El Imperio debuta con victoria, exhibición de ocasiones y remontada ante el Jumilla

FÚTBOL SALA

Los de Taconi remontaron dos veces el marcador adverso para imponerse por 3-2 en un Guillermo Molina que vivió un intenso estreno liguero

Los ceutíes celebran uno de sus goles
Los ceutíes celebran uno de sus goles | NICOL'S
David Villén
19 sep 2026 - 20:08

El Imperio AD Ceuta arrancó ayer su segunda temporada consecutiva en Segunda B con una victoria de gran mérito por 3-2 ante el Jumilla FS que hizo vibrar los cimientos del Pabellón Guillermo Molina.

El conjunto dirigido por José Ramón Ruiz 'Taconi' protagonizó un recital ofensivo solo empañado por la falta de acierto arriba y por los despistes temporales que provocaron los goles en contra y que les obligó a remontar en dos ocasiones un marcador adverso.

Pese a todo, pudieron resolver el encuentro en un tramo final cargado de tensión que mantuvo al público pegado a su asiento hasta bien pasado el pitido final, disfrutando de lo que muchos consideraron a la salida del encuentro un “espectáculo” como no se había visto hace mucho.

Desde el comienzo quedó claro que el Imperio no había salido a especular en su estreno. Los caballas asumieron el peso del juego, buscaron continuamente la portería murciana y generaron suficientes ocasiones como para haber obtenido una renta mayor. El problema estuvo precisamente en la definición. El Jumilla, por contra, aprovechó mejor sus oportunidades y encontró recompensa en sus llegadas, obligando a los locales a jugar siempre a remolque en el marcador.

El primer golpe visitante no cambió el planteamiento del Imperio. Los de Taconi siguieron acumulando posesiones y situaciones de peligro hasta encontrar el empate por medio de Anuar Maimon, que devolvió las tablas al electrónico y confirmó la capacidad de reacción de un equipo que estaba generando mucho más de lo que reflejaba el marcador.

El partido entró entonces en una dinámica de ida y vuelta que favorecía al conjunto ceutí. El Imperio continuó atacando y terminó culminando la remontada con el tanto de Sufian Chaib, que puso el 2-1 y desató la celebración de una grada que ya estaba disfrutando de un partido de enorme intensidad.

Pero el Jumilla demostró que no había viajado a Ceuta para ejercer de comparsa. Los murcianos aprovecharon otro desajuste defensivo para devolver la igualdad al marcador y llevar el encuentro a un escenario en el que cualquier error podía resultar definitivo.

El Imperio no se vino abajo. Lejos de conformarse con el empate, siguió buscando la portería rival y encontró de nuevo en Sufian la solución. El jugador caballa volvió a marcar para colocar el 3-2 y poner por delante a los locales por segunda vez en el encuentro.

Quedaba todavía mucho por sufrir. El Jumilla apretó en los últimos minutos y el Imperio tuvo que combinar el intento de conservar la ventaja con la necesidad de defenderse de las acometidas visitantes. El encuentro adquirió entonces una tensión que se trasladó directamente a las gradas del Guillermo Molina.

El Imperio consiguió, pese a todo, proteger su ventaja hasta el final. El pitido definitivo desató la celebración de los jugadores y de una grada que había vivido el encuentro con enorme intensidad. Más allá de los tres puntos, el equipo dejó una primera impresión ilusionante por su propuesta ofensiva y por la capacidad para levantarse cada vez que el marcador se puso en contra.

El triunfo adquiere todavía más valor teniendo en cuenta las dificultades que había encontrado el equipo durante la preparación. El Imperio apenas pudo disputar un amistoso antes del comienzo de la competición, por lo que el encuentro ante el Jumilla suponía también una primera prueba real para comprobar el estado de un proyecto que ha incorporado varias caras nuevas.

Taconi ya había advertido durante la previa de la dificultad del debut y de la necesidad de mantener los pies en el suelo. El técnico había señalado al Jumilla como uno de los rivales con argumentos para pelear por la zona alta, por lo que los tres puntos tienen un valor añadido para un Imperio que comienza su segunda temporada en Segunda B con una victoria ante un rival exigente.

La asignatura pendiente quedó clara: mejorar la eficacia de cara a portería y reducir los errores puntuales que permitieron al Jumilla mantenerse con vida durante buena parte del encuentro. Pero, por encima de todo, el estreno dejó una certeza: el Guillermo Molina vuelve a ser un escenario en el que el fútbol sala puede generar noches de mucha intensidad.

El Imperio tendrá ahora que intentar trasladar esas buenas sensaciones lejos de casa. La próxima jornada llevará al conjunto caballa a enfrentarse al GH Distribución Moral FS, en tierras manchegas, en busca de una segunda victoria consecutiva que permita prolongar el excelente comienzo liguero.

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