, conocido como el «Mozart español» por su precocidad musical. Silva recupera de forma amena y curiosa la vida de este niño prodigio, que aprendió a tocar el piano de manera autodidacta antes incluso de saber leer y que, con apenas cuatro años, ya ofrecía conciertos.
La historia permite descubrir la faceta aventurera y traviesa del compositor, que se escapaba de casa para perseguir su vocación musical, además de acercar a los niños a una figura fundamental de la música española. Su obra más conocida, Iberia, considerada de enorme dificultad interpretativa, sirve como puerta de entrada para despertar la curiosidad por la música clásica y por la vida de quienes dedicaron su existencia a ella.
Juvenil
Los amores lunáticos y Suad
La narrativa juvenil es otro de los territorios que Lorenzo Silva ha cultivado a lo largo de su carrera. Sus primeras obras dirigidas a este público conformaron la conocida trilogía de Getafe, ciudad en la que vivía el escritor y que sirvió de escenario para unas historias que tuvieron una notable repercusión entre los lectores jóvenes de los años noventa.
Carbonell considera que el paso del tiempo ha cambiado el contexto de aquellas novelas, porque ni la juventud ni las circunstancias sociales de entonces son las mismas que las actuales. Por eso, para esta entrega ha elegido dos títulos que permiten acercarse a las inquietudes adolescentes desde perspectivas diferentes: Los amores lunáticos y Suad.
En Los amores lunáticos, un joven se enfrenta a una situación sentimental tan inesperada como complicada: siente atracción por dos personas muy distintas, una compañera de clase y su profesora de Literatura. Las dudas, las peripecias y los conflictos que se desencadenan convierten la historia en un retrato de las contradicciones del primer amor y de la dificultad de entender los propios sentimientos durante la adolescencia.
La segunda propuesta, Suad, está escrita en colaboración con Noemí Trujillo, escritora y poeta, y se desarrolla a lo largo de una sola noche. Su protagonista es Laia Rodríguez Climén, una adolescente de 15 años que, después de cometer un delito, se encierra en su habitación y no vuelve a abrir la puerta hasta la mañana siguiente.
Durante esas horas, la joven repasa sus emociones y termina enfrentándose a aquello que la ha llevado a actuar de esa manera: los celos hacia Suad, su hermana adoptiva, una chica saharaui a la que sus padres han acogido y a la que Laia considera la hija preferida de la familia.
La historia transcurre entre Viladecans, en la periferia de Barcelona; Getafe, en las proximidades de Madrid, y los campamentos de Tinduf, adonde la familia viaja en verano para visitar a Suad. A través de estos escenarios, la novela aborda tanto los conflictos íntimos de una adolescente como la realidad de los jóvenes saharauis, en un relato sobre los celos, la convivencia familiar y las emociones que a menudo cuesta expresar.
Adultos
La novela para adultos constituye el apartado más amplio de la trayectoria de Lorenzo Silva. Entre sus personajes más conocidos figuran los guardias civiles Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro, protagonistas de una serie de novela negra que ha convertido al escritor en una referencia del género en España.
Silva fue uno de los autores que apostaron por situar a la Guardia Civil en el centro de una trama criminal. Sus protagonistas se alejan de algunos estereotipos habituales del género: Bevilacqua es psicólogo, introvertido y reflexivo, y las investigaciones se apoyan más en el procedimiento policial, las motivaciones y las historias que rodean a los personajes que en las escenas explícitas de violencia.
Carbonell recomienda La llama de Focea, una de las entregas de esta saga, en la que una joven de la burguesía catalana que realiza el Camino de Santiago aparece muerta. La investigación lleva a Bevilacqua y Chamorro a desplazarse entre Barcelona y Lugo para esclarecer lo sucedido. La víctima es hija de un dirigente independentista catalán, un detalle que sitúa parte de la trama en el contexto de la efervescencia política del independentismo.
La investigación también permite al protagonista recordar sus primeros destinos en la Guardia Civil, en la Barcelona de los Juegos Olímpicos, y contrastarlos con la ciudad que encuentra años después, marcada por la tensión política y social. Para Carbonell, las novelas de Bevilacqua y Chamorro tienen la capacidad de permanecer en la memoria del lector una vez terminadas.
Silva ha desarrollado además, junto a Noemí Trujillo, una segunda serie protagonizada por la inspectora de Policía Manuela Mauri. Su entrega más reciente, La innombrable, aborda cuestiones como la prostitución, la violencia de género, el maltrato y los abusos, combinando elementos de casos reales con la ficción. La serie propone investigaciones que, además de resolver delitos, se adentran en problemas sociales complejos.
La obra de Lorenzo Silva no se limita a la novela negra. El escritor también ha explorado la historia española mediante relatos que reconstruyen vidas marcadas por los conflictos políticos y militares. Entre las recomendaciones de Carbonell figura su biografía novelada del general Campins, militar que participó en las campañas de Marruecos, vivió la proclamación de la República y permaneció fiel al Gobierno republicano durante la Guerra Civil.
Su trayectoria terminó con su fusilamiento, pese a que Franco solicitó el indulto, que finalmente no se concedió. La novela recupera así una figura histórica cuya vida permite acercarse a las contradicciones y tragedias de una época convulsa. Otra de las obras destacadas es Carta blanca, con la que Silva obtuvo el Premio Primavera de Novela en 2004. La novela está estructurada en tres partes y recorre diferentes momentos de la vida de un joven de familia acomodada de Santander que se alista para combatir en la Guerra del Rif.
La primera parte describe la crudeza de la guerra y las atrocidades que presencia el protagonista. Después de abandonar el Ejército y regresar a Santander, se reencuentra con su primer amor, antes de que la narración avance hasta la toma de Badajoz durante la Guerra Civil. El título alude precisamente a la expresión que permite actuar sin restricciones, una idea que conecta con la violencia y las consecuencias de los conflictos armados. La novela ha vuelto a la actualidad con su adaptación cinematográfica, dirigida por Gerardo Herrero. La película se centra en el periodo de la Guerra del Rif, mientras que el libro abarca también otras etapas de la vida del protagonista.
Con títulos como El alquimista impaciente, que le valió el Premio Nadal, y La marca del meridiano, reconocida con el Premio Planeta, Lorenzo Silva ha construido una trayectoria diversa que combina el entretenimiento con la exploración de la historia, la sociedad y la condición humana.