El Ceuta impone su alegría para ganar un Trofeo de Feria muy especial
FÚTBOL
El conjunto caballa derrotó al Málaga por dos goles a uno en un encuentro repleto de buen fútbol que permitió a la ciudad disfrutar y olvidar durante 90 minutos la difícil situación que vive
La Asociación Deportiva Ceuta logró vencer al Málaga Club de Fútbol por 2-1 en la XII Edición del Trofeo de Feria que, sin Fiestas Patronales este año por culpa de la crisis migratoria, al menos sirvió para darle una alegría a todos los ceutíes y permitirles abstraerse durante unos minutos de todo lo demás, ilusionando de paso a sus seguidores con un fútbol de altísimo nivel para tratarse de un amistoso que pone por las nubes la esperanza en la próxima temporada en Segunda División, que dará comienzo en apenas una semana.
El ambiente en el Alfonso Murube, pese a todo lo sucedido en la última semana en la Ciudad Autónoma, fue inmejorable. No se alcanzó el lleno, pero el público que asistió lo dio todo animando a su equipo. Necesitaba la afición caballa una alegría, un motivo de fiesta, y por supuesto reencontrarse con sus jugadores justo antes de comenzar la Liga Hypermotion.
Y fue una fiesta, tanto en las gradas como sobre el césped. Un invitado de Primera como el Málaga, que si bien venía de jugar otro amistoso el día anterior salió a demostrar por qué jugará de nuevo en la categoría de oro del fútbol español este año; y un anfitrión con ganas de lucirse ante los suyos, de reavivar sus ganas de fútbol, y de luchar por dejar en casa el Trofeo de Feria.
Ambos conjuntos salieron a dar una imagen mucho más compacta que en choques anteriores. El conjunto malaguista, dirigido por Juanfran Funes, quiso llevar la iniciativa, pero los de José Juan Romero no estaban dispuestos a ceder un milímetro de terreno ni a regalar el balón. El toma y daca fue ininterrumpido, la igualdad máxima, y la imagen de los blanquinegros muy positiva frente a un equipo de mayor entidad.
Esa igualdad la deshizo hasta en dos ocasiones el Ceuta, aunque fueron los locales quienes se llevaron el primer susto. En una falta lateral botada por Haitam, apareció al segundo palo el central Calero para anotar de cabeza en clara posición de fuera de juego que el colegiado Dámaso Arcediano y sus asistentes cazaron al vuelo.
Pasada ya la media hora de juego, sería la AD Ceuta la que golpearía primero. Acumulaban ya los caballas un par de buenas aproximaciones por banda izquierda con un inspirado Camacho que logró testar al meta boquerón, Carlos López. En uno de esos disparos, el saque de esquina lanzado por Marino encontró la cabeza de un imperial Carlos Hernández, jefe en la retaguardia y goleador inesperado, cuyo disparo besó la red tras rebotar en el defensa malaguista Salinas.
El Málaga lograría el empate apenas cuatro minutos después, y también a balón parado. Daniel Más se llevó la primera amarilla del choque por una entrada en el balcón del área sobre Dotor, y allí acudió Haitam para sacar un derechazo que sorprendió las manos blandas de un Guille Vallejo que pudo hacer más.
Así parecía que llegaría el descanso, pero el trabajo coral del Ceuta volvió a dar sus frutos. Una jugada bien hilvanada al filo del descanso acabó encontrando solo a Marino, que tuvo tiempo para pensar, alzar la vista, y filtrar un pase a Zalazar que el ‘8’ no dudó en aprovechar. Su primer disparo lo detuvo Carlos López, el segundo de Petxarroman también, pero la carambola del rebote permitió de nuevo a Zalazar chutar a puerta vacía.
La segunda parte continuó con un guion parecido, y desde luego con la misma intensidad que un partido oficial. El Málaga, eso sí, dio un paso adelante por orgullo para intentar equilibrar el marcador, aunque no pareció importar demasiado al conjunto ceutí. La capacidad camaleónica de los locales salió a relucir, se pertrecharon atrás sin conceder muchos espacios, y esperaron sus oportunidades a la contra.
El plan, de hecho, comenzó mejor de lo esperado. Primero tuvieron una doble ocasión manifiesta entre Matos, Camacho y Sadik, que logró conectar el remate final a bocajarro pero se encontró con un Carlos López que supo cómo cubrir bien su portería. Apenas tres minutos después, una recuperación en campo rival permitió correr a Camacho, que puso un centro atrás para el doblete de Zalazar partiendo por desgracia en posición ilegal.
El conjunto de la Costa del Sol respondió con algún ensayo tímido desde la frontal, y tuvo su oportunidad de empatar de nuevo con un cabezazo del recién entrado Otu por el lesionado Calero en el 65 que cogió altura y cayó para chocar contra el larguero. No gustó el susto entre los hombres de José Juan Romero, que decidieron despertar y recuperaron el control en el centro del campo.
De hecho, el Ceuta se vino arriba y comenzó a combinar con paredes, pases al primer toque, taconazos y filigranas. Los cambios sentaron bien al juego grupal, lo que les permitió generar otras tres ocasiones consecutivas gracias a las carreras eléctricas de Koné, Okoro y Mamah en las que el gol no llegó por milímetros.
Esa fue la tónica hasta el final del encuentro, con un Málaga repleto de cambios y un Ceuta eufórico tras el pitido final, brindándole a la afición y la ciudad una victoria balsámica y esperanzadora, tanto por juego como por sensaciones, tanto por la ilusión de una nueva temporada, como por la fiesta vivida que tanta falta le hacía a una afición y una ciudad todavía inmersas en una crisis migratoria histórica que ha dejado secuelas en el ánimo de sus gentes.