Monjas endiabladas que huelen a primer premio
CARNAVAL
Desde el primer compás, el público respondió entre aplausos y carcajadas, entregado a un grupo que sabe medir los tiempos e interactuar con soltura con el respetable
La chirigota ‘Hay un amigo en mí’ ha firmado una actuación sobresaliente en la segunda semifinal del COAC, que se celebra hoy en el Teatro Auditorio del Revellín. Ataviadas como monjas poseídas por el demonio del Carnaval, la agrupación ofreció una presentación magnífica, con gran afinación y una puesta en escena muy trabajada. Desde el primer compás, el público respondió entre aplausos y carcajadas, entregado a un grupo que sabe medir los tiempos e interactuar con soltura con el respetable.
El primer pasodoble, dedicado a las abuelas, tocó la fibra sensible del teatro y logró poner al público en pie. Con una música exquisitamente escogida y una interpretación impecable, la letra removió corazones y confirmó el alto nivel vocal del conjunto. El segundo pasodoble cambió de registro para lanzar una dura crítica a los sacerdotes que han manchado el crucifijo con abusos a menores, una copla valiente y contundente que fue tremendamente aplaudida.
Los cuplés mantuvieron el listón alto, arrancando risas gracias a la frescura de las letras y a una interpretación muy metida en el tipo. El estribillo, pegadizo y divertido —“si me toca y tú quieres que te invite, yo le evito, yo le evito, yo le evito”— fue coreado con complicidad por el público, demostrando la conexión lograda durante toda la actuación.
El popurrí fue un auténtico recital, enlazando aplauso tras aplauso con ingenio, ritmo y una selección musical perfectamente engarzada. Estas monjas, poseídas pero tocadas por la mano divina del Carnaval, defendieron un repertorio sólido, afinado y muy bien construido, que las sitúa como firmes candidatas al primer premio.
No es un grupo completamente nuevo, pero tampoco heredero directo de ‘El imperio maya’ o ‘Aquí mando yo’, segundo y tercer premio del pasado año. De las conversaciones entre José María Márquez ‘Guri’ y Rafael Pérez nació esta formación, que ha ensayado desde noviembre con un compromiso férreo, llegando a cuadruplicar los días de ensayo semanales. Con autoría de Miguel Molina y Rafa Pérez, y la colaboración de Valeriano Hoyos, además de la incorporación de Beatriz Miralles, la agrupación se despidió con el público en pie al grito unánime de “¡chirigota, chirigota!”.