Ceuta quiere otra alegría por su día
LIGA HYPERMOTION
Con la inyección de moral llegada en forma de apoyo desde toda España, la AD Ceuta buscará su primera victoria del curso en casa
Ceuta/ Nunca es tarde si la dicha es buena, especialmente cuando de estrenar el casillero de puntos se trata. Esa es la única obsesión de una Agrupación Deportiva Ceuta que necesita desesperadamente enderezar el nefasto rumbo con el que, por desgracia, ha comenzado su segunda temporada en la Liga Hypermotion.
Tras tres derrotas consecutivas con apenas un gol a favor por los diez encajados, el Alfonso Murube otorga una segunda oportunidad a su querido equipo, a partir de las 18:30 horas frente al Celta Fortuna, para resarcirse, sacudirse la presión y el pesimismo de encima y renacer en su fútbol. Un arte del que, por cierto, no se han olvidado por arte de magia. Un mal comienzo, clavado al del año pasado, lo puede tener cualquiera. La capacidad para remediarlo, no. Y eso, en Ceuta, lo saben.
Para ello contarán, sin duda, con el aliento de una afición caballa que, en lo social, llega al partido con las pilas cargadas. La celebración del Día de Ceuta y del apoyo masivo que recibió por toda España han reactivado y reavivado el espíritu combativo de los ceutíes, y se deberá hacer notar para intimidar a los intrépidos chavales del Celta Fortuna.
El balompié sabe que le debe algo a esta tierra, una mínima alegría en forma de victoria, después de los acontecimientos del último mes. Hasta Luis de la Fuente, seleccionador campeón del mundo, se ha personado en Ceuta junto a la Copa del Mundial para bendecir a los blanquinegros. Por eso, el choque frente al filial celtarra transmite la sensación de final anticipada, y la ciudad estará a la altura.
Tanto jugadores como cuerpo técnico, por su parte, mueren de ganas por corresponder ese cariño con entrega, pundonor y una esperada mejoría en su juego, como han destacado públicamente en la previa tanto José Juan Romero como Meléndez: “Estamos los que hemos querido estar, y vamos juntos a la guerra”.
Por su parte, la dirección deportiva ha cerrado esta semana un mercado veraniego profundamente marcado por la crisis migratoria. Sí, más de quince futbolistas se negaron a venir a Ceuta, pero otros seis -cuatro en las últimas 12 horas de mercado- demostraron la valentía y la personalidad suficiente para embarcarse en una nueva aventura de este calibre.José Juan Romero, no obstante, no podrá contar por el momento con Sevikyan, Konaré y Toni Abad, recién llegados y faltos todavía de ritmo y de química con sus compañeros.
Aun así, no es descartable que alguno de ellos acabe teniendo minutos, en especial Joaquín González. El técnico sevillano le definió como “el 5 que le faltaba”, y confesó que se planteaba alinearlo incluso de inicio después de que fuese titular con el Cádiz en sus tres primeros partidos. Además, es el único de los recién llegados que ha entrenado ya dos días con el grupo.
Antes faltaban fichajes, y ahora sobran lesiones, que una vez zanjado el ajetreo del mercado estival, son las que siguen lastrando el fondo de armario del Ceuta. Romero confirmó las bajas de Anuar, Marino, Koné, Mamah y Lapeña, que forzó para estar ante el Mallorca y ahora estará un mes en la enfermería. Por ese motivo, los nuevos jugadores completarán junto a Sadik, una vez superadas sus molestias, los huecos que siguen dejando los lesionados en una convocatoria alejada todavía de la normalidad para el club caballa.
Con todo esto en cuenta, el Ceuta sabe que no puede bajar la guardia ante un recién ascendido como el filial celeste, que cuenta entre sus filas con muchos jugadores que han participado en un momento u otro en partidos del primer equipo, en Primera División. Una bendición pero también un hándicap, ya que Burcio y Antañón son duda tras haber viajado a San Sebastián con el Celta.
Los de Fredi Álvarez, juegue quien juegue, son tan peligrosos como irregulares, capaces de golear al Andorra y de perder en casa con el Castellón, pero desde luego tienen una idea de juego bien definida y no darán ninguna facilidad. Su principal punto débil, compartido con los locales, es la consistencia defensiva, por lo que un toque de acierto, un pelín de suerte y la magia del Murube pueden dar el empujoncito final que necesita el Ceuta para ganar por fin esta temporada.