Las lesiones dan un respiro al Ceuta con la vuelta de Marino, Koné y Anuar
LIGA HYPERMOTION
Pese a contar todavía con otras cinco bajas, el conjunto caballa recupera efectivos de vital importancia para encarar con más garantías y mejores alternativas el choque ante el Sanse
Este final de mes de septiembre puede suponer para la Agrupación Deportiva Ceuta el punto de inflexión que necesitaba y llevaba buscando desde que dio comienzo la temporada de la Liga Hypermotion. Después del viacrucis que lleva soportando el club caballa desde aquella fatídica derrota en la jornada inaugural por 5-1 ante el FC Andorra -y que todavía no ha llegado a terminar-, el empate ante el Real Valladolid y la forma en la que se produjo han funcionado como un bálsamo reparador, como una terapia de choque que parece haber despertado por fin al Ceuta de su letargo.
Borrón y cuenta nueva. El viento parece haber empezado a soplar a su favor después de seis jornadas de sufrimiento absoluto, y la misma suerte que les ha estado esquivando parece ahora haber cambiado de bando. Carlos Hernández rescató con su épico gol en el descuento algo más que el primer punto del torneo para los ceutíes. Con su tanto, logró que sus compañeros y su afición, incansable pero pesimista, sigan creyendo en sus posibilidades.
Otra señal que advierte este posible cambio de tendencia viene directamente de la enfermería. Las lesiones están siendo este año un auténtico quebradero de cabeza para los de José Juan Romero, que ha tenido en cuadro durante varias jornadas tanto la delantera como la zaga, obligado a improvisar y a tirar de la cantera más de lo aconsejable a comienzos de una competición tan exigente e impredecible como la Segunda División.
Sin embargo, en el primer entrenamiento de la semana se produjo otro milagro que invita al optimismo. Hasta tres jugadores que eran baja por problemas físicos, como son Marino Illescas, Kialy Koné y Anuar, se reincorporaron a la disciplina caballa para retomar el ejercicio y encontrar su forma óptima cuanto antes, porque saben que el equipo los necesita.
Curiosamente, los tres han estado de baja un periodo de tiempo parecido, casi un mes, porque los tres se fueron cayendo en torno al partido que disputó el Ceuta en Son Moix frente al RCD Mallorca, en la jornada 3. No obstante, las circunstancias de cada baja han sido completamente distintas, y conviene analizarlas por separado para entender de dónde viene esta plaga de lesiones.
El primero en caer fue Koné. El futbolista costamarfileño quedó tocado del tobillo en pretemporada, se repuso, pero quedó renqueante y jugó los dos primeros partidos hasta terminar de lesionarse en la previa del viaje a Palma de Mallorca. Desde entonces, no han trascendido muchos detalles sobre su dolencia, que en principio no revestía demasiada gravedad.
Es cierto, aun así, que el extremo siempre ha sido propenso a sufrir molestias justamente en los tobillos, pero ya parece estar completamente recuperado. Con Mamah y Cedric todavía en el dique seco -hasta nuevo aviso-, y con Sevikyan convocado por Armenia, su disponibilidad aporta una alternativa más importante que nunca para el juego ofensivo de los caballa.
El caso de Marino Illescas fue aún más doloroso, porque partía como titular ante el Mallorca y se cayó del once por unas molestias musculares que percibió durante el calentamiento. El club no quiso aclarar qué tipo de lesión padecía el centrocampista, que ha estado un mes parado para recuperarse, pero siempre aseguró que no se trataba de nada preocupante.
Una semana después, para el 7 de septiembre, Marino ya había vuelto a los entrenamientos, pero no viajó a Burgos con el equipo y volvió a desaparecer porque seguía sin estar listo para participar. Ahora, con su retorno, la medular contará con una opción de mucho toque y calidad para administrar la salida del balón jugado, aunque su baja también ha permitido que compañeros como Okoro tiren la puerta abajo y demuestren que están preparados.
Por último, Anuar también se lesionó ante el Mallorca, pero en esta ocasión durante el propio partido. El multiusos del Ceuta comenzó el encuentro como lateral derecho precisamente por otra baja, la de Petxarroman, cuando además Toni Abad ni siquiera había fichado todavía, pero no tuvo ocasión de demostrar su valía.
A los cinco minutos, en una disputa por un esférico en la banda, el marroquí se tiró al suelo y se echó mano a la parte posterior del muslo. Desde entonces y hasta este martes, Anuar no ha estado disponible para José Juan Romero, que recupera así un activo muy valioso, un comodín que asegura rendimiento y compromiso juegue donde juegue.
Petxarroman, Cedric, Mamah, Redru y Lapeña -estos dos últimos apurando su recuperación- siguen constituyendo demasiadas bajas, pero la lista va reduciéndose poco a poco. Además, si pese a todas las bajas ya se ha logrado sumar y han ido apareciendo actores secundarios de gran rendimiento, con todos los efectivos disponibles la reacción del Ceuta puede sorprender a mucha gente.