La COMFEDECE rechaza que los polideportivos se conviertan en centros de acogida
Polideportivo
La Confederación de Federaciones Deportivas rechaza esta decisión de la Administración del Estado y de la Delegación del Gobierno
La Junta Directiva de la Confederación de Federaciones Deportivas de Ceuta (CONFEDECE) manifiesta, en una nota de prensa, su más firme rechazo ante la decisión de la Administración del Estado y de la Delegación del Gobierno de utilizar los polideportivos de "nuestra ciudad como espacios para alojar a personas migrantes".
En la nota enviada a los medios de comunicación afirma que "queremos dejar absolutamente claro que esta postura no se dirige contra las personas migrantes ni cuestiona la obligación de proporcionarles una atención digna y humanitaria. Nuestra protesta se dirige contra la actuación de la Administración estatal y de la Delegación del Gobierno, que pretenden responder a una situación extraordinaria sacrificando, una vez más, las instalaciones destinadas al deporte ceutí. Los polideportivos no son espacios vacíos ni prescindibles. Son instalaciones en las que entrenan diariamente niños, niñas, jóvenes y deportistas de todas las edades; lugares donde se desarrollan escuelas deportivas, competiciones y programas fundamentales para la salud, la educación, la convivencia y la integración social. Especialmente preocupantes son las consecuencias que esta situación puede ocasionar entre los niños y niñas de Ceuta. Impedirles practicar deporte, acudir a sus entrenamientos y mantener el contacto habitual con sus compañeros, compañeras, entrenadores y entrenadoras supone romper de forma repentina unas rutinas que forman parte esencial de su estabilidad y bienestar".
A continuación siguen relatando que "ara muchos menores, el entrenamiento no es solamente una actividad física, es su espacio de convivencia, motivación, aprendizaje, pertenencia y desconexión de los problemas cotidianos. La pérdida prolongada de estas rutinas puede generar frustración, ansiedad, desmotivación, aislamiento, sedentarismo e inseguridad emocional, especialmente en un momento de incertidumbre social como el que atraviesa nuestra ciudad. Además de la perdida de todos los espacios públicos, lugares de expansión y juegos, donde socializan, no se puede exigir a nuestros niños y niñas que comprendan que, de un día para otro y sin una fecha cierta de regreso, deben dejar de practicar el deporte que forma parte de sus vidas. Tampoco se puede trasladar a las familias toda la responsabilidad de afrontar las consecuencias emocionales, educativas y organizativas derivadas de unas decisiones adoptadas sin planificación ni alternativas".
El deporte constituye una "herramienta fundamental para proteger la salud física y mental de la infancia y la juventud. Precisamente en situaciones difíciles, mantener las rutinas deportivas resulta más necesario que nunca. Privar a los menores de ellas no es una consecuencia secundaria: es un perjuicio real que la Administración del Estado y la Delegación del Gobierno tienen la obligación de valorar y evitar. Junto al perjuicio deportivo, educativo y psicológico, existe una consecuencia de máxima gravedad que no puede quedar relegada a un segundo plano: el impacto directo sobre el empleo generado alrededor de estas instalaciones".
Puestos de trabajo
El cierre de los polideportivos y la suspensión indefinida de la actividad deportiva amenazan la "continuidad de numerosos puestos de trabajo vinculados a las federaciones y los clubes deportivos. Hablamos de jugadores y jugadoras profesionales, personal técnico, entrenadores y entrenadoras, monitores y monitoras, preparadores físicos, personal administrativo, coordinadores, árbitros y demás profesionales que dependen de la celebración de entrenamientos, cursos, escuelas y competiciones. También se encuentran afectados los puestos relacionados con el funcionamiento diario de los propios pabellones, como el personal encargado del mantenimiento, limpieza, conservación, vigilancia, control de accesos y atención a las personas usuarias. Detrás de cada puesto de trabajo hay una persona y una familia. La paralización de la actividad puede traducirse en reducción de jornadas, pérdida de ingresos, suspensión de contratos y, en el peor de los casos, destrucción de empleo. No puede permitirse que quienes han construido y sostenido durante años el deporte ceutí terminen pagando también las consecuencias laborales y económicas de una decisión que no han provocado".
El deporte ceutí ya viene soportando "cierres, suspensiones y graves alteraciones de su actividad como consecuencia de la situación que atraviesa la ciudad. Mantener o ampliar esta ocupación provocaría un perjuicio incalculable para cientos de deportistas y familias, afectaría al desarrollo de la temporada y pondría en riesgo el trabajo realizado durante años por clubes, personal técnico y federaciones. Ceuta necesita una respuesta humanitaria adecuada, planificada y dotada con los recursos necesarios, pero esa respuesta no puede consistir en privar indefinidamente a la ciudadanía de sus instalaciones deportivas. La falta de previsión y de soluciones por parte de la Administración estatal y de la Delegación del Gobierno no puede recaer sobre el deporte base ni sobre los niños y niñas de nuestra ciudad".
Por todo ello, CONFEDECE exige a la Administración del Estado y a la Delegación del Gobierno:
"Dar marcha atrás en esta posibilidad de albergar a las personas migrantes en pabellones deportivos, o si ya está tomada la decisión DEJAR SIN EFECTO LA MISMA POR LOS GRANDES PERJUICIOS QUE CONLLEVA. La solidaridad y la defensa del deporte no son incompatibles. Lo que resulta incompatible con una gestión responsable es convertir unas instalaciones esenciales para nuestra infancia, nuestra juventud y nuestra sociedad en la solución a una situación que requiere recursos y espacios específicos. Ceuta merece una atención humanitaria digna, pero sus niños y niñas también merecen conservar sus rutinas, sus entrenamientos y los espacios en los que crecen, conviven y construyen su futuro. Pedimos a la delegación del gobierno, en la persona de su delegado del gobierno, que anule esta decisión que pondría al deporte caballa en una situación no complicada si no imposible de subsistir, una sentencia de muerte a todo lo que representa el deporte en Ceuta, tanto a nivel deportivo, social, laboral y económico. No sea usted el que clave los clavos a este ataúd. Si no toma esta posición de anular esta decisión, desde el deporte ceutí, le pedimos al delegado del gobierno que coja las vacaciones que el otro día presumía no haber cogido, lo irresponsable y lo peligroso para la Ciudad de Ceuta es que ud. siga al mando. La Sociedad Ceuti en general y el deporte ceutí en particular merecen respeto, planificación y soluciones y estas no pueden pasar por la perdida de espacios públicos y de instalaciones deportivas para convertir a nuestra ciudad en un macro ceti".
Terminan señalando que "LOS POLIDEPORTIVOS DEBEN SEGUIR SIENDO POLIDEPORTIVOS".