M-Clan convierte Ceuta en un enorme escenario de rock con una noche para el recuerdo
CONCIERTO
El Parque Marítimo del Mediterráneo registró un lleno absoluto en el primer gran concierto del verano ceutí. La banda celebró sus 30 años de carrera con un repertorio cargado de himnos
CEUTA/ Había ganas de música en directo y Ceuta respondió como se esperaba. El Parque Marítimo del Mediterráneo se convirtió este lunes por la noche en el gran punto de encuentro del verano con el concierto de M-Clan, una actuación que reunió a centenares de personas en un recinto abarrotado y que confirmó el excelente momento que atraviesa la banda murciana en plena gira de su 30 aniversario.
Desde mucho antes de que arrancara el espectáculo, el ambiente ya anunciaba que no iba a ser una noche cualquiera. Familias, grupos de amigos y seguidores llegados de distintos puntos de la ciudad fueron llenando el recinto hasta completar un lleno espectacular en uno de los escenarios más singulares de Ceuta. El marco del Parque Marítimo, iluminado para la ocasión, aportó un encanto especial a una velada que mezcló música, verano y ganas de disfrutar.
Pasadas las diez de la noche, M-Clan saltó al escenario dispuesto a hacer un recorrido por tres décadas de trayectoria. Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez, al frente de la formación, ofrecieron un concierto sólido, intenso y muy cercano, demostrando por qué siguen siendo una de las grandes referencias del rock nacional después de tantos años sobre los escenarios.
La banda alternó algunos de sus temas más emblemáticos con otros que mantienen intacta la esencia de un grupo que nunca ha renunciado a la fuerza del rock. Cada canción encontraba respuesta inmediata entre el público, que no dejó de cantar, aplaudir y acompañar a los músicos durante toda la actuación. La complicidad fue constante y convirtió el concierto en una experiencia compartida más allá del propio espectáculo.
Precisamente esa conexión con los asistentes es una de las señas de identidad de M-Clan. Antes de iniciar esta gira, la banda ya había explicado que entiende el directo como una forma de comunicación con el público, una filosofía que volvió a hacerse evidente en Ceuta. Tarque mantuvo un contacto permanente con los asistentes, animándolos a participar en cada momento y alimentando una atmósfera que fue creciendo con el paso de los minutos.
La parada ceutí supone una de las primeras fechas de esta gira conmemorativa, apenas el cuarto o quinto concierto de un recorrido que llevará al grupo por numerosos escenarios españoles hasta bien entrado 2027. El propio Tarque había reconocido recientemente la sorpresa del grupo por la extraordinaria respuesta que está encontrando esta gira, asegurando que la banda vive "un momento muy dulce" después de tres décadas de carrera.
La noche dejó imágenes difíciles de olvidar. Brazos alzados, móviles iluminando el recinto, miles de voces cantando al unísono y un público completamente entregado acompañaron a una formación que supo mantener la intensidad desde el primer acorde hasta el último. La mezcla entre la potencia del directo y el espectacular entorno del Parque Marítimo terminó creando una de esas noches que permanecen en la memoria de quienes las viven.
Con este concierto, Ceuta dio el pistoletazo de salida a su programación musical estival por todo lo alto. El Concert Music Park estrenó su calendario con un lleno absoluto y una actuación que dejó el listón muy alto para las próximas citas.
La música no se detiene en la ciudad. Este miércoles será el turno de Chambao, que recogerá el testigo de M-Clan en el mismo escenario, mientras la banda liderada por Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez continuará una gira que hará escala el 3 de julio en Barcelona, el 4 de agosto en Jerez de la Frontera y el 5 de septiembre en Zaragoza.
Si algo quedó claro este lunes es que M-Clan sigue conservando intacta la capacidad de emocionar. Treinta años después de su nacimiento, el grupo volvió a demostrar en Ceuta que hay canciones que no entienden de generaciones y que el rock, cuando se interpreta con autenticidad, sigue teniendo el poder de reunir a miles de personas alrededor de un escenario.