Cecchi niega inestabilidad laboral entre los monitores del ICD
ICD
El consejero asegura que las condiciones salariales se actualizan conforme a convenio y descarta la gestión directa de los servicios deportivos
El consejero de Deportes, Turismo y Comercio, Nicola Cecchi, negó este lunes la existencia de inestabilidad laboral entre los monitores que prestan servicio en el polideportivo Guillermo Molina y en las piscinas dependientes del Instituto Ceutí de Deportes (ICD), defendió que las condiciones salariales se actualizan anualmente conforme al convenio colectivo y descartó la necesidad de implantar nuevos mecanismos de diálogo o un cambio hacia la gestión directa de estos servicios.
La respuesta se produjo durante una interpelación formulada por el portavoz de Vox en la Asamblea, Juan Sergio Redondo, quien expuso que los monitores llevan años denunciando estancamiento salarial, precariedad contractual e inseguridad derivada de la subrogación recurrente de contratas externas. Según el líder de la formación verde, esta forma de gestión habría provocado incluso degradaciones de categoría profesional que afectan directamente a la remuneración de los trabajadores.
Cecchi explicó que los distintos servicios de monitores en los complejos deportivos del ICD han sido objeto, a lo largo del tiempo, de procedimientos de licitación pública o de encargos a medios propios, y que en todos los casos ha sido la empresa adjudicataria o el medio propio quien ha asumido la contratación del personal. Recordó que el servicio de monitores de natación y socorrismo pasó en 2008 a ser gestionado por Tragsatec.
El consejero italiano detalló que el personal subrogado pasó a integrarse en la plantilla del medio propio, lo que, según indicó, ha supuesto mejoras en aspectos como la jornada laboral. Añadió que Tragsatec ha realizado nuevas contrataciones cuando ha sido necesario, siempre mediante procedimientos de selección y ofertas públicas. En el caso de los monitores de actividades dirigidas, señaló que el servicio ha sido objeto de múltiples licitaciones, con subrogación del personal existente y nuevas incorporaciones cuando así lo requería la prestación.
En relación con las actuaciones de control, Cecchi indicó que el ICD, a través de sus técnicos, realiza comprobaciones y certificaciones mensuales para verificar el correcto funcionamiento de los servicios. Asimismo, precisó que corresponde a la empresa adjudicataria o al medio propio el ejercicio de las funciones de dirección del personal adscrito, incluyendo la negociación y el pago de salarios, la gestión de permisos y vacaciones, la sustitución de bajas y el cumplimiento de las obligaciones en materia de Seguridad Social.
Sobre las condiciones salariales, el consejero afirmó que se actualizan anualmente conforme al convenio colectivo estatal de instalaciones deportivas y gimnasios, que fue actualizado en 2024, y recalcó que estas actualizaciones se producen todos los años. En cuanto a la supuesta inestabilidad laboral, aseguró que no existe, indicando que todo el personal contratado -ya sea a jornada parcial o completa- percibe su retribución de manera regular, en torno al día 28 de cada mes.
Cecchi negó también que pueda producirse una degradación de categoría profesional, al señalar que los procesos de subrogación obligan a mantener las mismas condiciones laborales. Rechazó además que desde su área se hayan realizado promesas incumplidas, afirmando que en los tres años que lleva al frente de la gestión del ICD no ha adquirido compromisos de ese tipo. En este contexto, insistió en que el encargo de gestión del polideportivo Guillermo Molina ha sido renovado hasta diciembre de 2026, con posibilidad de prórroga hasta diciembre de 2027.
El consejero añadió que las medidas de control sobre los pliegos de condiciones se vienen aplicando desde hace años y consideró innecesario establecer mecanismos adicionales de diálogo, al existir ya contacto entre la empresa adjudicataria y los representantes de los trabajadores.
Redondo cuestionó la valoración realizada por el consejero y sostuvo que la problemática laboral de los monitores y socorristas se remonta a más de quince años. Afirmó que existen antecedentes de denuncias públicas desde al menos 2015 y mostró recortes de prensa de diciembre de 2025 para sostener que la situación de inestabilidad sigue vigente. También reprochó al Ejecutivo su insistencia en aplicar el convenio estatal, señalando que Ceuta presenta particularidades específicas que, a su juicio, deberían ser tenidas en cuenta.
En su réplica final, Cecchi reiteró que no ha prometido cambios que no se hayan cumplido y comentó que, aunque en determinados momentos se pudo plantear la gestión directa de los servicios por situaciones de tensión en el ICD, en la actualidad el modelo vigente, apoyado en medios propios como Tragsatec o en licitaciones públicas, ofrece estabilidad. Reiteró que la referencia al convenio estatal responde a lo que establece la ley y aclaró que, en caso de optar por medios propios, cada entidad se rige por su propio convenio colectivo.