El Ceuta femenino deja escapar una merecida victoria en su debut en casa
FÚTBOL SALA
Las caballa fueron superiores al Castro pero no supieron cómo sentenciar antes el choque ni administrar su ventaja de dos goles
Ceuta/ La Agrupación Deportiva Ceuta femenina no pudo pasar del empate (2-2) en su estreno como local en la nueva temporada de Primera División ante el FSF Castro Bloques Cando. Un partido que estuvo marcado por la reciente destitución del técnico caballa, Anto Fernández, pero que supuso pese a todo un paso adelante tras un debut doloroso el pasado fin de semana, cuando cayeron por 5-0 ante el Alcantarilla.
Los primeros puntos de la temporada llegaron, como no podía ser de otra manera, en el Pabellón Municipal Guillermo Molina Ríos, donde el conjunto ceutí confía en hacerse fuerte para cumplir, como mínimo, el objetivo de la permanencia. Las sensaciones generales mejores, aunque faltó algo de oficio para cerrar un partido que llegaron a dominar por 2-0.
La primera parte fue algo más insulsa, sin goles, con mucha igualdad y mucho respeto. Nadie quería arriesgar en exceso, aunque el Castro llegaba con más confianza y menos urgencias después de debutar en casa con victoria (2-1) ante el Estrela Revoltosa Verín FSF, y quizá por eso fue sucumbiendo poco a poco a la intensidad de las futbolistas del Ceuta.
Ya en la segunda mitad, el partido se fue animando. Apenas restaban doce minutos de tiempo reglamentario cuando una falta a favor del Ceuta acabó en gol. Fue la ala/pívot brasileña Gislene Costa, en su segundo año como caballa, la que firmó un tanto impresionante en el que metió el interior del pie a diez metros de portería para un golpeo seco, raso y con comba que sorprendió a todos los presentes.
De inmediato, el Castro sacó portera-jugadora y asedió la portería defendida por Ana Eliza Ribeiro, recién llegada a Ceuta este verano. De hecho, la guardameta brasileña estuvo brillante. Sacó multitud de balones bajo palos, detuvo disparos a bocajarro casi imparables, y permitió que la estructura defensiva en el cuatro para cinco aguantase bien las embestidas.
En esa tesitura, un rechace cayó a los pies de otra brasileña, Morgana Ravadelli, que no se lo pensó dos veces y en su despeje con la puntera tuvo la precisión suficiente para aprovechar la ausencia de portera en la meta contraria. De este modo, el Ceuta se puso con dos goles de ventaja y mucho tiempo por delante para sufrir y administrarla, aunque le faltó esa chispa de suerte para evitar el empate in extremis.
El partido continuó con la misma dinámica, pero cada vez con más prisa y precipitación en las filas de un FSF Castro que aun así supo guardar la compostura. Las locales intentaban ampliar la ventaja aprovechando cada pelota suelta en su área y cada despeje como un disparo, mientras las visitantes apuraban sus opciones imponiendo la superioridad numérica de la portera-jugadora, con ocasiones claras pero insuficientes.
Parecía que la agonía caballa daría sus frutos, pero a falta de tres minutos el Castro recortó distancias. Ribeiro dio un recital de paradas de todos los colores, pero el acoso y derribo contrario durante casi diez minutos acabó haciendo mella. Una gran jugada cargada de paciencia encontró a Natalia Dos Santos sola en el área, donde su calidad técnica para pisar primero el balón y después definir fue lo que marcó la diferencia.
La brasileña se transformó en heroína en apenas unos instantes, ya que su segundo tanto llegó a minuto y medio para el final, después de un balón al palo del Ceuta, con un disparo desde línea de fondo, casi sin ángulo, a la escuadra. Un tanto que aguó la fiesta caballa aunque, al final, dejó satisfechos a ambos equipos.