El Puerto Atlético sufre un auténtico 'calvario' ante el Rusadir en Melilla
Fútbol-sala
El partido fue suspendido a falta de 16 segundos por incidentes de la afición local. El acta refleja todo lo sucedido durante y después del encuentro
Ceuta/ El líder del Grupo V de la División de Honor Juvenil de Fútbol-sala, el Puerto Atlético, sufre un auténtico calvario en su partido frente al Rusadir en Melilla en un partido que fue suspendido a falta de 16 segundos con la ventaja melillense por 6-4. El acta arbitral recoge lo sucedido durante el encuentro y también tras la suspensión. Ahora el Comité tendrá que decidir si da el partido por finalizado y las sanciones al equipo melillense.
Los árbitros han redactado en el acta todo lo acontecido durante el encuentro.
Los colegiados cuentan lo sucedido antes de la suspensión del encuentro:
“Faltando 15:33 minutos para finalizar el encuentro se procede a activar el ‘Protocolo de actuación sobre la violencia verbal de la RFEF, Medida 1 debido a que un sector del público identificados como aficionados del equipo local, ya que estos portaban camisetas y alentaban al equipo durante todo el transcurso del encuentro, comienzan a proferir cánticos racistas hacia un jugador del equipo visitante, Sr CEDRIK KHADER DIOMANDE con dorsal número 3 dirigiéndose a este con el sonido de ‘Uh uh uh’ imitando al mono. Le comunicamos al delegado local que se dirija a ese sector para que cesen las manifestaciones racistas”.
Faltando 3:24 minutos para finalizar el encuentro siguen relatando “activamos la segunda medida del protocolo de actuación sobre la violencia verbal debido a que el mismo sector del público comenzó a gritar ‘Puta Ceuta’ en repetidas ocasiones, ordenando a ambos equipos a abandonar la superficie de juego y que se trasladen a vestuarios para que esos aficionados fueran desalojados del pabellón, siendo el delegado local el que se dirige a ellos para que lo abandonen. El partido estuvo detenido durante 10 minutos debido a esta incidencia”.
Los colegiados terminan afirmando que “faltando 00:16 segundos para finalizar el partido, se procede a la activación de la última medida del protocolo, debido a que se produce una invasión de pista de unos 20 aficionados desde diferentes zonas del graderío los cuales se abrazaban a los jugadores locales durante la celebración de un gol de su equipo. Debido a que no se garantizaba la seguridad de los componentes de ambos equipos y cuerpo arbitral, poniendo en peligro la integridad física de todos, se ordena abandonar de forma definitiva la superficie de juego, suspendiendo el partido finalmente. (Suspendido en el minuto 39)”
En los vestuarios también se producen incidentes con miembros del Rusadir como protagonistas que también son redactados en el acta de los árbitros:
“Cuando accedemos a los vestuarios, en la entrada de los mismos, varios aficionados del equipo local que habían entrado por el acceso de deportistas increpan y amenazan a los jugadores visitantes siendo expulsados de forma inminente por el conserje de las instalaciones”, afirma en un primer punto.
A continuación siguen diciendo que “estando en el interior del vestuario arbitral escuchamos una gritos en el exterior del mismo. Al salir, el entrenador visitante le recrimina en un estado de nerviosismo al entrenador local en los siguientes términos: ‘en mi vestuario no entra nadie’. En ese mismo momento, sale del vestuario visitante el delegado del equipo local manifestando que él ha entrado a separar y a sacar del vestuario a 4 de sus jugadores, no pudiendo identificar los árbitros a estos jugadores”.
Siguen diciendo que “estando en la bocana de vestuarios, una persona que dice ser directivo del club local y que no podemos identificar se dirige a los colegiados en los siguientes términos: ‘no tendríais que haber suspendido el encuentro’ vociferando de forma exaltada. Acto seguido, se encara con agresividad con uno de los colegiados teniendo el árbitro que dar unos pasos atrás para no ser agredido mientras el individuo es sujetado por técnicos de ambos equipos, intentando zafarse en varias ocasiones sin conseguirlo y dirigiéndose al árbitro en los siguientes términos: ‘me cago en tus muertos, hijo de puta, si te meto un puñetazo te mato’.
Termina señalando que “requerimos al delegado local la presencia de la policía con el fin de salvaguardar la integridad física de los colegiados y de los integrantes del equipo visitante facilitando la salida de las instalaciones con seguridad. Momentos más tarde se persona en las instalaciones una patrulla de la policía nacional para auxiliar al equipo visitante y a los árbitros durante la salida de las instalaciones”.
Así terminó una situación poco deseable en un partido de juveniles de fútbol-sala y será ahora el comité el que tenga que tomar decisiones que deben ser duras para que no vuelvan a ocurrir.