Mirian del Campo plasma en su primera novela “lo que nadie te cuenta” de vivir en Suecia
FERIA DEL LIBRO
La escritora ceutí presentó este viernes en la Biblioteca 'Chica, ¿qué vas a hacer en un país tan frío?' (Círculo Rojo, 2026), un relato basado en los siete años que residió en Gotemburgo
La escritora ceutí Mirian del Campo ha presentado este viernes en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez su primer libro, ‘Chica, ¿qué vas a hacer en un país tan frío?’ (Círculo Rojo, 2026), una obra basada en su experiencia personal durante los siete años que vivió en Suecia y en la que aborda el contraste entre la imagen idealizada del país nórdico y la realidad que encontró durante su estancia allí. Tras siete años en Gotemburgo comprendió que los suecos son —en su mayoría, y siempre con los matices de la propia subjetividad humana— "individualistas" y, más que "maleducados", "incívicos"; así como con "baja tolerancia a la frustración", según ha manifestado durante el desarrollo del evento. Debido a este contraste, aprendió a "valorar más España".
Minutos antes del acto, Del Campo explicó a este diario que el libro recoge episodios reales de su vida desde su llegada a Suecia en julio de 2014 hasta su regreso a España en 2021. "Todo es real y cuento las cosas que me pasaron allí", afirmó la autora, quien precisó que únicamente ha modificado nombres y algunos datos identificativos de las personas que aparecen en la narración.
Nacida en Ceuta, aunque residente desde hace años en Málaga, donde trabaja como profesora de español, Del Campo es licenciada en Pedagogía y estuvo empleada en Suecia en el Ministerio de Asuntos Sociales; especializada en el trabajo con mayores. Durante ese periodo residió en Gotemburgo, una experiencia que constituye el eje central de una obra contada de forma cronológica “desde que se montó en el avión”. En este sentido, el libro sigue sus distintas etapas de adaptación en un país extranjero, desde el aprendizaje del idioma hasta la incorporación al mercado laboral.
El título de la obra procede de una frase pronunciada por su padre cuando le comunicó que iba a trasladarse al país escandinavo. En ese momento, la autora le reconoció a su progenitor que quería ir a Suecia atraída por la imagen de un país asociado al estado del bienestar y a un sistema social frecuentemente puesto como referencia. Sin embargo, asegura que con el paso del tiempo comenzó a percibir diferencias entre esa percepción y su experiencia personal.
"Llegué muy contenta, pero luego vas viendo cosas que no cuadran con lo que te han contado durante toda la vida", ha señalado, así como se recuerda “impactada” por “la diferencia entre lo que se cuenta y lo que se vive".
Del Campo sostiene que muchas de las situaciones que observó durante su estancia apenas aparecen reflejadas en los relatos habituales sobre Suecia que pueden hacerse en programas de televisión como ‘Españoles por el mundo’. "Lo que intento es contar eso que nadie te cuenta; todo el mundo cuenta lo bonito", ha afirmado.
Entre los aspectos que más le llamaron la atención mencionó determinadas pautas de comportamiento social, las relaciones vecinales o algunas experiencias observadas durante su trabajo en el ámbito de los servicios sociales. Según explicó, muchas de esas vivencias fueron las que la llevaron años después a escribir el libro.
Todo es “jobbit”
Del Campo insistió en que la obra no pretende ofrecer una visión absoluta del país ni formular juicios generales, sino más bien “mostrar que no todo es como lo pintan". Destaca, entre otras anécdotas y hábitos de los residentes en Suecia, que algunos vecinos “se esconden” o “hacen como si no te vieran” en lugar de saludar; así como ha resaltado las altas tasas de alcoholismo o de suicidios, “duras” circunstancias que asegura haber presenciado en su cargo en el Ministerio.
También ha señalado un aspecto “infantil” en su opinión de los trabajadores suecos que los hace “llorar constantemente” en el trabajo. Lo explica porque el ritmo laboral allí es “leve y lento”, por lo que “se agobian” cuando deben enfrentarse a algo más duro de lo acostumbrado; una situación que consideran “jobbit” (“trabajosa”, en sueco). Lo ha relacionado con que a los niños “no se les dice nunca que ‘no’”, y cuando eso pasa “al final se derrumban”.
La escritora destacó además la acogida que está teniendo la publicación desde su lanzamiento. Según explicó, ha recibido mensajes de lectores de distintos puntos de España y del extranjero, incluidos españoles residentes en países como Alemania, lectores que han adquirido la obra en Estados Unidos u otros escritores de renombre que han hecho lo propio.
Pese a residir en Málaga desde hace años, Del Campo quiso que Ceuta acogiera la primera presentación pública de su debut literario, y ha reconocido sentirse sorprendida por la respuesta recibida en su ciudad natal, donde, según explicó, numerosos lectores han adquirido ya ejemplares y han compartido la publicación a través de redes sociales.
La presentación tuvo lugar a las 19.00 horas en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez, en el marco de la Feria del Libro. Estuvo acompañada de María Dolores García, gestora del espacio cultural, quien introdujo a la escritora con mucho cariño y humor.