Uno por uno: Amargo punto de inflexión tras un desempeño colectivo deficiente
LIGA HYPERMOTION
Ningún jugador, tampoco el cuerpo técnico, estuvo a la altura de las circunstancias, lo que derivó en una exhibición pobre, poco inspirada y sin intensidad
Ceuta/ La Agrupación Deportiva Ceuta ha tocado fondo. Es una realidad, le pese a quien le pese, y no implica necesariamente que la plantilla caballa no tenga nivel para competir en Segunda División, ni que la planificación deportiva haya sido negligente, ni que el cuerpo técnico sea incapaz de encontrar la tecla para hacer que el equipo funcione. Todo influye, desde luego, pero el problema de este Ceuta está fundamentalmente en su cabeza.
La mentalidad derrotista instalada entre los jugadores de José Juan Romero de manera involuntaria e inconsciente ha provocado una pérdida de confianza paulatina agravada por unos resultados que, a su vez, en más de un partido han sido injustos respecto al juego ceutí. La caballa que se muerde la cola: sin autoestima no llegan los resultados, y sin resultados que respalden las rachas de buen juego, cualquier posibilidad de mejora o crecimiento queda cercenada.
Ante el Sporting de Gijón, todos los atributos negativos del conjunto caballa salieron a relucir. Mal inicio, como siempre, de partido. Encajando primero. Cambios tempraneros para corregir una apuesta táctica inadecuada, y además, para terminar de hundir al equipo, incapacidad para anotar y remontar y desconexión palpable con el público.
Lo más positivo, teniendo en cuenta la reunión para cerrar filas entre directiva y equipo, es que ya solo puede ir hacia arriba, porque incluso el Albacete, que parecía desahuciado, encadena dos victorias seguidas y ha dejado al Ceuta colista de la Liga Hypermotion.
-GUILLE VALLEJO: Las rotaciones en portería no están haciendo demasiado bien a ninguno de los porteros. Esta vez le tocó al meta burgalés, que hizo lo que pudo. En el primer gol prefirió quedarse bajo palos y permitió que le rematasen en el área pequeña, aunque en el segundo quedó vendido en un mano a mano indefendible.
-TONI ABAD: Se nota que ya está al 100% físicamente. Fue de lo más potable en defensa, secando las aproximaciones por su banda. Salvó un gol en la línea, pero recibió amarilla pronto y fue uno de los cambios, el último, en las filas del Ceuta.
-ADRIÁN LAPEÑA: Partido discreto con balón, sin demasiada imaginación ni iniciativa para intentar romper la primera línea de presión asturiana. Retratado en el primer gol, donde no estuvo atento a su marca y no pudo anticiparse al remate de Sarco.
-CARLOS HERNÁNDEZ: Más espeso e impreciso que de costumbre el capitán. Mismos problemas en salida de balón, y sobrepasado intentando achicar agua. Cometió algunos errores puntuales impropios de él que pudieron costar algún otro gol en contra.
-REDRU: El mejor de la zaga. Se asomó al ataque con peligro cuando pudo y estuvo algo más fino en el trato de la pelota. Pese a todo, el segundo gol llegó por su zona, donde apareció el delantero del Sporting al segundo palo sin presión ninguna.
-BODIGER: Ejerció de todoterreno en la medular caballa, pero quedó limitado a ir ofreciendo apoyos y salida de balón cuando nadie se atrevía, y sin demasiado éxito. Poca movilidad entre líneas pero buena presencia en la base, aunque sin impacto en el juego. En defensa restó más de lo que aportó.
-MARINO: Como siempre, el de más calidad y más criterio, aunque estuvo desaparecido por tramos. El equipo no podía encontrarle entre líneas porque no había movimiento suficiente para permitirle recibir y girar. Lo intentó todo, pero el equipo no acompañó.
-MELÉNDEZ: Entró en el once para tener más presencia en el centro del campo pero estorbó más de lo que aportó. Estaba tocado, según confesó José Juan Romero tras el encuentro, y por eso fue uno de los sustituidos antes del descanso.
-CEDRIC: Una vez superada su lesión, sigue sin ser la sombra de lo que un día fue aquí en Ceuta. Sus cualidades son obvias, pero está atravesando una etapa ‘Vinicius Jr.’ en la que no terminan de salirle las cosas. Le falta chispa, velocidad y arrancada para atreverse a regatear y desequilibrar.
-KONÉ: Desaparecido en combate. Según el míster sigue padeciendo unas molestias en la rodilla que le obligan a extraerse líquido de la articulación habitualmente. No estaba para jugar y fue una negligencia técnica su titularidad, porque condicionó el desarrollo del encuentro.
-ZALAZAR: Otro capricho de José Juan en punta. El técnico sigue insistiendo en su capacidad como ‘9’, pero ese no es su sitio. Conforme entró un ariete, recuperó su sitio en la media punta y mejoró la fluidez ofensiva del Ceuta, recibiendo de espaldas en tres cuartos, girándose y distribuyendo juego, aunque ya era demasiado tarde y tocaba remontar de nuevo.
-JORDI ESCOBAR: Su entrada mejoró inmediatamente al equipo, aunque su influencia se fue diluyendo con el paso de los minutos. No gozó de ninguna ocasión ni ningún disparo peligroso, pero permitió fijar a los centrales y darle sentido al juego grupal.
-SEVIKYAN: Quizá el más talentoso técnicamente de la plantilla. Su entrada cambió el partido, aunque tuvo un efecto efervescente que el equipo no supo mantener. Estrelló, con 0-1 en el marcador, un balón en el larguero que a buen seguro habría modificado el transcurso del choque de haber entrado en la portería.
-ANUAR: Forzó para estar y acabó teniendo minutos. Sin embargo, se le vio algo desubicado con su equipo volcado sobre el área rival, apareciendo en zonas que no le correspondían e incluso estorbando a sus compañeros. Necesita coger ritmo de nuevo.
-CAMACHO: De titular absoluto a suplente inexplicable. Volvió a partir del banquillo y lo intentó todo cuando salió. No era día para carreras por la banda y se notó.
-OKORO: Otro expediente ‘X’ en el Ceuta. De irrupción meteórica a revelación frustrada. Contó con 15 minutos e intentó aprovecharlos lo mejor posible, pero no pudo hacer brillar sus mejores cualidades.
-JOSÉ JUAN ROMERO: Él mismo reconoció haberse equivocado de pleno tratando de imitar un planteamiento inicial que, si bien le funcionó en Cádiz, tampoco allí le llevó a la victoria. Intervencionista como siempre, logró mejorar a su equipo con las primeras modificaciones pero fue insuficiente. Se está dejando la piel y el sueño, como comentó en rueda de prensa, para lograr que este equipo funcione a su máxima capacidad, pero no ha encontrado la manera de que su mensaje cale ni de imprimir regularidad a los suyos.