José Juan Romero: "No queda otra que insistir, resistir y tirar para arriba"

LIGA HYPERMOTION

El técnico sevillano, evidentemente dolido por una nueva derrota, llegó a admitir que lleva "varios días" sin poder dormir intentando resolver la complicada situación del equipo

JJ Romero dirigiendo el encuentro ante el Sporting
JJ Romero dirigiendo el encuentro ante el Sporting | REDUAN
David Villén
01 nov 2026 - 19:47

Ceuta/ José Juan Romero compareció después de la derrota de la AD Ceuta frente al Sporting de Gijón (0-2) con un discurso marcado por la preocupación, pero también por la defensa de sus jugadores y la necesidad de seguir insistiendo.

El entrenador considera que el equipo está acusando especialmente la presión de jugar en el Alfonso Murube, donde le está costando asumir la responsabilidad de llevar el peso de los partidos, y entiende que la diferencia vuelve a estar en las dos áreas: falta de contundencia para transformar las llegadas en ocasiones claras y demasiadas facilidades defensivas para los rivales.

"Para mí, el partido se escapa en las dos áreas. El equipo comienza con nerviosismo y acaba con una ansiedad muy diferente a la que vimos, por ejemplo, en Cádiz o en Castellón. Cuando tenemos que llevar la responsabilidad, nos está costando", explicó. El técnico observó una reacción después del primer gol del Sporting, momento en el que considera que sus futbolistas se liberaron de parte de esa presión: "Cuando hemos recibido el gol, el equipo ha dado un paso adelante. Ha sido como si se quitara la presión, la ansiedad y la responsabilidad".

Romero cree que el segundo tiempo pudo decantarse hacia cualquiera de los dos lados. El Sporting encontró espacios para salir en transición, mientras que el Ceuta acumuló llegadas, aunque sin traducirlas en suficientes oportunidades claras. "Hemos tenido muchísimas llegadas, treinta y tantas. Si llegas treinta y tantas veces y no generas ocasiones claras, o generas algunas y tampoco las metes, es complicado. No generas las suficientes para haber estado rondando el área 34 veces en situaciones de llegada", lamentó.

A esa falta de eficacia añadió los problemas defensivos: "Tampoco estás fuerte defensivamente. Primero, no te pueden hacer gol y, después, todo se vuelve un poco cuesta arriba". El entrenador también reconoció que al equipo le está faltando seguridad desde el inicio de los encuentros, especialmente en sus primeras acciones con balón. "Comenzamos ya el partido como en Cádiz, con los primeros balones, desde el portero y los centrales, y eso da seguridad al contrario", señaló.

En cambio, destacó el tramo final de la primera parte y el comienzo de la segunda, cuando los caballas consiguieron jugar con una actitud más positiva, aunque con el riesgo de dejar espacios a la espalda. "Hemos puesto el partido de una manera muy positiva ante un gran equipo, que además sabe dominar los tiempos. Podríamos incluso haber quedado con un resultado favorable, pero ellos también podían cogernos en alguna acción", añadió.

Sobre las modificaciones introducidas durante el encuentro, algunas incluso antes del descanso, Romero aclaró que no se debieron a que considerase que los futbolistas que comenzaron hubieran fallado, sino a la necesidad de buscar soluciones cuando el plan no estaba funcionando. En este sentido, explicó que Koné había arriesgado para participar pese a sus problemas físicos: "Está mal, con las rodillas, sacándole líquidos y tal. A lo mejor no tenía que haber participado. Había el visto bueno por parte de todos y se le ha puesto, pero evidentemente no era él y está con problemas".

El técnico detectó, además, una falta de verticalidad y de conexión entre el centro del campo y el ataque, una situación que mejoró con la entrada de Kuki. "Si las cosas no salen, hay que intentar modificarlas. Se han intentado muchísimas cosas dentro de los argumentos que tengo", explicó.

La cuestión mental volvió a ocupar buena parte de su análisis. José Juan Romero considera que el problema no es sencillo de corregir porque la presión de la competición no se puede reproducir durante los entrenamientos. "Tú nunca entrenas con un partido. La situación no tiene nada que ver con el estado anímico del futbolista. No es lo mismo tirar un penalti entrenando que hacerlo con 20.000 personas en el estadio", comparó.

A su juicio, el Ceuta ofrece una imagen diferente lejos de casa, donde ha sido capaz de comenzar mejor los encuentros, mientras que en el Murube le está costando imponer su juego desde el principio. "Entramos en los partidos sin la capacidad de hacer lo que queremos y eso hace que el contrario crezca. Cuando ve que le estás dando opciones, se crece y, si encima se pone por delante, todo se complica más. Tú tienes opciones, pero no metes, no tiras y no terminas las jugadas", analizó.

El entrenador reconoció que está trabajando para recuperar la confianza de sus futbolistas, primero desde el plano individual y después como grupo. También apeló a la necesidad de mantener la calma en una situación en la que los resultados negativos pueden encadenarse y hacer que todo parezca más complicado. "Hay que insistir, resistir, seguir buscando soluciones y tratando de decidir bien, o mejor. Hay que buscar otro tipo de argumentos y otro tipo de situaciones", señaló.

En ese sentido, destacó que el nivel de los entrenamientos ha mejorado mucho durante las últimas semanas, una vez que el equipo ha podido contar con un mayor número de efectivos, aunque entiende que también influye la personalidad de cada jugador para afrontar momentos de presión.

Romero quiso salir en defensa de la plantilla y descartó que la situación sea consecuencia de una falta de actitud o compromiso. "Yo no he entrado y les he dicho a los futbolistas nada en cuanto a actitud, en cuanto a compromiso, porque no. Yo doy la cara por todos ellos, que dan todo lo que pueden, lo están dando y lo están intentando dar. Por lo tanto, ni un pero a ellos", afirmó. El técnico asumió que será él quien deba seguir buscando explicaciones y alternativas si los resultados no llegan: "Yo seré el que tendré que ir viendo por qué no salen las cosas y tratando de exprimir el limón".

Sobre la afición, el entrenador admitió que no se encontraba en disposición de ofrecer demasiadas explicaciones después del nuevo tropiezo. Reconoció que ha habido insultos que no considera justificados, aunque pidió respeto y quiso separar esas situaciones del comportamiento general de la grada.

"La afición está viendo todo y que cada uno juzgue lo que crea. Habrá habido insultos que no vienen a cuento, pero somos personas y hay que respetar. Al resto, ni un pero. Creo que la gran mayoría de la afición del Ceuta es adulta en esto del fútbol", manifestó. Su único mensaje fue una petición para que los seguidores sigan acompañando al equipo: "Solo animarla a que no suelte de la mano al equipo".

Preguntado por el camino para salir de esta situación, Romero se aferró a una idea que repitió durante la comparecencia: "No hay otra que insistir, resistir y tirar para arriba". El técnico se mostró convencido de que sus futbolistas no van a dejar de pelear: "Estoy convencido de que se van a dejar hasta la última gota de sudor y de sangre en intentarlo. Seguro, porque lo hacen, lo hacen".

La comparecencia terminó con una confesión que reflejó el desgaste personal que también está viviendo el entrenador. "Llevo no sé cuántos días, muchísimos días sin dormir. Una noche de más de tres o cuatro horas se me está haciendo largo. ¿Y para qué? Para dejarme la vida en este lugar, dentro de lo que tengo, siempre dentro de lo que tengo", concluyó.

También te puede interesar

Lo último

stats